Las razones ocultas por las que tu celular carga lento: no se trata del cargador

La carga lenta del celular no siempre está relacionada con el cargador o el equipo, sino con el cable USB-C y un chip interno

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La carga lenta del celular
La carga lenta del celular no siempre está relacionado con un mal cargador o el móvil. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque millones de personas utilizan a diario un smartphone, uno de los problemas más frecuentes sigue siendo la carga lenta del equipo, incluso cuando el cargador y el teléfono parecen funcionar correctamente.

Detrás de este comportamiento hay un factor poco conocido: el cable USB-C y, en particular, un componente interno llamado e-Marker, un chip que determina cuánta energía y qué velocidad de datos puede manejar realmente el cable.

Desde que la Unión Europea impulsó la estandarización del puerto USB-C como conector único en la mayoría de dispositivos, el mercado se llenó de cables aparentemente iguales. Sin embargo, no todos ofrecen el mismo rendimiento. La diferencia no siempre está en el cargador ni en el celular, sino en la electrónica interna del cable, que define los límites reales de la carga.

Tener en cuenta el tipo
Tener en cuenta el tipo de cable que usas al cargar un celular es importante. (Gemini)

El e-Marker, cuyo nombre técnico es Electronically Marked ID Chip, funciona como un “pasaporte digital”. Al conectar el cable, este chip se comunica con el cargador y con el dispositivo para informar qué potencia máxima soporta, qué velocidad de transferencia de datos permite y si cumple con los estándares de seguridad necesarios.

Si esa información no está presente o es incompleta, el sistema reduce automáticamente la potencia de carga como medida preventiva. Según la especificación USB Power Delivery (USB-PD), el e-Marker es obligatorio en los cables que soportan corrientes de hasta 5 amperios, necesarias para cargas rápidas de entre 100 y 240 watts.

Cuando el cable no cuenta con este chip, o no puede validar esa capacidad, la carga se limita a un máximo de 60 watts, incluso si el cargador y el celular son compatibles con potencias mayores. En la práctica, esto se traduce en tiempos de carga más largos sin que exista una falla evidente.

Los cables USB.C deben de
Los cables USB.C deben de llevar un chip e-Marker, el cual regula la carga. (Unsplash)

La comunicación entre el cable, el cargador y el dispositivo se realiza a través de dos pines específicos del conector USB-C, conocidos como Configuration Channel (CC). Estos pines detectan la orientación del cable, alimentan el e-Marker y negocian tanto la energía como los datos. Gracias a este proceso también se habilitan funciones avanzadas, como los modos alternativos de video, que permiten enviar señal DisplayPort en resoluciones 4K o incluso 8K.

El impacto del e-Marker no se limita solo a la carga. También influye directamente en la velocidad de transferencia de datos. El chip indica si el cable es compatible con estándares como USB 3.2, USB 4 o Thunderbolt. Si esa validación no existe, el sistema operativo puede degradar la conexión a USB 2.0, reduciendo de forma significativa la velocidad al copiar archivos o conectar accesorios.

Esta complejidad ha generado confusión entre los usuarios, ya que dos cables USB-C pueden verse idénticos pero ofrecer resultados muy distintos. Para reducir este problema, organizaciones como USB-IF han comenzado a impulsar un nuevo sistema de etiquetado visual en los conectores y empaques, donde se indica de forma clara la potencia de carga y la velocidad de datos que soporta cada cable.

Para una carga rápida se
Para una carga rápida se debe de verificar qué tipo de cable se usa, ya que no todos son iguales (Copilot)

Otro factor menos conocido es que, aunque el USB-C es reversible físicamente, no siempre es simétrico desde el punto de vista eléctrico. La negociación de la conexión depende de los pines CC y de los carriles internos de datos.

Si uno de estos carriles presenta suciedad, desgaste o un defecto de fabricación, la velocidad puede caer. En algunos casos, girar el cable 180 grados permite que el dispositivo utilice el carril opuesto y recupere el rendimiento máximo.

La sofisticación de los cables USB-C ha llegado a tal nivel que solo técnicas avanzadas, como la tomografía, permiten conocer su estructura interna. Investigaciones citadas por medios especializados han demostrado que algunos cables pueden incluso ocultar implantes maliciosos, capaces de robar información o ejecutar comandos sin que el usuario lo note.

Es importante revisar el tipo
Es importante revisar el tipo de cable que usas para una mejor carga del celular. (Freepik)

Es importante señalar que la carga lenta del celular no siempre es señal de un cargador defectuoso o de una batería degradada. En muchos casos, el verdadero límite está en el cable y en un chip invisible para el usuario, pero decisivo para el rendimiento diario del dispositivo.