La batería térmica más compacta para el hogar que busca revolucionar el ahorro energético

Materiales innovadores y nuevas técnicas de recubrimiento permiten optimizar el uso de recursos y potenciar la gestión inteligente en casas familiares

Guardar
Una innovación europea propone soluciones
Una innovación europea propone soluciones compactas y versátiles para el almacenamiento de energía térmica en aplicaciones residenciales y comerciales (SINTEF/NTNU)

Una batería térmica desarrollada por un equipo europeo promete transformar el almacenamiento de calor en los hogares al ahorrar espacio y reducir el gasto energético.

El sistema, que utiliza hidratos de sal y aluminio reciclado, ocupa hasta cuatro veces menos espacio que un depósito de agua caliente convencional y permite ajustar la carga térmica a las horas de electricidad más económica, según la Norwegian University of Science and Technology.

Tecnología e innovación en el almacenamiento térmico

Esta batería térmica almacena el calor generado por las bombas de calor domésticas y lo libera bajo demanda. Al aprovechar la electricidad en los momentos de menor costo, almacena el excedente de calor y lo pone a disposición cuando la demanda lo requiere, aumentando la eficiencia y aportando flexibilidad al consumo energético familiar.

Las baterías combinan la tecnología de hidratos de sal con aletas de aluminio reciclado para maximizar la transferencia térmica. Permiten cargar y liberar calor con rapidez, lo que facilita el abastecimiento a toda la familia incluso si varias personas requieren ducharse en simultáneo o necesitan agua caliente al inicio del día.

De acuerdo con la Norwegian University of Science and Technology, el usuario puede controlar el momento exacto en que se utiliza la energía, lo que favorece el ahorro económico y una gestión inteligente del suministro de calor.

El sistema ofrece mayor autonomía
El sistema ofrece mayor autonomía y control sobre el suministro de agua caliente, adaptándose a las rutinas diarias y necesidades familiares (SINTEF/NTNU)

El material clave de este avance son los hidratos de sal. Estas sales, a diferencia de la sal común, retienen agua en su estructura y cambian de estado cuando reciben calor. Este fenómeno, denominado material de cambio de fase, permite almacenar grandes cantidades de energía térmica en poco espacio.

Galina Simonsen, investigadora de SINTEF, explicó: “Estos materiales funcionan como una esponja: Al alcanzar cierto nivel de calor, se derriten y retienen energía; al enfriarse, se solidifican y liberan el calor acumulado”.

El sistema incluye aletas de enfriamiento fabricadas con aluminio reciclado, un material ligero, con buena conductividad térmica y fácil de modelar. Según la Norwegian University of Science and Technology, el uso de aluminio reciclado reduce los costes, minimiza el impacto ambiental y potencia la economía circular en el sector de materiales.

Estas sustancias permiten guardar calor
Estas sustancias permiten guardar calor en un volumen reducido, facilitando nuevas formas de gestión energética en espacios limitados (SINTEF/NTNU)

No obstante, el aluminio reciclado puede tener impurezas que lo vuelven más vulnerable a la corrosión, especialmente en contacto con los hidratos de sal.

Para resolver este desafío, los investigadores aplicaron un recubrimiento especial llamado oxidación electrolítica por plasma, que protege la superficie metálica y prolonga la vida útil del sistema.

Esta barrera cerámica, similar a la de las sartenes antiadherentes, refuerza la resistencia del aluminio al desgaste y la corrosión, sin afectar la rapidez en la transferencia de calor.

El uso de aluminio recuperado
El uso de aluminio recuperado no solo reduce el impacto ambiental, sino que también mejora la transferencia de calor y la durabilidad del dispositivo (SINTEF/NTNU)

Eficiencia, sostenibilidad y futuro del almacenamiento térmico

Para el usuario doméstico, el salto en eficiencia y flexibilidad supone menor consumo de energía, mayor capacidad de adaptación ante la variabilidad de la demanda y una reducción directa en las emisiones de CO₂ y en el uso de materiales.

El diseño facilita aprovechar las tarifas eléctricas más bajas, disminuir el tamaño de las instalaciones y mejorar el confort sin sacrificar abastecimiento.

Martin Fossen y Galina Simonsen, del equipo de investigación, señalaron que este enfoque permite una gestión energética autónoma, segura y respetuosa con el medio ambiente.

La integración de materiales avanzados
La integración de materiales avanzados y procesos innovadores impulsa un modelo energético más responsable y flexible para los próximos años (SINTEF/NTNU)

El proyecto Sure2Coat respalda esta iniciativa, integrando la colaboración de 14 entidades de siete países europeos, entre ellas la Norwegian University of Science and Technology, SINTEF y COWA Thermal Solutions.

El objetivo es innovar en el almacenamiento térmico y el tratamiento de superficies metálicas para aplicaciones domésticas e industriales, potenciando la eficiencia y la sostenibilidad mediante el trabajo conjunto.

La naturaleza no tóxica, incombustible y asequible de los hidratos de sal posiciona a esta tecnología como una opción segura para uso residencial. Al reducir significativamente el espacio necesario para el almacenamiento térmico respecto a los sistemas tradicionales, estas baterías emergen como una alternativa práctica y eficiente para el hogar moderno.