¿La empresaria sobreseída por atropellar y matar tras un “apagón en el cerebro” puede volver a conducir?

Patricia Scheuer, protagonista del accidente que le costó la vida a un turista brasileño en el Año Nuevo de 2025, pidió ella misma que la Ciudad le inhabilite el registro. El juez del caso pidió que no se lo renueven por su condición

Guardar
Google icon
Patricia Scheuer, la actriz y empresaria que protagonizó el siniestro vial y dejó como saldo a una persona (Archivo)
Patricia Scheuer, en foto de sus redes sociales

La Sala I de la Cámara de Apelaciones confirmó esta semana el sobreimiento de Patricia Ana Scheuer, la actriz y empresaria gastronómica detenida en las primeras horas del Año Nuevo de 2025 por atropellar y matar a un turista brasileño y herir gravemente a su pareja en la esquina de la avenida Del Libertado y Alvear mientras conducía su Nissan Kicks.

Al sobreseerla, el juez Martín Peluso determinó que “al momento del hecho, cursó un episodio de estado de inconciencia, que excluyó toda conducta voluntaria”, un literal apagón en el cerebro, un blackout explicado por un diagnóstico de “epilepsia focal de causa estructural”.

PUBLICIDAD

La condición fue descubierta en la clínica FLENI tras una batería de estudios que Scheuer atravesó en marzo de 2025, después del accidente. Es decir, no sabía de su patología al momento de arrollar a Fernando Amorim y Cleusa Nunes, las víctimas del hecho.

Cerca de la empresaria afirman que no volvió a conducir desde el accidente. No tiene auto -su Nissan Kicks continúa en un depósito judicial-. Los médicos que descubrieron su condición la instaron a no conducir. Los fallos que la sobreseyeron en primera y segunda instancia, sin embargo, no responden una pregunta elemental: Scheuer, que ya atropelló y mató al volante, ¿puede volver a manejar legalmente? La respuesta, por lo pronto, es difusa.

PUBLICIDAD

Video: la secuencia completa del accidente en Año Nuevo de 2025

Técnicamente, Scheuer tiene el registro de conducir “vigente hasta marzo del año que viene”, afirma una fuente del caso. No tiene la cédula en la billetera; le fue secuestrada en el momento del accidente. Sin embargo, se encuentra inhabilitado, confirma una fuente de oficial. El motivo: Scheuer misma pidió un día después del hecho a la Dirección General de Habilitación de Conductores del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que no le permitan circular legalmente tras el accidente.

La empresaria “ofreció autoinhibirse para cualquier actividad vinculada a la conducción de vehículos automotores mientras dure el presente proceso y recaiga una decisión definitiva sobre el particular, ofrecimiento que fue recogido” por el juez Peluso, según un documento judicial enviado al Gobierno porteño.

La respuesta oficial del GCBA, efectivamente, fue inhabilitarla “mientras dure el presente proceso”, la causa por homicidio culposo y lesiones graves. Es decir, hay un lapso de tiempo. La condición de Scheuer, sin embargo, no es reversible en un futuro cercano.

ACCIDENTE TURISTA BRASILEÑO PATRICIA SCHEUER
El momento de la detención

¿Puede una persona que vive con epilepsia conducir un auto? La respuesta, a nivel legal, es sí. “Hay tipos de epilepsia que, con diversa documentación, permiten el acceso a un registro de conducir. La renovación es por plazos mucho más cortos”, afirman cerca de Scheuer.

Sin embargo, si Scheuer intenta renovar su registro, se encontrará con un obstáculo. En las últimas horas, el juez Peluso y el secretario de la causa, Diego Villanueva, enviaron un oficio a las autoridades de la Dirección de Habilitación de Conductores del GCBA, que colaboró con diversos informes a lo largo de la causa. Allí, informó “las constancias vinculadas al diagnóstico médico” de Scheuer de las que se desprende la indicación de “no manejar”.

La querella de la familia Amorim -integrada por los abogados Facundo Orazi y Agustín Biancardi- apelará el sobreseimiento de Scheuer en la Cámara de Casación. La acusada nunca tuvo contacto con Gabriel, el hijo de la víctima fatal. Sí tuvo contacto con la familia de Cleusa Nunes. Colaboró, por ejemplo, en el traslado sanitario de Brasil de la segunda víctima.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD