Los procesadores serán más caros en 2026: Intel y AMD subirán los precios de sus CPUs

La demanda impulsada por la inteligencia artificial está presionando la producción global de CPUs

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Intel y AMD aumentarán el precio de sus procesadores este 2026.
Intel y AMD aumentarán el precio de sus procesadores este 2026.

El mercado de procesadores atraviesa una nueva fase de encarecimiento impulsada por la alta demanda de infraestructura para inteligencia artificial. Intel y AMD ya han comenzado a ajustar sus precios y se prevén nuevas subidas a lo largo de 2026, en un contexto marcado por escasez de suministro y presión sobre la producción global de chips.

Desde marzo, los precios de las CPU para consumo han aumentado entre un 5% y un 10%, mientras que los procesadores destinados a servidores —clave en centros de datos— han registrado incrementos de entre el 10% y el 20%, según fuentes de la cadena de suministro. A esto se suma una previsión de nuevos ajustes de entre el 8% y el 10% adicional durante el segundo semestre del año, lo que confirma una tendencia al alza que podría extenderse incluso hasta 2027.

El origen de este fenómeno está directamente relacionado con el auge de la inteligencia artificial. La expansión de modelos avanzados y sistemas capaces de ejecutar tareas complejas ha incrementado la necesidad de capacidad de cómputo, especialmente en centros de datos. Esto ha devuelto protagonismo a las CPU, que cumplen funciones esenciales como la gestión de datos, consultas y coordinación de procesos.

Estas opciones permitirán montar una PC completa y funcional sin comprar una tarjeta gráfica dedicada.
Los procesadores de Intel y AMD subirán de precio debido a la alta demanda de chips para IA. (Tec)

De hecho, informes recientes apuntan a una “renovación” del rol de los procesadores en la era de la IA, con una demanda creciente que supera la capacidad actual de fabricación. Esta presión ha generado una escasez que afecta tanto a fabricantes como a empresas tecnológicas, con plazos de entrega más largos y disponibilidad limitada en el mercado.

Otro factor clave es la concentración de la producción en tecnologías avanzadas. Los procesadores más recientes utilizan nodos de fabricación de 3 nanómetros, un recurso que también compiten otros chips de alto rendimiento, como los aceleradores de IA y las GPU. Esta competencia por capacidad en fundiciones como TSMC ha creado un cuello de botella que eleva los costos de producción y, en consecuencia, los precios finales.

En este escenario, AMD prevé aplicar varias subidas en su línea de procesadores para servidores a lo largo de 2026, con incrementos acumulados que podrían superar el 15%. Por su parte, Intel ya realizó ajustes en marzo para CPUs de consumo y posteriormente en abril para chips de servidor, reflejando la misma tendencia.

Las personas que quieran ronovar a comprar un procesador nuevo de Intel o AMD, deberán pagar más este 2026. (Intel)
Las personas que quieran ronovar a comprar un procesador nuevo de Intel o AMD, deberán pagar más este 2026. (Intel)

La escasez ha alcanzado tal nivel que incluso fabricantes y analistas advierten que la oferta no logrará cubrir completamente la demanda en los próximos años. En paralelo, empresas del sector están acelerando inversiones para ampliar su capacidad productiva, aunque estos cambios requieren tiempo y no tendrán impacto inmediato.

Para el consumidor final, el efecto es directo: armar una computadora, actualizar un equipo o adquirir un dispositivo nuevo será más costoso en los próximos meses. La combinación de alta demanda, producción limitada y competencia por recursos tecnológicos está configurando un escenario en el que los precios seguirán bajo presión.

En conjunto, la evolución del mercado de procesadores refleja cómo la inteligencia artificial no solo está transformando el software, sino también toda la cadena de suministro tecnológica. En este nuevo contexto, las CPU vuelven a ocupar un lugar central, pero con un costo que podría seguir aumentando en el corto y mediano plazo.