Georgina Barbarossa sufrió un intento de secuestro virtual: “Estén atentísimos y no se asusten”

La conductora de A la Barbarossa (Telefe) contó que recibió un llamado por la madrugada con el que quisieron estafarla. Además, en sus redes sociales recordó a su amigo, el personal trainer Daniel Meaglia, a un año de su muerte

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Georgina Barbarossa contó el intento de secuestro virtual que sufrió

La conductora Georgina Barbarossa advirtió a sus seguidores sobre un intento de secuestro virtual que sufrió en la madrugada, cuando un desconocido la llamó haciéndose pasar por su hijo Tomás para extorsionarla.

El episodio ocurrió a las 2:50 de la madrugada. El teléfono de la conductora de A la Barbarossa (Telefe) sonó desde un número desconocido y, al no atender la primera vez, el llamado se repitió. Al contestar, Barbarossa escuchó una voz masculina que lloraba y decía: “Hola mami, soy Tommy, me acaban de robar aquí en mi casa. Acá en mi casa”. La actriz y conductora reconoció de inmediato que no era la voz de su hijo. “Automáticamente me di cuenta que no era la voz de mi hijo”, relató en el video que publicó en sus redes sociales, y aclaró que su reacción fue fulminante: “Lo mandé a la recalcada de su madre y a todas las partes posibles”.

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Lo que más la indignó fue que los estafadores conocían el nombre de sus hijos. “Todo el mundo sabe que mis hijos se llaman Juan y Tomás. O sea que son muy hijos de puta porque decían: 'Hola mami, soy Tommy‘“, señaló Barbarossa, y remarcó que esa información pública fue usada deliberadamente para darle credibilidad a la trampa.

Díptico horizontal de Georgina Barbarossa en el interior de un automóvil. La mujer rubia viste un abrigo claro con broches y un cuello alto color crema.
Georgina Barbarossa relató el intento de secuestro virtual que sufrió durante la madrugada

La conductora advirtió que el horario del llamado no fue casual. “Sobre todo si te llaman a esa hora que estás dormido”, alertó, y explicó que ese estado de confusión es parte de la estrategia de los delincuentes. “Yo ya estaba efecto Rivotril, ¿viste? Pero igual seguí durmiendo al instante”, bromeó, aunque subrayó que su reacción fue inmediata desde el primer momento.

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El secuestro virtual es una modalidad de estafa telefónica que consiste en hacer creer a la víctima que un familiar fue secuestrado o sufrió un accidente, con el objetivo de obtener dinero o datos personales. Los estafadores suelen actuar de madrugada y se valen de información pública —como nombres de hijos o familiares— para dar mayor credibilidad al engaño.

Barbarossa cerró su advertencia con un mensaje directo: “Estén atentísimos, atentísimos y escuchen bien. No se asusten”. Y agregó: “Hay mucha gente que se asusta, así que por favor estén atentos”. Sobre su propio estado de ánimo tras el incidente, fue contundente: “Después que los puteé me quedé muchísimo más tranquila”.

El recuerdo de Georgina Barbarossa para su amigo, el personal trainer Daniel Meaglia, a un año de su muerte
El recuerdo de Georgina Barbarossa para su amigo, el personal trainer Daniel Meaglia, a un año de su muerte

El recuerdo de un amigo

Con un “Un año sin @profedanielmeaglia. Te extraño” y un corazón, Barbarossa recordó este miércoles al personal trainer que fue su amigo, su entrenador y, en cierta forma, su descubrimiento para la televisión.

Daniel Meaglia murió el 1° de julio de 2025 a los 62 años, tras enfrentar durante dos años una enfermedad prolongada. Fue la propia Barbarossa quien lo llevó por primera vez frente a las cámaras, donde Meaglia se dedicó a difundir consejos sobre cuidado personal y actividad física. Esa puerta abierta por la conductora marcó el inicio de una presencia televisiva que se extendió hasta sus últimos años, cuando condujo Movimiento y salud, un magazine del Canal de la Ciudad orientado a la promoción de hábitos saludables.

El vínculo entre ambos trascendió lo profesional. Meaglia acompañó a Barbarossa en la presentación del libro “Sentirse vivo”, publicado en 2014, un evento que reunió además a figuras como Rocío Marengo, Daisy May Queen y Daniel Santillán. A lo largo de su carrera, el entrenador trabajó en instituciones como la Clínica Dr. Alberto Cormillot, Fundación ALCO y el Centro Terapéutico Dr. Máximo Ravenna, y fue reconocido tanto por su rigor profesional como por su calidez con cada paciente.

Cuando se conoció su muerte, su pareja, Jon, lo despidió en redes con una frase que resumió lo que muchos sentían: “Me has hecho una persona muy amada. Cuando tuve miedo de no conocer el amor, apareciste y me lo entregaste todo”.

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