En tiempos donde las relaciones parecen navegar entre la inmediatez y la fragilidad, Tengo algo que compartir con vos irrumpe en la pantalla chica con una propuesta tan cercana como necesaria. Creada y dirigida por Lucía Zin Ungaro y Elina Firpo, la ficción invita a sumergirse en la intimidad de los vínculos contemporáneos, explorando el amor, la amistad y las contradicciones de una generación que busca sinceridad en medio de la incertidumbre afectiva. La historia, compuesta por cuatro capítulos breves pero contundentes, sigue el verano de cuatro mujeres que, al borde de los 20, intentan descifrar sus propios deseos y heridas en una Buenos Aires tan luminosa como compleja. En medio del furor por su estreno y el revuelo que generó la historia, las directoras le cuentan a Teleshow los detalles de su creación.
En apenas quince minutos por episodio, Tengo algo que compartir con vos condensa los dilemas y la belleza de una etapa marcada por los finales y los nuevos comienzos. Con una mirada fresca y honesta, la serie pone el foco en la amistad como refugio y en la búsqueda constante de espacios donde decir lo que de verdad importa. Las protagonistas, interpretadas por Micaela Riera, Malena Sánchez, Martina Campos y Laila Maltz, dan vida a escenas que resuenan en quienes alguna vez sintieron que crecer es también aprender a compartir miedos, ilusiones y decisiones difíciles.
PUBLICIDAD
Firpo y Zin Ungaro, las mentes creativas detrás del proyecto, lograron construir una comedia romántica distinta: lejos de los lugares comunes, apuestan por el realismo emocional y la autenticidad generacional. Con una trayectoria que abarca cine, videos musicales y televisión, ambas directoras decidieron a apostar por historias que laten cerca de la experiencia cotidiana. En medio del furor que despertó el estreno, la dupla abrió el juego y se sinceraron en este medio sobre el proceso creativo, los desafíos de retratar los vínculos actuales y el valor de la complicidad femenina en la pantalla.

—La serie propone una mirada muy honesta sobre los vínculos actuales. ¿Cómo nació este proyecto y la sociedad creativa entre ustedes?
—Lucía Zin Ungaro: Nosotras somos amigas desde hace muchos años. Nos conocimos en la facultad, pero en realidad la amistad comenzó después de recibidas. Siempre trabajamos en equipos de dirección de películas, series, videoclips, publicidades, y compartíamos todo lo que nos pasaba laboralmente. Nos aconsejábamos, pensábamos juntas cómo atravesar los desafíos y también nos acompañábamos mucho en las historias amorosas que vivíamos en ese momento. Hablábamos de con quiénes salíamos, lo que sentíamos, nos escuchábamos y reflexionábamos juntas.
PUBLICIDAD

—Elina Firpo: Recuerdo que hace muchos años, me perdía con los chicos que salía Luli: “¿Y ese cuál es? ¿Ese es el chico de los martes?”. Había uno del trabajo, otro de una clase. Y ahí apareció la idea de hacer una serie sobre “los chicos de la semana”. Mucho tiempo después, cuando pensamos en hacer una serie juntas, le recordé esa idea a Luli, que no la tenía tan presente, pero después sí. Así arrancó nuestro primer proyecto como directoras. Dirigir de a dos es genial, porque es difícil hacerlo sola, y enseguida supimos que tenía que ser una serie sobre el amor.
—Zin Ungaro: Ahora que lo pienso, era el plan perfecto. Nosotras consumimos muchas comedias románticas y nos encanta ese universo. Poder crear historias propias a nuestro gusto era un sueño. Nos dimos cuenta de que podíamos inventar relatos de amor y hacerlos juntas. Fue un sueño cumplido.
PUBLICIDAD

—¿Cómo transformaron esa idea y esas charlas en una serie concreta?
—Firpo: Yo estoy viviendo en España y ese verano iba a viajar a Buenos Aires. Sabíamos que teníamos que filmar durante el verano y que debía ser algo breve, conciso, de un tirón. Siempre pensamos en un tamaño que pudiéramos manejar nosotras mismas. El proyecto fue como un tren rápido: si alguien quería sumarse, genial, si no, seguíamos de largo. Surgió una convocatoria de la Universidad del Cine para filmar un piloto en doce jornadas. Finalmente, nos dieron diez y filmamos todo en ocho días, con solo uno de descanso.
PUBLICIDAD
—Zin Ungaro: Además, enero es un mes en el que hay poco trabajo audiovisual, así que pudimos sumar a gente muy talentosa, tanto en el equipo técnico como en el elenco. Nadie quería filmar en enero, y eso jugó a nuestro favor.

—Apostaron por un formato breve, pero muy intenso emocionalmente. ¿Qué les permitió narrativamente esa duración precisa, que quizás no hubieran logrado con una serie más larga?
PUBLICIDAD
—Firpo: Principalmente, la posibilidad de concretarlo. Era un proyecto que podíamos abarcar por nuestro tamaño y recursos. Podríamos haber hecho un piloto de una hora, pero preferimos una serie entera que funcionara como unidad. Además, los capítulos cortos nos permitieron mostrar distintas situaciones y profundizar en las escenas, acompañando a los personajes en sus pensamientos y en esos momentos en los que se les cae una idea. No queríamos un montaje demasiado apurado.
—Zin Ungaro: Es nuestra primera ficción, así que no tenemos toda la cancha del mundo en estructura y guion. Los 15 minutos nos ayudaron a enfocarnos: cada episodio tiene un conflicto claro y nos permitió abordarlo con espacio y profundidad. Si no, era fácil dispersarse. Así, elegimos un tema por capítulo y lo mantuvimos como eje.
PUBLICIDAD

—Mencionaban que la serie surge de sus propias charlas y experiencias románticas. ¿Cuánto hay de ustedes mismas en las protagonistas, y cuánto viene de la observación o la ficción?
—Firpo: La gente que nos conoce nos ve reflejadas en los personajes y hasta en las actrices. Se mezcla todo. También tomamos situaciones y frases de otras personas que nos parecieron interesantes o que podrían pasarnos. Todo termina en la serie.
PUBLICIDAD
—Zin Ungaro: Sí, está todo combinado. Estamos en todos los personajes, pero no por egocentrismo, sino porque están nuestras vivencias, lo que querríamos tener y hasta personas que no nos cruzamos pero nos gustaría conocer. Es una mezcla entre lo propio y lo observado.

—¿Por qué sintieron la necesidad de trasladar estas reflexiones y charlas a la pantalla?
—Zin Ungaro: Sentíamos que no se estaba hablando de estos temas de esta manera. Barajar la posibilidad de hacerlo nosotras fue habilitador: si no lo veíamos, ¿por qué no hacerlo nosotras mismas? Hicimos la serie que queríamos ver. Nos interesaba mostrar el brillo y el romanticismo en lo cotidiano, sin caer en la épica de la comedia romántica clásica, y darle importancia a lo que nos pasa a todos.
PUBLICIDAD
—Firpo: También, porque no hay tantas historias de amor en esta edad. Hay muchas películas sobre adolescentes o sobre mujeres mayores con otros conflictos, pero la etapa de los finales de los 20 años, sin maternidad ni casamiento como eje, no estaba tan representada. Es un momento donde la posibilidad de la pareja y el amor todavía es central, y los conflictos son pequeños, pero merecen ser contados.

—La amistad tiene un rol clave en la serie. ¿Sienten que en la vida real es el verdadero sostén emocional para afrontar los temas más complejos?
—Zin Ungaro: Sí, obvio. No es solo catarsis; es un espacio donde te preguntan qué te pasa de verdad y te ayudan a ver tus deseos y expectativas. Es un sostén activo. Además, intentamos representar la amistad de la manera en la que la vivimos. Me pasaba con series que trataban el tema que no me sentía representada, sino que sentía una carencia de cualidades como el amor, el cariño, la empatía... Entonces era re importante también ponerlo en la pantalla y hacer que eso exista.
—Firpo: Es un acompañamiento para todo. En la serie, la amistad no está solo para consolar por el amor, sino también para apoyar en proyectos, en la vida profesional y en cualquier momento importante. Y eso es lo que intentamos mostrar: la amistad desde la acción, no solo un hombro para llorar.
—¿Cómo influye la repercusión de la serie a la hora de derribar los mitos sobre las relaciones y amistades actuales, que están cambiando tan rápido?
—Firpo: Creo que suma un granito de arena a este universo. Es reconfortante saber que hay series hablando de estos temas y que aunque sea una persona encuentre ese espacio en nuestra serie, ya es valioso. Además, nos están llegando mensajes re lindos a partir de este proyecto. El otro día, una chica nos escribió para decirnos que la serie fue “un abrazo” para ella, ya que no veía hace mucho a sus amigas y verla sola tomando una cerveza era como si se hubiera juntado con ellas. La posibilidad de que la serie también sea un lugar de compañía es muy lindo.
—Zin Ungaro: Ojalá ayude. Nosotros hicimos la serie que nos gustaría ver.

—¿Hubo alguna escena o tema difícil de llevar a la pantalla, que les costara especialmente?
—Zin Ungaro: Sí, hubo mucho trabajo, especialmente en el segundo capítulo, en la escena entre Francisca (Martina Campos) y el personaje de Nicolás (Juan Cruz Márquez de la Serna). Al principio pensábamos terminar la escena después de que hablaran de sus sueños, pero nos dimos cuenta de que ahí realmente empezaba el conflicto.
—Firpo: Nos daba miedo que el personaje de Nico pareciera psicópata por insistir, así que trabajamos mucho para que sus acciones fueran realistas y humanas. Todo el tiempo estábamos midiendo el límite entre la comedia romántica y lo realista, para que los personajes fueran auténticos, y no una típica escena como donde le dice “quedate para acá para siempre”, como Ross que la busca a Rachel y no va a París en Friends.
—La serie ya trascendió fronteras y tuvo repercusión internacional. ¿Qué sienten al ver que historias tan argentinas conectan con personas de otros países?
—Zin Ungaro: Es muy loco y muy lindo. Recibimos mensajes de gente de afuera y la experiencia en el festival de Alemania fue muy fuerte.
—Firpo: Además, ver a un público tan distinto reírse de nuestros chistes nos emocionó, en especial porque algunos no causaron tanta gracia en Buenos Aires. Por ahora está en Argentina, Uruguay, Paraguay, vamos a tener que seguir moviendo el proyecto. Ahora queremos llevarla a más plataformas internacionales y ver hasta dónde puede llegar.

—¿Hay planes para una segunda temporada o algún otro proyecto juntas?
—Zin Ungaro: Sí, estamos pensando en la segunda temporada. Va a ser en breve... Es muy lindo el hecho de que la gente quiera ver más, ya que entendemos que eran pocos capítulos y cortitos, ya que era lo que podíamos hacer.
—Firpo: Hay muchas historias de amor para contar y sería hermoso poder seguir representándolas. Pero, primero tenemos que desarrollarla, encontrarle la forma y el formato.
—Si una espectadora termina la serie y siente ganas de compartir algo, ¿qué les gustaría que se anime a decir después de ver estos temas en pantalla?
—Zin Ungaro: Me gustaría que se anime a decir lo que siente, lo que tiene ganas de decir.
—Firpo: Y que valide su propia voz, que entienda que lo que le hace ruido está bien, que está bien querer, desear y amar, aunque el otro no quiera lo mismo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Juan Isola: “En el teatro independiente me puedo hacer preguntas que en el comercial no”
El intérprete de El jefe del jefe (Paseo La Plaza) habló a Teleshow sobre probar límites en la actuación y sostener una identidad propia

La sensual producción de fotos de Cami Mayan en la previa al gol de Alexis Mac Allister con la Selección
La influencer subió un posteo con comida y compañía en la antesala del duelo mundialista, y los comentarios por su antigua relación con el mediocampista explotaron tras el 1-0 de la Selección Argentina

Mirtha Legrand contó cómo fue su diálogo con la mamá de Lionel Messi: “Hablamos mucho”
La conductora recordó en su mesa la conversación con Celia María Cuccittini y explicó por qué ese intercambio breve quedó marcado como uno de los momentos más memorables

Mirtha Legrand apostó por un look mundialista inspirado en el partido entre Argentina y Suiza
La Chiqui se llevó todos los halagos de los presentes en el estudio en una jornada que reunió a Juan Gil Navarro, Marta González, Gabriela Sari y Mario Maurice

Así se prepararon las mujeres de la Selección para los cuartos de final ante Suiza: brillos, dedicatorias y glamour
Agus Gandolfo, Muri López Benítez, Magui Alcacer y Kelci Rose mostraron sus looks para alentar a la Scaloneta en el Mundial 2026


