Así es la tecnología solar que transforma residuos plásticos y ácido de baterías en energía

Este sistema innovador aprovecha residuos problemáticos y energía solar para generar productos valiosos, reduciendo la contaminación y apoyando la transición

Guardar
Gran batería de níquel-hierro resplandeciente sobre un circuito, con destellos y líneas de energía visibles.
Investigadores de la Universidad de Cambridge desarrollan una tecnología capaz de transformar plásticos difíciles de reciclar y ácido de baterías usadas en hidrógeno limpio y ácido acético, abriendo nuevas vías para la economía circular - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El avance tecnológico en energías renovables y reciclaje ha dado un salto sorprendente con el desarrollo de un reactor alimentado por energía solar capaz de transformar residuos plásticos de difícil reciclaje y ácido de baterías usadas en hidrógeno limpio y productos químicos industriales de alto valor.

Esta innovación, presentada por investigadores de la Universidad de Cambridge, responde a la creciente urgencia de encontrar soluciones sostenibles para dos de los mayores retos ambientales del siglo XXI: la gestión de residuos plásticos y el reciclaje de baterías.

La importancia de este desarrollo radica en su potencial para crear un sistema circular, donde los residuos de una industria se convierten en recursos para otra. En un mundo que produce más de 400 millones de toneladas de plásticos al año (de los cuales solo el 18% se recicla) y millones de baterías de automóviles que terminan en vertederos, este tipo de tecnología puede reducir la contaminación y contribuir a la transición hacia la economía verde.

Reactor solar transparente procesa residuos plásticos y baterías en hidrógeno. Paneles solares, tanques y frascos químicos bajo un cielo soleado.
Así funciona el reactor solar que recicla plásticos y ácido de baterías en recursos clave para la industria - (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Cómo funciona el reactor solar para reciclar plásticos y ácido de baterías?

El proceso comienza tratando los residuos plásticos con ácido recuperado de baterías de automóviles viejas, lo que rompe las cadenas de polímeros en componentes químicos básicos, como el etilenglicol. Después, un fotocatalizador desarrollado por el equipo de la Universidad de Cambridge convierte el etilenglicol en hidrógeno y ácido acético cuando se expone a la luz solar.

Un aspecto clave de esta innovación es la robustez del fotocatalizador, que resiste los efectos corrosivos del ácido y aprovecha el potencial del ácido de baterías usadas, que generalmente se neutraliza y desecha. Durante las pruebas, el reactor funcionó más de 260 horas sin perder rendimiento, generando altos rendimientos de hidrógeno y produciendo ácido acético con alta selectividad.

Un avance accidental y una solución circular

Tal como explicó el profesor Erwin Reisner, el descubrimiento fue casi accidental: hasta ahora se pensaba que el ácido destruiría los sistemas solares, pero el nuevo catalizador demostró lo contrario. Kay Kwarteng, autora principal del estudio, destacó que la clave fue desarrollar un fotocatalizador económico y escalable capaz de resistir el ácido, abriendo la puerta a nuevas aplicaciones industriales.

La tecnología funciona con diversos residuos plásticos, incluidos los más difíciles de reciclar como el nailon y el poliuretano, y puede aprovechar ácido tanto nuevo como recuperado de baterías. Esto permite no solo reciclar materiales que antes eran desechados, también utilizar recursos que de otra forma serían un problema ambiental.

El hidrógeno verde y el impacto ambiental

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Hidrógeno verde a partir de residuos: el reactor solar que revoluciona el reciclaje de plásticos y baterías - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El hidrógeno generado por este sistema es considerado “verde” porque su producción no emite carbono, a diferencia del hidrógeno gris. El hidrógeno verde es una pieza clave para la descarbonización de sectores industriales y del transporte, aunque hoy su adopción está limitada por el costo de producción y la falta de infraestructura de almacenamiento y distribución.

La posibilidad de generar hidrógeno limpio a partir de residuos plásticos y ácido de baterías ofrece una alternativa más económica y sostenible, y puede ayudar a reducir las emisiones y el impacto ambiental de la industria energética.

Cuál es el problema ambiental de las baterías y los residuos plásticos

El reciclaje inadecuado de baterías de automóviles implica graves riesgos ambientales: contienen ácido, metales pesados y sustancias tóxicas como plomo, litio y cobalto, que pueden filtrarse a suelos y aguas subterráneas si se depositan en vertederos. Además, la extracción de estos materiales es costosa y con frecuencia se realiza en condiciones laborales precarias. Reutilizar el ácido y los metales reduce la presión sobre la minería y el ciclo de “usar y tirar”.

En cuanto a los residuos plásticos, la mayoría de las técnicas de reciclaje actuales solo abarcan algunos tipos de polímeros y dejan fuera materiales como nailon o poliuretano. El reactor solar permite tratar estos residuos y convertirlos en recursos útiles, lo que podría complementar los métodos de reciclaje tradicionales y reducir la acumulación de plásticos en vertederos y océanos.

El desarrollo de reactores solares capaces de aprovechar residuos difíciles y generar hidrógeno verde representa un avance clave para el futuro energético y ambiental. Si logra escalarse industrialmente, esta innovación puede transformar la gestión de residuos y contribuir de manera significativa a la lucha contra la contaminación global.