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Ex ingeniero de Meta confiesa que para Mark Zuckerberg la seguridad infantil en Instagram era secundaria

La empresa afronta un juicio por 1,4 billones de dólares, acusada de no proteger a menores de edad y explotar sus datos

Arturo Bejar declaró que Meta y Mark Zuckerberg no priorizaron la seguridad de los menores en Instagram y Facebook frente al crecimiento y la participación. (REUTERS/Mike Blake/File Photo)
Arturo Bejar declaró que Meta y Mark Zuckerberg no priorizaron la seguridad de los menores en Instagram y Facebook frente al crecimiento y la participación. (REUTERS/Mike Blake/File Photo)
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Arturo Bejar, un ex ingeniero de Meta, aseguró que para la empresa y su CEO, Mark Zuckerberg, la seguridad de los menores de edad en Instagram y Facebook no era prioridad, como si lo era su participación y el crecimiento que podían aportar a estas redes sociales.

Su confesión se realizó en medio del juicio que enfrenta la empresa en California, en el que 29 estados de Estados Unidos la acusan diseñar sus plataformas para enganchar a los menores, minimizar los riesgos y recolectar datos sin consentimiento parental. Un caso que podría llevar a la compañía a la quiebra.

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Por qué Meta fue demanda en Estados Unidos

El proceso se desarrolla en la corte federal de Oakland, California, y reúne a la empresa frente a una coalición de 29 estados liderados por California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey. El monto reclamado podría alcanzar los $1,4 billones (1.400.000 millones) de dólares, junto con la exigencia de eliminar funciones como las historias de Instagram y la reproducción automática de videos, consideradas adictivas para los usuarios más jóvenes.

Durante los alegatos iniciales, la fiscal Meghan O’Neill recalcó que el caso “no es sobre quitar Instagram”, sino sobre si Meta engañó al público acerca de los riesgos para los menores en sus plataformas.

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Familiares de víctimas relataron ante el tribunal que el uso de redes sociales derivó en depresión, acoso, consumo de drogas y muertes de menores. (AP Foto/Jeff Chiu, Archivo)
Familiares de víctimas relataron ante el tribunal que el uso de redes sociales derivó en depresión, acoso, consumo de drogas y muertes de menores. (AP Foto/Jeff Chiu, Archivo)

En paralelo, familiares de víctimas se congregaron fuera del tribunal: padres alzaron la voz narrando cómo la interacción de sus hijos con estas redes derivó en depresión, acoso, consumo de drogas e incluso muertes.

Casos como el de Coco, una joven que murió por una sobredosis tras ser contactada por un adulto a través de Instagram, y el de Elijah, quien se quitó la vida tras ser víctima de una estafa sexua.

Cómo fue el testimonio de Arturo Bejar contra las políticas de protección de Meta

Bejar, quien trabajó en Meta entre 2009 y 2015 y luego como contratista independiente hasta 2021, fue el primer testigo presentado por los estados.

Su declaración fue contundente: “Si Mark (Zuckerberg) hace de algo una prioridad, las cosas cambian en meses”, afirmó. Según Bejar, el CEO de Meta ejercía un control directo sobre las decisiones clave y cualquier cambio de diseño enfocado en la seguridad solo ocurría si él lo ordenaba expresamente.

Hombre con barba, lentes, traje y corbata naranja camina; en recuadro circular, imagen de Mark Zuckerberg
Arturo Bejar, exdirector de ingeniería de Meta, acusa a la compañía de anteponer el crecimiento y las ganancias a la seguridad infantil durante un juicio federal en California. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El exingeniero desmintió las afirmaciones del propio Zuckerberg, quien había sostenido que la empresa utilizaba investigaciones constantes para mejorar la seguridad de sus productos. Bejar explicó que, ante estas declaraciones, llegó a enviarle un correo electrónico al CEO advirtiendo sobre los riesgos, pero nunca recibió una respuesta satisfactoria. “No puedes confiar a Mark Zuckerberg el cuidado de los niños”, sentenció el exdirectivo.

Durante el proceso, relató el caso de su propia hija, quien sufrió acoso misógino tras abrir una cuenta en Instagram a los 16 años. Aunque ella logró reunir seguidores, lo hizo “al precio del daño”, según reconoció su padre. Bejar también admitió que cientos de empleados en Meta están dedicados a temas de seguridad, pero que las políticas y herramientas implementadas no resultaban eficaces para proteger a los menores.

Uno de los aspectos más llamativos de la comparecencia de Bejar fue la acusación de que Meta adoptó una postura de “don’t ask, don’t tell” (no preguntar, no informar) respecto a los usuarios menores de 13 años. A pesar de la tecnología capaz de identificar a millones de niños que no alcanzan la edad mínima, la compañía habría optado por no intervenir para no afectar el crecimiento y las ganancias.

Bejar criticó funciones como la herramienta “Take a Break”, diseñada para que los adolescentes hagan pausas mientras usan Instagram. Según su experiencia, esta función es “fácil de ignorar”, no viene activada por defecto y se asemeja a un “airbag que hay que encender cada vez que uno sube al auto”.

Bejar acusó a Meta de aplicar una política de "no preguntar, no informar" con usuarios menores de 13 años para no afectar el crecimiento y las ganancias. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration)
Bejar acusó a Meta de aplicar una política de "no preguntar, no informar" con usuarios menores de 13 años para no afectar el crecimiento y las ganancias. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration)

Para Bejar, una herramienta de protección efectiva debe estar activa desde el primer momento y no depender de la iniciativa del usuario. Por lo que, según él, “la seguridad era algo secundario” para la empresa.

Qué sigue en el juicio contra Meta

El juicio, que inicio el pasado 18 de agosto, está previsto para durar seis semanas, tras lo cual el jurado emitirá un veredicto consultivo. La jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers determinará si Meta es responsable y, en ese caso, fijará las eventuales sanciones y las modificaciones que deberán adoptarse en Facebook e Instagram.

Se espera que durante el proceso comparezcan testigos clave, incluidos Mark Zuckerberg y el responsable de Instagram, Adam Mosseri. De confirmarse las acusaciones, Meta podría verse obligada a realizar cambios profundos en sus plataformas, limitar el tiempo de uso para menores y modificar elementos considerados adictivos, como el “scroll infinito”.

Para la empresa, el riesgo no solo es financiero sino también reputacional, ya que el caso podría sentar un precedente para la regulación de las tecnológicas en todo Estados Unidos.

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