Mariano Navone debutó con un contundente triunfo y Sebastián Báez se despidió del Madrid Open

La Nave superó en sets corridos al portugués Nuno Borges y en la segunda ronda enfrentará a Alexander Zverev, número 3 del mundo

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Mariano Navone, con camiseta y pantalón corto naranja y granate, golpea una pelota de tenis amarilla con una raqueta azul en una cancha de arcilla
Mariano Navone brilló en su debut en Madrid

El inicio de la jornada de este jueves en el Madrid Open dejó sensaciones contrapuestas para el tenis argentino. Mientras Mariano Navone prolongó su buen momento con un triunfo contundente en su debut, Sebastián Báez sufrió una temprana eliminación que profundiza su irregularidad en la gira europea de polvo de ladrillo.

Navone, número 45 del ranking mundial, derrotó por 6-3 y 6-4 al portugués Nuno Borges (49°), que venía de eliminar a Tomás Etcheverry en Barcelona. El tenista de 9 de Julio atraviesa el mejor momento de su carrera y lo volvió a demostrar con un rendimiento sólido en la Cancha N°6 de la Caja Mágica.

La Nave resolvió su estreno sin sobresaltos, apoyado en la consistencia desde el fondo de la cancha y una confianza que crece torneo a torneo. En la segunda ronda, enfrentará al alemán Alexander Zverev, número 3 del mundo.

Navone tiene razones para ilusionarse con dar su primer golpe ante un jugador ubicado en el podio del ranking. Semanas atrás conquistó el ATP 250 de Bucarest, el primer título de su carrera en el circuito mayor. Antes, ya había dado señales de su evolución al quedarse con el Challenger 175 de Cap Cana, disputado sobre superficie rápida y uno de los torneos más relevantes de esa categoría.

El argentino llevó ese impulso a Madrid. Mostró firmeza en los intercambios largos, con buena selección de tiros y sin fisuras en los momentos clave. En una superficie que históricamente favorece a los tenistas argentinos, pero que también exige adaptación por las condiciones de altura -la pelota corre más rápido que en el grueso de los torneos sobre polvo de ladrillo-, el argentino mostró recursos para imponerse con claridad ante un rival complicado y que también atraviesa un buen presente.

La contracara la protagonizó Báez. El número 64° del mundo volvió a quedar en deuda sobre polvo de ladrillo, su superficie predilecta, y sumó una nueva derrota que enciende algunas alarmas. Esta vez, el traspié fue ante el lituano Vilius Gaubas (124°), que lo superó con claridad por 7-5 y 6-1.

Seba se mostró incómodo y nunca pudo imponer su ritmo. Tras ceder el primer set acusó problemas físicos y pidió atención médica. En el segundo parcial, entregó su servicio dos veces seguidas y Gaubas dominó con nitidez hasta sellar el triunfo.

Es la tercera derrota de Báez ante un rival ubicado fuera del top 100 en lo que va de la temporada. En el ATP 500 de Río de Janeiro, donde defendía el título, había caído frente al portugués Jaime Faria (135°), mientras que en Bucarest perdió con el francés Titouan Droguet (113°).

El contraste con su inicio de año es marcado. En la gira de Oceanía, Báez había exhibido un nivel sobresaliente, con triunfos resonantes ante jugadores del Top 10 como los estadounidenses Taylor Fritz y Ben Shelton. Sin embargo, esa versión no logró sostenerse en el cambio de superficie.

En Madrid nunca logró sentirse cómodo. Errático por momentos y sin la agresividad que lo caracteriza, cedió terreno ante un rival que aprovechó sus dudas y lo empujó a una eliminación prematura.