Del consultorio a la televisión: la historia de Nacho Mintz, el otorrinolaringólogo que es jurado del Canta Conmigo Ahora

Integra el panel de los 100 expertos en el programa que conduce Marcelo Tinelli, y alterna las grabaciones con la atención a sus pacientes en un consultorio de Hurlingham. En diálogo con Teleshow, el “doctor de la tribuna”, tal como lo llama la gente que se cruza en el supermercado, repasa su carrera como artista y su misión como profesional de la salud

El médico integra el panel de los 100 jurados del programa que conduce Marcelo Tinelli por la pantalla de El Trece

Desde hace tres semanas Nacho Mintz integra el jurado de Canta Conmigo Ahora, el concurso de talentos que conduce Marcelo Tinelli por la pantalla de El Trece. El otorrinolaringólogo hace una pausa en su ajetreada agenda como médico y artista, y charla con Teleshow sobre su carrera de dos décadas en el mundo del teatro musical, a la par de su vocación como especialista en patologías de nariz, garganta y oído.

De sonrisa contagiosa, y con el optimismo como bandera, se turna para conversar con sus compañeros en la carpa que montaron en los exteriores de los estudios de Polka en Don Torcuato. “Así es un poco mi vida: me divido entre las consultas, el quirófano y las grabaciones, y en general me organizo muy bien”, reconoce, sobre las dos facetas que le apasionan. Vestido de smoking para el programa, y unas horas más tarde con el ambo blanco para atender a los pacientes, deja en claro que la versatilidad le sienta bien.

“La medicina me sirve para volcarme a lo científico y lo otro es una cuestión puramente artística, y aunque parece que no fueran compatibles en realidad comulgan a través de la sensibilidad que hay que tener en ambas en áreas”, señala con convicción. En este sentido, remarca que las vocaciones pueden ser múltiples, y celebra cuando se da la posibilidad de combinarlas de forma creativa.

"En otras producciones grandes de talent show siempre hay una multinacional atrás, y esta es una productora argentina en un canal argentino que apostó a semejante inversión, y despliegue", remarca Nacho Mintz sobre el programa (RS Fotos - La Flia)
"En otras producciones grandes de talent show siempre hay una multinacional atrás, y esta es una productora argentina en un canal argentino que apostó a semejante inversión, y despliegue", remarca Nacho Mintz sobre el programa (RS Fotos - La Flia)

Recuerda que desde que era un niño le encantaba cantar, pero también sentía una gran vocación de servicio que lo acompañó hasta la adultez. Cuando llegó el momento de elegir qué estudiar decidió que quería ser doctor, y especializarse en el área de la voz: “En la mitad de la carrera me di cuenta que esta era la forma de unir los dos mundos, de trabajar con mis colegas artistas, y me apasionó siempre”.

Oriundo de Hurlingham, es el menor de tres hermanos, y cuenta que su familia lo apoyó cuando les dijo que iba a compaginar su profesión con otros proyectos como actor y cantante. Veinte años atrás se subió a las tablas por primera vez, y cuando rememora la experiencia que acumuló, remarca: “No reniego de todo ese camino, porque tuve la suerte de trabajar con cuatro capitanes indiscutidos que admiro por su generosidad y liderazgo: Pepito Cibrián, que me dio mi primera oportunidad, Martín Bossi, Moria Casán, y ahora con Tinelli”.

Nacho Mintz junto a Cristian Castro en el estudio de Canta Conmigo Ahora (Instagram @nachomintz)
Nacho Mintz junto a Cristian Castro en el estudio de Canta Conmigo Ahora (Instagram @nachomintz)

Después de formar parte del elenco de Kinky Boots llegó el llamado que cambió su rutina: el casting para ser uno de los 100 profesionales que conforme lo que él llama “el edificio de jurados”, por la forma vertical del panel luminoso que caracteriza el formato. “Hice una prueba de cámara, una entrevista para ver cómo me desenvolvía en las devoluciones, y al día siguiente me dijeron que querían que esté”, relata.

La semana siguiente ya se codeaba con Cristian Castro, ubicado en la fila superior, y entonaba con sus colegas “Agárrense de las manos” junto al mismísimo Puma Rodríguez para palpitar la apertura de cada programa. “Nos llevamos bárbaro, y eso que es una tribuna completa y ecléctica: hay cantantes de rap, de ópera, de cumbia, productores, todos tienen mucha experiencia en el mundo de la música; y las figuras tienen la mejor predisposición”, asegura.

En 2013 se puso en la piel del icónico personaje de Quasimodo, bajo la dirección de Pepe Cibrián en el musical de El Jorobado de París
En 2013 se puso en la piel del icónico personaje de Quasimodo, bajo la dirección de Pepe Cibrián en el musical de El Jorobado de París

Sintió el boom de la popularidad un par de días atrás cuando fue al supermercado y varias personas lo saludaron. “Me preguntan qué pasa con Alejandro Paker que no se para, y me tienen como ‘el jurado doctor’; y eso se lo debemos a Marcelo porque nos da lugar a todos”, sentencia.

Más allá de disfrutar las audiciones de los eximios participantes que pasaron por el escenario, confiesa que lo que más lo enorgullece es la posibilidad de transmitir un mensaje ante un público masivo. “Soy un convencido de que es necesario hablar más de salud en los medios, y me gusta aportar mi mirada en cuanto al cuidado de la voz, desde lo técnico y desde las recomendaciones para tener una voz saludable”, explica.

Algunos años atrás el médico y cantante interpretó la emblemática canción junto a la icónica artista con la Sinfónica Municipal Teatro Roma de Avellaneda

—¿Cómo es tu rutina entre la tele y el consultorio?

—Actualmente dirijo un centro médico para personas con discapacidad intelectual. Cuando cuento cómo organizo mis actividades la gente me dice: ‘¿Cuántas horas tiene tu día?’, y les respondo que tiene 24 como la de todos, pero que las aprovecho muy bien. Tiene que ver con que tengo la bendición de que hago exclusivamente lo que me hace muy feliz. Cuesta más cansarse cuando algo te apasiona, porque es un motor maravilloso, a veces inagotable.

—En la apertura del programa conocimos tu voz y sorprendiste con tu registro para cantar ópera, ¿te formaste en ese estilo?

—Empecé con la música clásica, después me gustó la ópera y finalmente descubrí el género de comedia musical. Me adapté para adecuarme a ese estilo. Creo que la técnica vocal es única y después existen ciertos mecanismos que se pueden aplicar para que la voz acompañe. No se canta igual un tango, O´sole mio, o Nessun dorma. Cuanta más ductilidad tengas, más posibilidades de repertorio tenés. La técnica debe servir para lograr mejores resultados, con mucho menos esfuerzo para el aparato fonador.

—Ahora que ya viste pasar varios participantes, ¿cómo te estás sintiendo en tu rol de jurado?

—Sumamente conmovido. Hay algunos que empiezan a cantar y me hacen saltar de la butaca. La interpretación es clave, y lo increíble de este programa es que somos 100 personas, 100 opiniones distintas, 100 miradas distintas, sin ninguna presión para elegir, con suma libertad. A mí particularmente me emocionó conocer a Sunny, una joven autista que dio un mensaje muy importante. Su presencia en el programa sirvió para generar un movimiento, para poder hablar del espectro autista, los preconceptos que hay, los prejuicios, y la admiro mucho.

En las gradas del jurado de Canta Conmigo Ahora, uno de los momentos en que mantuvo un ida y vuelta con Marcelo Tinelli
En las gradas del jurado de Canta Conmigo Ahora, uno de los momentos en que mantuvo un ida y vuelta con Marcelo Tinelli

—Puso en palabras una deuda pendiente como sociedad…

—Totalmente, y concuerdo con su mirada. Además me parece que el acceso al empleo para personas con discapacidad intelectual también es una deuda pendiente para que exista una verdadera inclusión laboral, así que trato de pensar estrategias para que eso suceda. Es otro de los motivos por los que me estoy formando para comunicar lo mejor posible. La pandemia fue un gran ejemplo donde quedó en evidencia lo valioso que es estar preparado para difundir un mensaje de manera idónea, clara y correcta.

—En tus devoluciones abrís un espacio para el periodismo médico dentro del entretenimiento, ¿era tu idea cuando te convocaron o se fue dando?

—Creo que es el lugar exacto para hablar de todo esto, porque no muchos se detienen a pensar que cantando se puede provocar un daño. Los cantantes son considerados atletas de la voz por el uso excesivo de las cuerdas vocales. Y por eso requieren un entrenamiento como cualquier deportista: precalentar y hacer ejercicios. Sabemos que la voz es una herramienta de comunicación, pero cuando hay una finalidad de transmitir algo a través del canto, se transforma en un recurso aún más poderoso y complejo.

Nacho Mintz en los exteriores de los estudios de Polka, donde se graban las entregas de Canta Conmigo Ahora (RS Fotos - La Flia)
Nacho Mintz en los exteriores de los estudios de Polka, donde se graban las entregas de Canta Conmigo Ahora (RS Fotos - La Flia)

—A partir de las repercusiones, ¿creés que tu sello va a ser la devolución desde una perspectiva médica?

—Como profesional no puedo no considerar qué tan saludable es una voz cuando la oigo. Pero me sucede en otros ámbitos también. Se considera profesional de la voz a toda aquella persona que necesita de esta herramienta para ganar su sustento: cantantes, locutores, políticos, docentes, vendedores, telemarketers, etc. Son una gran población donde prevalecen las patologías vocales, que detectadas a tiempo siempre tienen mejor resolución. Agradezco la posibilidad de transmitir un mensaje sobre salud, y aunque estamos en una era donde hay muchas recomendaciones circulando en las redes, hay que entender que eso no reemplaza una consulta con un médico. Como doctor podés ayudar a que otro se sienta mejor, pero cada uno desde su rol puede hacer que el otro la pase un poquito mejor. Como dice la frase: ‘Curar cuando se puede y acompañar siempre’, y eso los médicos no debemos olvidarlo como misión.

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