Mundial 2026: la nueva evolución del VAR para resolver una “zona gris” en las pelotas paradas

Una enmienda cambia la mirada arbitral sobre las acciones previas a la reanudación

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El VAR suma una revisión a su lista (Reuters/Paul Childs)
El VAR suma una revisión a su lista (Reuters/Paul Childs)

La Copa Mundial de la FIFA 2026 será escenario de una nueva evolución del protocolo VAR. Quizá no tan mediática como la tecnología del fuera de juego semiautomático o las explicaciones públicas de los árbitros, pero sí de enorme impacto técnico y conceptual para el arbitraje moderno. La IFAB ha aprobado una aclaración reglamentaria que permitirá al VAR intervenir cuando se produzca una infracción clara cometida por el equipo atacante, antes de que el balón esté en juego en un saque de esquina o un tiro libre, tenga una consecuencia directa sobre un gol, un penal o una sanción disciplinaria.

La modificación parece simple. Sin embargo, representa un cambio profundo en la manera de interpretar el origen de determinadas acciones. Hasta ahora, el foco principal del VAR se concentraba en lo que ocurría desde el momento en que el balón entraba en juego. A partir del Mundial 2026, también se observará aquello que sucede instantes antes de la ejecución cuando esa conducta genere una ventaja decisiva. Durante años se han producido situaciones repetidas en acciones de pelota parada: empujones, sujeciones, bloqueos ilegales, desplazamientos deliberados o contactos antirreglamentarios ocurrían antes de la ejecución de un córner o un tiro libre. Si el árbitro no los detectaba, la jugada continuaba normalmente y muchas veces terminaba en gol. La sensación de injusticia era evidente.

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Un atacante podía generar una ventaja ilegal antes de que el balón estuviera en juego y luego beneficiarse directamente de ella sin posibilidad de corrección. La nueva aclaración pretende cerrar esa zona gris. Si una infracción previa resulta determinante para el desarrollo posterior de la acción, el VAR podrá intervenir y recomendar una revisión en campo (OFR).

Un ejemplo práctico

Imaginemos un saque de esquina. Antes de la ejecución, un delantero empuja deliberadamente a un defensor para impedirle ocupar una posición de marcación. El árbitro no observa la acción. Se ejecuta el córner y segundos después ese mismo atacante convierte el gol. Con el protocolo anterior, la acción quedaba prácticamente consumada. Con la nueva aclaración, el VAR podrá informar al árbitro que existió una infracción previa al saque.

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Tras la revisión, si el árbitro confirma la falta:

• El gol será anulado.

• Se aplicará la sanción disciplinaria correspondiente.

• El saque de esquina deberá repetirse.

La decisión busca restaurar la equidad que fue alterada antes de la puesta en juego del balón. Lo importante: no se revisa cualquier infracción. La IFAB ha sido cuidadosa en este aspecto. La modificación no transforma al VAR en una herramienta para controlar cada detalle previo a una reanudación.

La intervención estará limitada a situaciones claras y evidentes que tengan una relación directa con:

• Un gol.

• Un penal.

• Una sanción disciplinaria relevante.

Por lo tanto, el criterio fundamental seguirá siendo el mismo que dio origen al VAR: corregir errores claros que produzcan consecuencias trascendentes.

Lo que NO cambia

También resulta importante aclarar qué situaciones quedan fuera de esta modificación. La IFAB no habilita revisiones por aspectos meramente procedimentales de la reanudación. Por ejemplo:

• Un saque lateral ejecutado algunos metros más adelante.

• Un córner realizado con el balón parcialmente fuera del cuarto de círculo.

• Pequeñas incorrecciones administrativas que no generan una ventaja decisiva.

La filosofía de la norma no es perseguir tecnicismos, sino evitar que una infracción clara produzca una consecuencia deportiva injusta.

Una nueva responsabilidad para árbitros y VAR

Desde la perspectiva arbitral, esta aclaración introduce una dimensión adicional en el análisis de las acciones de pelota parada. Los árbitros deberán continuar observando las disputas dentro del área. Los asistentes deberán mantener su concentración sobre los emparejamientos. Y el VAR tendrá ahora la responsabilidad de identificar aquellas conductas previas que puedan convertirse en el origen de una decisión crítica. La tecnología deja de observar únicamente el desenlace para comenzar a controlar también el punto de partida.

El Mundial como laboratorio

No es casualidad que la IFAB haya decidido aplicar inicialmente esta aclaración únicamente en la Copa Mundial de la FIFA 2026. La propia organización anunció que, una vez concluido el torneo, realizará una evaluación completa antes de decidir si la medida se incorpora definitivamente al fútbol mundial. En otras palabras, el Mundial funcionará como un gran laboratorio reglamentario.

Conclusión

La enmienda aprobada por la IFAB confirma una tendencia cada vez más evidente: el fútbol busca que las decisiones importantes no dependan exclusivamente del instante final de una jugada, sino también de la legitimidad de su construcción. El mensaje es claro. Si una ventaja ilegal nace antes de que el balón esté en juego y esa ventaja termina produciendo un gol, un penalti o una decisión disciplinaria trascendente, el arbitraje tendrá ahora una herramienta para corregirla. No se trata de ampliar el poder del VAR. Se trata de proteger la justicia deportiva desde el origen mismo de la acción. Y en el Mundial 2026, esa será una de las transformaciones técnicas más relevantes que veremos dentro del campo de juego.

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