Adiós a las macetas: el objeto de cocina que puede ser un buen recipiente para cultivar plantas

El uso de coladores viejos como macetas se consolida como una tendencia sustentable en jardines urbanos: impulsa el reciclaje y mejora el cultivo de plantas gracias a su drenaje y versatilidad

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Aunque la maceta tradicional ha
Aunque la maceta tradicional ha sido el recipiente habitual en jardinería, el colador reutilizado surge como una alternativa práctica y sustentable. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El uso de coladores viejos como alternativa a las macetas tradicionales está marcando una tendencia creciente en jardines y espacios urbanos. Esta solución responde al interés por el aprovechamiento de objetos cotidianos y a la búsqueda de prácticas sustentables en el cultivo de plantas.

Durante años, las macetas clásicas dominaron los jardines domésticos, pero la reutilización de utensilios de cocina transformó el escenario. El colador de cocina, habitualmente relegado al fondo de la alacena, se posiciona como un recipiente eficaz y versátil para el cultivo de especies vegetales. Su estructura, perforada y liviana, favorece el desarrollo de las raíces y reduce problemas habituales en la jardinería.

Ventajas de los coladores para las plantas

La principal ventaja de emplear coladores radica en su drenaje natural. Las múltiples perforaciones en la base y los laterales permiten que el agua excedente fluya con facilidad, lo que previene el encharcamiento y la pudrición de raíces. Evitar el exceso de humedad es una de las preocupaciones más frecuentes entre quienes cultivan plantas en macetas convencionales.

Los coladores reutilizados ofrecen un
Los coladores reutilizados ofrecen un drenaje superior que ayuda a prevenir el encharcamiento y la pudrición de raíces en las plantas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otra característica destacada de los coladores es su bajo peso, lo que facilita tanto su instalación en espacios reducidos como su utilización en balcones, terrazas y patios pequeños. Basta con añadir sustrato y elegir la planta adecuada para obtener un recipiente funcional, sin necesidad de modificarlo con nuevas perforaciones ni herramientas específicas.

El fenómeno de la autopoda aérea constituye otro de los beneficios de este tipo de recipiente. Cuando las raíces alcanzan los agujeros y entran en contacto con el aire, dejan de crecer en longitud y desarrollan un sistema radicular más denso y saludable.

Cómo transformar un colador en maceta

Transformar un colador en maceta es un proceso sencillo y accesible. El primer paso consiste en limpiarlo de manera exhaustiva para eliminar restos de alimentos, grasa y óxido superficial. Si se busca un aspecto personalizado, se puede decorar con esmaltes sintéticos o pintura en aerosol apta para exteriores.

El proceso de convertir un
El proceso de convertir un colador en maceta puede incluir limpieza, decoración y forrado interior para retener el sustrato. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para evitar la pérdida de sustrato, se recomienda forrar el interior con tela geotextil, arpillera fina o musgo. Una base drenante de piedras o trozos de maceta rota permite optimizar el flujo del agua antes de agregar el sustrato y la planta. Finalmente, el colador puede ubicarse colgado con alambre o soga resistente, o bien apoyado sobre una superficie estable.

Especies recomendadas para cultivar en coladores

Diversas especies aprovechan las cualidades de este tipo de recipiente. Las coníferas, como el pino negro o el junípero, responden especialmente bien a este sistema debido a la necesidad de oxigenación de sus raíces. El uso del colador favorece el engrosamiento del tronco y el desarrollo de un sistema radicular compacto.

Las suculentas y cactus también encuentran condiciones ideales en los coladores, ya que su drenaje previene la acumulación de humedad. Plantas como el árbol de jade, echeverias, sedums y aloe vera mantienen un desarrollo controlado y saludable, incluso si se excede ligeramente el riego.

Diversas especies, desde suculentas hasta
Diversas especies, desde suculentas hasta hierbas aromáticas y coníferas, prosperan en coladores debido a la mayor oxigenación de sus raíces. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los árboles de hoja caduca, como olmos, arces y olivos, aprovechan la rapidez de secado del sustrato para crecer con vigor, aunque requieren riegos más frecuentes.

Para un huerto urbano, los coladores resultan útiles en el cultivo de hierbas aromáticas como romero, tomillo, albahaca y menta. Estas especies, con raíces superficiales, prosperan en suelos aireados y muestran un crecimiento intenso.

Precauciones y recomendaciones

Algunas precauciones mejoran la experiencia con los coladores como macetas. Sin una tela interior adecuada, el sustrato puede perderse y secarse demasiado rápido. En el caso de los coladores metálicos, es fundamental asegurarse de que no presenten óxido, ya que podría afectar la salud de las plantas. Si se detecta corrosión, conviene aplicar una capa protectora o recurrir a materiales plásticos.

El drenaje eficiente, la ligereza y la facilidad de adaptación de los coladores los convierten en una opción atractiva para quienes buscan alternativas prácticas y ecológicas en el cultivo de plantas. Esta tendencia suma funcionalidad y creatividad a los espacios verdes y promueve el reciclaje de objetos cotidianos.