Tres pasos para limpiar la freidora de aire en pocos minutos y sin generar un cortocircuito

Desenchufar el electrodoméstico, esperar a que se enfríe, retirar las piezas desmontables y secarlas por completo son claves para eliminar grasa y restos de comida

Dos manos lavan la cesta cuadrada de una freidora de aire con espuma y una esponja azul dentro de un fregadero
La freidora de aire se debe limpiar cada vez que se usa. (Foto: Cosori)
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Una limpieza breve después de cada uso ayuda a conservar la freidora de aire y evita que la grasa se acumule en el cestillo, la resistencia y las paredes internas. El procedimiento requiere pocos elementos: agua caliente, jabón de lavavajillas, un paño suave y, si hay suciedad adherida, bicarbonato de sodio.

La precaución principal consiste en desconectar el electrodoméstico y no mojar sus componentes eléctricos. La Organización de Consumidores y Usuarios de España (OCU) advierte que sumergir la freidora o permitir que entre agua en esas zonas puede provocar un cortocircuito al volver a encenderla.

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Cuáles son los tres pasos para limpiar la freidora de aire sin dañarla

Antes de empezar la limpieza, hay que esperar a que el aparato se enfríe por completo. Algunas superficies mantienen el calor durante un tiempo tras la cocción, así que limpiar el aparato de inmediato puede causar quemaduras. Una vez frío, desenchúfelo y coloque las piezas desmontables sobre una superficie seca.

Freidora de aire de acero inoxidable desmontada sobre una encimera blanca, con su cesta y bandeja separadas. Junto a ella, una esponja amarilla y un spray limpiador.
Agua caliente, jabón de lavavajillas y bicarbonato sódico permiten retirar la grasa sin usar productos abrasivos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Primer paso: retirar las partes desmontables. Hay que extraer el cestillo, la bandeja y cualquier otro accesorio que indique el manual. Algunos modelos permiten lavar esas piezas en el lavavajillas, pero conviene comprobarlo antes en las instrucciones del fabricante. Si no existe esa indicación, se debe lavar a mano con agua caliente, jabón de lavavajillas y una esponja no abrasiva.

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Segundo paso: limpiar la resistencia. Se debe usar un paño o una esponja ligeramente humedecida con agua caliente. Si hay grasa incrustada, hay que preparar una mezcla de agua y bicarbonato sódico, aplicarlasobre la zona y dejarla actuar durante 15 minutos. Después, hay que retur los restos con un paño húmedo y secar sin dejar humedad en la parte eléctrica.

Dos manos con uñas decoradas sostienen el mango de una freidora de aire y pasan un paño marrón sobre la superficie negra
Secar por completo el aparato antes de guardarlo o encenderlo reduce el riesgo de fallas en su funcionamiento. (Foto: Cosori)

Tercer paso: repasar el interior y secar todo. Para las paredes internas alcanza con un paño bien escurrido con agua caliente. Si persisten olores o hay restos de grasa, se puede usar una pequeña cantidad de jabón de lavavajillas o una disolución de bicarbonato. Antes de guardar el aparato o utilizarlo otra vez, hay que verificar que todas las piezas estén secas.

Por qué hay que desenchufar la freidora de aire antes de limpiarla

Desenchufar la freidora elimina el riesgo de descarga eléctrica durante la limpieza. Esta medida debe aplicarse incluso si solo se va a retirar el cestillo o pasar un paño por el interior, porque el electrodoméstico cuenta con elementos eléctricos que no deben entrar en contacto con el agua.

Siempre hay que desenchufar los electrodomésticos antes de limpiarlos. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Siempre hay que desenchufar los electrodomésticos antes de limpiarlos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tampoco conviene sumergir el cuerpo principal de la freidora en el fregadero ni colocarlo bajo el grifo. El agua puede filtrarse hacia el sistema eléctrico y causar fallas o un cortocircuito durante el próximo uso. La limpieza debe concentrarse en las piezas extraíbles y en las superficies accesibles con un paño húmedo.

Qué productos permiten retirar la grasa sin dañar el electrodoméstico

Para el mantenimiento habitual, la OCU sugiere agua caliente y una pequeña cantidad de jabón de lavavajillas. Un paño suave permite limpiar la carcasa exterior, mientras que una esponja sin superficie áspera resulta útil para el cestillo y la bandeja.

Vista de cerca de una freidora de aire negra con su rejilla interna, donde se vierte polvo blanco (percarbonato de sodio) y dos chorros de agua, causando efervescencia.
El interior no debe mojarse en exceso ni sumergirse, porque el agua puede alcanzar componentes eléctricos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El bicarbonato de sodio queda reservado para las manchas difíciles o los residuos que se hayan adherido tras varias preparaciones. Debe utilizarse disuelto en agua y retirarse después con un paño limpio. Los productos abrasivos pueden deteriorar los recubrimientos de las piezas, así que es preferible evitarlos.

Cómo evitar que se acumulen olores y residuos en la freidora de aire

La limpieza no necesita esperar a que la suciedad sea visible. Retirar las migas, el aceite y los restos de alimentos cuando la freidora ya está fría reduce la posibilidad de que se quemen en la siguiente preparación y dejen olores persistentes.

Asimismo, ayuda revisar la bandeja inferior, donde suelen caer partículas de comida y grasa. Si esos restos permanecen allí durante varios usos, pueden adherirse y requerir una limpieza más intensa. Un repaso con paño húmedo después de cada cocción simplifica el mantenimiento posterior.

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