La reacción de Mario Pergolini al enterarse que su hija se anotó en Popstars: “¿No me tendrías que haber preguntado?”

El conductor de El Trece reveló la charla privada que tuvo con Valentina cuando supo que será parte del reality de Telefe y competirán en el prime time de la televisión

La reacción de Mario Pergolini ante la inscripción de su hija en Popstars (Otro día perdido. El Trece)
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Mario Pergolini expuso al aire que su hija se anotó en Popstars sin avisarle y convirtió una anécdota familiar en uno de los momentos más comentados de Otro día perdido, el programa que conduce en El Trece. La escena se dio mientras compartía la charla con Agustín “Soy Rada” Aristarán y Evelyn Botto, que había empezado con otros nombres del espectáculo y que terminó con el conductor sorprendido por la decisión de Valentina de presentarse en el ciclo de Telefe que compite en la misma franja horaria.

El comentario no apareció de manera aislada. La conversación giraba en torno de carreras artísticas, vínculos familiares y las tensiones que pueden aparecer cuando la exposición pública se mezcla con decisiones personales. En ese contexto, Pergolini enlazó el tema con una situación que lo tocaba de cerca y habló sobre el momento en que su hija había dado un paso en televisión sin consultarlo antes. La frase que eligió marcó de inmediato el tono del momento: “Con lo que papá cuidó todo esto, ¿no te pareció que me lo deberías haber contado?”, dijo entre risas, aunque con un matiz de reclamo que ordenó el resto del intercambio.

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El conductor dejó en claro que la sorpresa no había pasado solo por la exposición de su hija en un formato de alto alcance, sino también por el canal elegido. Minutos después reforzó esa idea con otra observación breve y directa: “¡En otro canal!”, soltó al aire, indignado, al remarcar que el debut televisivo de la joven ocurrió en la competencia.

La participante de 20 años se presentó en el Estadio Mary Terán de Weiss con una prueba a capella de 30 segundos. Cómo le fue en el casting (Video: Popstars/ Telefe)

A partir de esa revelación, el estudio derivó hacia un intercambio en clave distendida, aunque el núcleo del relato siguió centrado en el mismo punto.

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La charla, de todos modos, no empezó con Valentina como eje principal. El disparador había sido el conflicto que atraviesa Tini Stoessel, una referencia que abrió un debate más amplio sobre cómo se administran las carreras en el mundo del espectáculo, qué lugar ocupan las familias y hasta qué punto ciertos pasos profesionales se conversan puertas adentro antes de hacerse públicos. Fue en ese terreno donde el conductor introdujo su propia historia y la convirtió en ejemplo de una dinámica que excede a un solo caso.

Durante ese tramo del programa, Pergolini incluso describió la situación con una frase que mezcló ironía y desconcierto. “Yo justo tengo ahora a mi hija expuesta por ahí, porque me hace cola en realities y se va y se presenta”, una formulación que retrató de manera espontánea el modo en que él vivió el episodio. Más que un cuestionamiento formal, la frase dejó ver el contraste entre la lógica del padre y la decisión independiente de una joven que avanzó por su cuenta hacia una experiencia televisiva de gran visibilidad.

Valentina, la hija de Mario Pergolini audicionó en Popstars con un clásico de Britney Spears
Valentina, la hija de Mario Pergolini audicionó en Popstars con un clásico de Britney Spears

En ese ida y vuelta, Evelyn Botto intervino para remarcar que la noticia ya había circulado en distintos medios, lo que reforzó la idea de que el asunto había dejado el plano íntimo para instalarse en la agenda del espectáculo. Rada, por su parte, acompañó con comentarios en tono de broma, una dinámica que ayudó a sostener el clima relajado del programa aun cuando el contenido remitía a una situación personal del conductor.

Esa secuencia condensó buena parte del atractivo televisivo del momento: por un lado, el conductor mostró cercanía y ternura; por el otro, insistió con que le había llamado la atención no haber sido informado antes de la audición. Esa oscilación entre cariño y factura al aire sostuvo la atención del diálogo y convirtió una anécdota privada en material televisivo.

Hacia el cierre del segmento, el conductor retomó el eje inicial de la conversación, otra vez ligado a artistas, padres y movimientos contractuales dentro del espectáculo. Aun así, el momento ya había quedado marcado por esa revelación personal que atravesó el programa y dejó instalada una postal precisa: la de un conductor que, entre bromas y asombro, contó frente a cámara que su hija decidió probar suerte en un reality de la competencia sin avisarle antes.

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