Top 10 de palabras que no debes usar en una IA como Gemini y ChatGPT

Términos ligados a fraude o malware pueden bloquear instrucciones accionables, pero sí permiten explicaciones educativas si se formula como mitigación, detección o concientización

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Gemini ChatGPT portada
Cómo escribir mejores prompts en Gemini o ChatGPT sin activar filtros ni recibir respuestas genéricas

La mayoría de fallos al usar Gemini o ChatGPT no se deben a que la herramienta “no sepa”, sino a que el usuario le habla como si fuera un buscador o un amigo que adivina intenciones. El resultado: respuestas largas sin foco, listas repetidas o un bloqueo por seguridad cuando el tema sí podía abordarse de forma legítima. La diferencia entre una respuesta mediocre y una útil suele estar en pocas palabras.

Importa hoy porque estas inteligencias artificiales de Google y OpenAI, ya están metidas en tareas reales: redactar correos, resumir documentos, depurar código, preparar clases o investigar temas delicados. Un prompt mal formulado no solo hace perder tiempo; también puede llevar a conclusiones incompletas o a instrucciones poco responsables. La buena noticia es que no hay “palabras malditas”: hay términos y enfoques que confunden al modelo, bajan calidad o activan filtros innecesarios.

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ChatGPT y Gemini.
Palabras como “todo” o “rápido” empeoran la respuesta de la IA, y la solución es acotar

Antes del “top 10”: cómo interpretan los modelos

Estas IAs no reaccionan a una palabra aislada como si fuera un interruptor. Interpretan contexto. Si el mensaje suena ambiguo, excesivo o riesgoso, el sistema tiende a una de tres salidas: responder con generalidades, pedir aclaraciones o rechazar la solicitud. Por eso, el truco no es “hablar bonito”, sino pedir lo que se necesita con límites medibles: extensión, formato, audiencia y objetivo.

Top 10 de palabras y enfoques que conviene evitar

1) “Rápido” o “pronto” (sin contexto) No acelera nada y solo añade ruido. Mejor pedir un formato: “Resuma en un párrafo” o “Entregue 3 puntos clave”.

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2) “Todo” “Cuéntame todo” obliga a comprimir y termina en superficialidad. Mejor acotar: “Explique 5 hitos” o “Deme una línea de tiempo de 10 eventos”.

3) “DAN”, “modo Dios”, “jailbreak” Además de ser viejo argot, suele activar filtros y cortar la conversación. Mejor: “Actúe como abogado”, “como profesor” o “como editor técnico”.

4) Insultos y vulgaridad excesiva No mejora la precisión y puede disparar moderación automática. Mejor describir el tono: “crítico”, “molesto”, “urgente” o “frustrado”.

5) “Cualquier cosa” Sin restricciones la IA cae en clichés. Mejor dar un detonante: “Escriba un poema sobre una taza de café fría” o “Diseñe una rutina para lunes y miércoles”.

6) Datos personales sensibles Contraseñas, cédula, tarjetas y datos reales no deberían escribirse. Mejor usar marcadores: “[XXXX]” o un caso ficticio.

7) “Ilegal”, “piratear”, “crackear” Son palabras que levantan banderas rojas incluso si la intención era educativa. Mejor enfocarlo en prevención: “Cómo se detecta un ataque” o “cómo se mitiga una vulnerabilidad”.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
En lugar de urgencia sin contexto, funciona pedir estructura, como un párrafo, tres puntos o una línea de tiempo, porque los modelos interpretan intención y, ante amplitud, tienden a resumir de forma superficial o pedir aclaraciones - (Imagen Ilustrativa Infobae)

8) “Algún”, “un poco”, “más o menos” La ambigüedad reduce utilidad. Mejor ser numérico: “Deme 3 mejoras” o “optimice para reducir 20% el tiempo”.

9) “Trátame”, “prescríbeme”, “diagnostícame” En salud, esa forma imperativa genera respuestas evasivas por seguridad. Mejor: “Información general de síntomas” y “cuándo consultar a un profesional”.

10) “Por favor” y “gracias” en exceso Ser cordial está bien, pero ocupa contexto. Mejor un cierre breve y directo, priorizando instrucciones limpias.

ChatGPT: palabras sensibles, no palabras prohibidas

En ChatGPT no existe un “top 10” oficial de términos vetados. Sin embargo, ciertas palabras relacionadas con violencia, fraude o malware suelen volver la respuesta más cautelosa si se piden instrucciones accionables. Términos como “bomba”, “veneno”, “ransomware”, “robar” o “falsificar” pueden tratarse en contextos históricos, educativos o de prevención, pero se bloquean cuando la intención es causar daño o cometer delitos.

Por eso, la regla práctica es explicitar el objetivo legítimo: “para un trabajo académico”, “para una política de seguridad”, “para concientización”. El contexto no es un adorno: es lo que define la respuesta.

La peor enemiga de un buen prompt es pedir las cosas “a medias”. Cuanto más claro sea el pedido (qué se quiere, para quién, en qué formato y con qué límites) mejor será el resultado y menor el choque con filtros. En IA, precisión no es frialdad: es eficiencia, seguridad y calidad.

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