Guerra de IA tras el Super Bowl: Sam Altman acusó a Anthropic de controlar la inteligencia artificial y engañar al público

OpenAI defendió su modelo abierto y gratuito frente a las críticas de manipulación y exclusividad, mientras la industria discute el impacto de la publicidad en los usuarios

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Super Bowl 2026: la batalla
Super Bowl 2026: la batalla entre Anthropic y OpenAI lleva la guerra de la IA a la mayor vitrina publicitaria - REUTERS/Shelby Tauber/Pool/File Photo

El mundo de la inteligencia artificial se prepara para uno de los duelos más mediáticos del año: la Super Bowl, que se celebra el domingo 8 de febrero en Estados Unidos.

Este evento, que trasciende lo deportivo y se ha consolidado como el mayor escaparate publicitario global, será el escenario donde dos gigantes del sector (OpenAI y Anthropic) lleven su competencia más allá de los laboratorios y la lleven al prime time, frente a millones de espectadores atentos a cada anuncio.

Por qué se originó la polémica con Anthropic y OpenAI

La controversia surgió antes incluso de que se juegue el partido. Anthropic, la compañía detrás del chatbot Claude, lanzó un anuncio en los días previos a la Super Bowl en los que parodiaba la experiencia de conversar con ChatGPT, insinuando que OpenAI podría llegar a insertar publicidad invasiva dentro de las conversaciones con el usuario.

El cruce entre Anthropic y
El cruce entre Anthropic y OpenAI en horario estelar expone tensiones sobre acceso, modelos de negocio y quién debe fijar las reglas del juego en la próxima generación de asistentes virtuales

En uno de los spots, la palabra “TRAICIÓN” aparece en pantalla mientras un chatbot, con claras referencias a ChatGPT, interrumpe el diálogo con un anuncio inesperado de una web de citas ficticia.

La respuesta de Sam Altman

La reacción de OpenAI fue inmediata. Sam Altman, CEO de la compañía, respondió en X con un extenso mensaje en el que calificó los anuncios de Anthropic como “divertidos” pero “claramente deshonestos”.

Altman insistió en que OpenAI nunca implementaría anuncios de la forma en que fueron retratados por Anthropic y que esa práctica sería rechazada por sus propios usuarios.

Supongo que es propio de la doble moral de Anthropic utilizar un anuncio engañoso para criticar anuncios engañosos teóricos que no existen, pero no esperaba eso en un anuncio del Super Bowl”, escribió Altman.

Además, defendió el modelo de OpenAI, que apuesta por mantener ChatGPT gratis mediante publicidad contextual y suscripciones pagas libres de anuncios.

Sam Altman responde a Anthropic:
Sam Altman responde a Anthropic: la Super Bowl enciende el debate sobre transparencia y control en la IA - (Foto AP/Jose Luis Magana, Archivo)

En su respuesta, Altman fue más allá e indicó que Anthropic busca controlar el uso de la inteligencia artificial, imponiendo reglas propias y bloqueando a empresas rivales. Planteó la necesidad de un enfoque democrático y abierto, donde la toma de decisiones y el acceso a la IA no estén en manos de una sola compañía “autoritaria”, advirtiendo sobre los riesgos de concentrar el poder tecnológico en pocos actores.

La guerra de la IA entre los grandes tecnológicos

El choque entre Anthropic y OpenAI va más allá de la publicidad. El sector de la inteligencia artificial está en plena transformación, con debates abiertos sobre cómo monetizar los asistentes, cómo proteger la privacidad del usuario y cómo democratizar el acceso a herramientas avanzadas.

Altman defendió la idea de llevar la IA a miles de millones de personas que no pueden pagar una suscripción, mientras Anthropic se centra en productos premium para clientes con alto poder adquisitivo.

OpenAI, por su parte, destacó el éxito de Codex (con 500.000 descargas en una semana) y reafirmó su compromiso de seguir bajando los precios y haciendo la IA accesible para todos, frente a lo que considera intentos de control y exclusividad por parte de su competidor.

El poder del Super Bowl: dónde se libra la batalla

La elección del Super Bowl como campo de batalla publicitaria no es casual. Más de 190 millones de personas vieron el evento en 2025 solo en Estados Unidos, y el recuerdo de marca de los anuncios emitidos en el “Gran Juego” es hasta un 80% más alto que el promedio televisivo.

Las marcas pagan entre 7,5 y 10 millones de dólares por 30 segundos de exposición, conscientes de que la atención del público en ese momento es máxima y que lo que ocurre en la pantalla se convierte en tendencia y discusión global durante semanas.

En este contexto, las empresas tecnológicas han entendido que el prestigio y el impacto de la Super Bowl van más allá del deporte. Un anuncio polémico o ingenioso puede redefinir la percepción de una marca y condicionar el debate público sobre la ética y el futuro de la inteligencia artificial.