La causa por el crimen de Matías Ochonga en Córdoba quedó en manos de la Fiscalía de Delitos Complejos

Al joven de 20 años lo mataron durante los festejos por el triunfo ante Suiza en el Mundial. El autor del disparo había sido identificado días atrás, pero por ahora solo está detenido su primo

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Primer plano de un joven con cabello oscuro, chaqueta azul y capucha roja, que sujeta un arma de fuego a la altura del pecho
El joven, asesinado en Córdoba durante los festejos por Argentina, posa para la cámara con un arma de fuego.

El asesinato de Matías Ochonga en Córdoba dejó de ser tratado como un homicidio “común” y escaló a una unidad especializada en investigaciones dado que los rastrillajes para dar con el principal sospechoso aún no arrojaron resultados positivos. En este contexto, la Fiscalía de Delitos Complejos asumió la conducción de la causa.

La investigación se inició cuando, en medio de los festejos por una de las victorias de la selección argentina, la víctima recibió tres disparos por la espalda que le provocaron la muerte en el lugar.

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A más de diez días del hecho, la causa pasó a manos de la Fiscalía de Delitos Complejos, a cargo de la fiscal Silvana Quaglia. Por el momento, el único detenido es el cuñado del sospechoso, Agustín Alexis Guevara. Lo acusan de encubrimiento, según informó el portal cordobés Cba24n.

El expediente salió de la Fiscalía de Instrucción de Feria de San Francisco para quedar bajo la órbita de Quaglia. Los operativos de la Policía de Córdoba se extendieron durante varios días en distintos barrios de San Francisco —donde ocurrió el crimen— como en domicilios de Frontera, la localidad que limita con la provincia de Santa Fe, sin que se lograra dar con el paradero del joven de 25 años, conocido como “Manay”.

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Avenida Libertador Norte y bulevar 25 de Mayo, donde fue asesinado Ochonga
Avenida Libertador Norte y bulevar 25 de Mayo, donde fue asesinado Ochonga

Cómo murió

El crimen ocurrió en la madrugada del 13 de julio, pasadas las 2, en la esquina de avenida Libertador Norte y bulevar 25 de Mayo, en pleno centro de San Francisco, mientras los vecinos festejaban el 3-1 de la Selección Argentina ante Suiza por los cuartos de final del Mundial. Ochonga, de 20 años, recibió tres disparos por la espalda a corta distancia. Por la cantidad de personas reunidas en el lugar, la ambulancia no pudo acceder y la víctima fue trasladada en un patrullero al Hospital J. B. Iturraspe, donde se confirmó su fallecimiento.

La investigación identificó a Guevara como el principal sospechoso a partir del análisis de registros de cámaras de seguridad y de los testimonios de testigos presentes durante el ataque. Sobre él pesa una orden de captura de alcance nacional. Además, registra un extenso historial de antecedentes penales por robo calificado, abuso de arma de fuego, violación de domicilio y robo en grado de tentativa.

El momento después del crimen en San Francisco

La detención del familiar se produjo tras una serie de allanamientos en distintos puntos de la ciudad y en la mencionada localidad de Santa Fe. El detenido quedó a disposición de la fiscalía, que busca determinar el rol de la red de apoyo que habría facilitado la fuga del sospechoso, de acuerdo con lo informado por Cba24n.

El dato que analizan los investigadores

La principal hipótesis de la investigación apunta a un ajuste de cuentas con raíces en disputas territoriales vinculadas al narcotráfico en dichas localidades. El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, descartó desde el primer momento que el homicidio tuviera relación con los festejos deportivos. “Claramente esto fue un ajuste de cuentas de lo que sucede en esta zona de la provincia, con la cuestión entre fronteras y San Francisco”, sostuvo el funcionario en rueda de prensa, según consignó Infobae. Quinteros también vinculó a Guevara con “uno de los grandes clanes que manejan la droga en Frontera”.

Ochonga había recuperado la libertad el 3 de julio, apenas diez días antes del ataque, bajo el régimen de libertad condicional tras cumplir una condena por robos calificados. Al momento de su muerte, tenía dos pedidos de captura vigentes por causas judiciales previas. Aparentemente “lo estaban esperando”, dijo una fuente ligada a la investigación.

La causa avanza ahora con la Fiscalía de Delitos Complejos al frente, con pericias sobre los teléfonos secuestrados y el análisis de los registros fílmicos como líneas de trabajo centrales.

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