Alerta con las VPN: no te hacen invisible en internet y los atacantes pueden ver todo lo que haces

Aunque estas plataformas protegen la privacidad frente a proveedores de internet, no son un opción total de seguridad

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Hombre utilizando una computadora de escritorio en una oficina, con una gran pantalla que muestra un mapa mundial y las letras VPN en el centro, representando el uso de una red privada virtual para navegar de forma segura en Internet.
Las VPN cifran el tráfico y ocultan la dirección IP, pero no bloquean rastreadores del navegador ni garantizan anonimato total. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las VPN se han convertido en una de las herramientas más promocionadas para proteger la privacidad en internet. Influencers, anuncios y empresas tecnológicas insisten en que, al activar una red privada virtual, el usuario se vuelve anónimo y a salvo de cualquier tipo de rastreo.

Pero detrás de esta percepción difundida, existe una realidad mucho más matizada: las VPN no bloquean rastreadores del navegador ni ofrecen invisibilidad total en la red, por lo que nuestra información no queda oculta de los ciberdelincuentes.

Qué hace realmente una VPN

Al conectarse a una VPN, el tráfico de internet del usuario se cifra y se redirige a través de un servidor intermedio, ocultando la dirección IP original. Esto dificulta que terceros, como el proveedor de internet, puedan monitorizar el contenido específico de la actividad online.

En términos sencillos, la VPN actúa como un túnel que protege los datos en tránsito, impidiendo que sean leídos por quienes merodean en redes públicas o no seguras.

Mitos sobre ciberseguridad que ponen en riesgo tu privacidad
La creencia de que una VPN vuelve invisible al usuario en internet contrasta con las limitaciones reales de esta herramienta de seguridad digital. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sin embargo, este cifrado no es una barrera absoluta para la vigilancia digital. El servidor de la VPN sí puede ver todo el tráfico descifrado antes de enviarlo a su destino final. Por eso, la protección depende en gran medida de la confianza que el usuario pueda depositar en el proveedor del servicio.

Además, una VPN no elimina las cookies, scripts de rastreo ni otras técnicas usadas por los sitios web para seguir la actividad y crear un perfil del usuario.

Las páginas web siguen accediendo a datos del dispositivo, el navegador y el comportamiento al navegar. Por ejemplo, la huella digital del navegador, los complementos instalados o el tamaño de la pantalla son elementos que permiten la identificación, incluso cuando la IP cambia gracias a la VPN.

La falsa sensación de seguridad al usar VPN

Existe una creencia extendida de que usar una VPN equivale a volverse invisible en internet. Marta Barrio, experta en tecnología, señala que una VPN no es un escudo contra el rastreo web: “No bloquean rastreadores del navegador, como cookies y huellas, ni te vuelven invisible”.

Teléfono inteligente con pantalla apagada en superficie lisa, rodeado de iconos digitales de candados abiertos, calaveras y virus disipándose.
Las páginas web siguen recolectando información del dispositivo y del navegador, como la huella digital, incluso si se emplea una VPN. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta afirmación desmonta la imagen creada por el marketing, en la que la VPN parece ser una solución mágica para desaparecer de la red.

La realidad es que la VPN solo esconde la IP y cifra los datos en tránsito. Si el usuario sigue accediendo a sus cuentas de correo, redes sociales o tiendas online, los sitios pueden asociar la actividad con su identidad real. Además, la mayoría de los navegadores permite a los sitios seguir rastreando mediante identificadores persistentes, independientemente del uso de VPN.

Una VPN puede evitar que el proveedor de internet vea qué páginas se visitan, pero no impide que los propios proveedores de VPN recojan datos sobre conexiones, dispositivos utilizados o tráfico generado.

Vulnerabilidades y riesgos de las VPN móviles

El auge de las aplicaciones VPN gratuitas en móviles ha acentuado los riesgos. Un análisis de Zimperium zLabs sobre 800 apps VPN gratuitas para iOS y Android reveló que muchas ofrecen una falsa sensación de seguridad: no protegen la privacidad, solicitan permisos innecesarios, filtran datos personales y usan componentes desactualizados con vulnerabilidades conocidas.

Vista posterior de un hacker encapuchado frente a múltiples monitores mostrando código y páginas web de hoteles, con una pantalla indicando "ACCESO CONCEDIDO".
Numerosas aplicaciones VPN móviles gratuitas filtran datos personales, solicitan permisos excesivos y emplean tecnologías desactualizadas con vulnerabilidades conocidas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Algunas aplicaciones seguían utilizando versiones antiguas de la biblioteca OpenSSL, expuestas al fallo Heartbleed, que permite a un atacante leer información sensible de la memoria del servidor. Otras apps aceptaban certificados digitales falsos, abriendo la puerta a ataques de intermediario (MitM), donde un tercero puede interceptar y leer todo el tráfico.

Además, muchas apps VPN gratuitas piden permisos excesivos, como acceso permanente a la ubicación, lectura de registros del sistema o incluso privilegios para gestionar cuentas del dispositivo. Esto no solo amplía la superficie de ataque, sino que permite a la aplicación recoger información ajena a su función principal.

En algunos casos, las apps pueden capturar pantallas, acceder a archivos personales o manipular configuraciones de red, comprometiendo aún más la privacidad del usuario.

App - Android - ciberseguridad - fotos - tecnología - 23 de febrero
Para una protección efectiva de la privacidad, se recomienda elegir VPN auditadas, combinar con bloqueadores de rastreadores y no usar VPN permanentemente. (Imagen ilustrativa Infobae)

Buenas prácticas y uso correcto de una VPN

Utilizar una VPN puede aportar una capa de privacidad y seguridad, siempre que se comprenda su alcance real. El usuario debe elegir proveedores que sean transparentes en sus políticas, hayan superado auditorías independientes y no pertenezcan a conglomerados con historial de prácticas dudosas.

Para proteger la identidad digital, es recomendable combinar la VPN con bloqueadores de rastreadores y extensiones que impidan cookies y fingerprinting, además de mantener el navegador y el sistema siempre actualizados. En situaciones de alto riesgo, como el periodismo en países con censura, herramientas como Tor pueden ser más adecuadas.

El uso permanente e indiscriminado de la VPN no es recomendable. Dejar la VPN activada todo el tiempo puede generar bloqueos en servicios bancarios, ralentizaciones y una falsa percepción de seguridad. Es preferible emplearla solo cuando sea necesario: en redes públicas, para evitar la supervisión de proveedores o para acceder a recursos restringidos.