Por qué envolver la billetera y las llaves en papel aluminio puede salvarte de ataques tecnológicos

Los ciberdelincuentes pueden robar dinero a través de pagos sin contacto acercándose a tus tarjetas

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Una billetera y unas llaves de auto, incluyendo un mando a distancia, se encuentran cubiertas con papel aluminio sobre una mesa de madera.
Envolver las llaves del auto y las tarjetas bancarias en papel aluminio puede sumar una capa de protección frente a fraudes electrónicos y ataques inalámbricos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Envolver las llaves del auto, la billetera y las tarjetas bancarias en papel aluminio no es algo paranoico. Investigaciones recientes y testimonios de expertos explican por qué este método, aunque no es infalible, aporta una capa adicional de protección frente a ataques electrónicos y fraudes.

La proliferación de sistemas de acceso y pago sin contacto ha generado nuevas oportunidades para la ciberdelincuencia. La facilidad de uso de estos dispositivos viene acompañada de vulnerabilidades que pueden ser aprovechadas por quienes buscan acceder a bienes ajenos sin recurrir a la fuerza física y realizando ataques en distancias cortas.

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Cuál es la función del papel aluminio para proteger tus tarjetas y llaves

El fundamento detrás de envolver llaves y tarjetas en papel aluminio radica en la capacidad del metal para bloquear ondas electromagnéticas. Cuando estos objetos quedan completamente cubiertos, el aluminio actúa como una jaula de Faraday, impidiendo la entrada y salida de señales inalámbricas.

Esta barrera física es sencilla de implementar y se apoya en principios físicos comprobados: una lámina de aluminio de apenas 27 micrones puede bloquear la señal de una tarjeta contactless.

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Una tarjeta de crédito azul oscuro con chip dorado y números se muestra parcialmente envuelta en papel aluminio arrugado sobre un fondo negro.
Los investigadores demostraron que un relay attack puede retransmitir la señal de una tarjeta por Wi-Fi y concretar transacciones fraudulentas en uno a cuatro segundos.(Imagen Ilustrativa Infobae)

Según un estudio de la Technological University Dublin y la University College Dublin, el alcance natural de la tecnología NFC —empleada en tarjetas y pagos móviles— es de aproximadamente 4 centímetros.

Sin embargo, los investigadores demostraron que utilizando dos teléfonos inteligentes y una conexión Wi-Fi, es posible retransmitir la señal de una tarjeta a un terminal de pago que se encuentra en otra ubicación, logrando transacciones fraudulentas en solo uno a cuatro segundos.

El experimento, publicado en IEEE Access, evidenció que ningún dispositivo probó tener contramedidas eficaces frente a este tipo de relay attack.

El equipo irlandés subraya que, aunque la mayoría de los fraudes reportados en tarjetas bancarias se producen por métodos tradicionales, el riesgo de ataques inalámbricos existe. La clave para prevenirlos es bloquear físicamente la señal cuando la tarjeta no se utiliza. El aluminio puede cortar esa comunicación y reduce la posibilidad de ser víctima de este tipo de delito.

Una billetera marrón y un juego de llaves de automóvil, que incluye un mando a distancia y una llave metálica, envueltos en papel de aluminio sobre una mesa de madera.
Las llaves inteligentes de autos con sistema keyless pueden ser vulneradas cuando delincuentes amplifican la señal y hacen creer al vehículo que la llave está cerca. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por qué las llaves de los autos modernos pueden ser vulneradas

En los vehículos modernos, las llaves inteligentes emiten señales de radio que permiten el acceso y el encendido sin necesidad de contacto físico. Este avance ha derivado en nuevas formas de robo.

El ataque conocido como relay attack consiste en amplificar la señal de la llave, engañando al vehículo para que crea que el conductor está cerca. Así, los ladrones pueden abrir e incluso arrancar el auto sin tener la llave original.

Daniel ReproRace, creador de contenido y experto en mécanica, explica que esta modalidad afecta principalmente a vehículos con sistemas keyless, encendido por botón y llaveros que emiten señal de manera constante.

Según ReproRace, el método implica que un delincuente se acerca al vehículo mientras otro utiliza un dispositivo cerca de la vivienda para captar la frecuencia del control. El sistema del auto interpreta que la llave está presente y permite el acceso.

Varias tarjetas de débito y crédito de colores blanco, negro, dorado, verde y azul con números en relieve y chips se encuentran sobre una mesa de madera.
Las fundas Faraday, las cajas metálicas certificadas y los llaveros con modo reposo automático ofrecen alternativas al papel aluminio para proteger tarjetas y llaves. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El papel aluminio no es la solución definitiva

Moshe Shlisel, director general de GuardKnox Cyber Technologies, compara la comunicación entre llave y auto con una canción exclusiva: si alguien logra captar esa “melodía”, puede abrir la cerradura. Shlisel resalta en BBC que envolver la llave en papel aluminio crea una celda que impide que estas ondas sean grabadas o retransmitidas por terceros.

Aunque considera que no es la solución ideal, destaca que es rápida, barata y efectiva hasta que la industria automotriz implemente soluciones más robustas.

Clifford Neuman, director del Centro para la Seguridad de Sistemas Computarizados de la Universidad del Sur de California, relata que, al tomar conocimiento del riesgo, comenzó a guardar sus llaves en una lata de café vacía durante la noche como precaución adicional.

Las instituciones oficiales también han adoptado medidas similares. En Estados Unidos, la Green Card y otros documentos sensibles se entregan en carcasas especiales que impiden la transferencia de datos mediante RFID.

Entre las alternativas específicas para proteger llaves y tarjetas destacan las fundas Faraday, cajas metálicas certificadas y llaveros con modo reposo automático. Estos productos están diseñados para bloquear señales de radiofrecuencia o inalámbricas sin necesidad de recurrir al aluminio.

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