La versión de la mujer acusada de tener sexo en un avión: “Fue una pelea por un whisky”

El abogado de S.O. prepara una demanda civil por la filtración de su foto y su identidad

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Fotografía dividida que muestra a una mujer y un hombre de pie, ambos con rostros borrosos, frente a una pared blanca con carteles de la PSA Rosario.
La mujer y el hombre detenidos por la PSA (Imagen Ilustrativa Infobae)

El caso que provocó revuelo esta semana podría tener un giro inesperado si se confirma la versión que dio una de las implicadas en el hecho. Se trata de S.O., una mujer divorciada de 60 años, que fue acusada de tener sexo en la primera clase de un avión con M.C., (55), otro de los pasajeros de un vuelo de Panamá a Rosario, de Copa Airlines que aterrizó en el Aeropuerto Internacional Islas Malvinas, ubicado en el barrio de Fisherton.

De acuerdo a su abogado, Jorge Resegue, el episodio que involucra a S.O. no sucedió como trascendió en los medios. Según su clienta, nunca hubo sexo. “Lo único inusual que ella vivió fue un problema con una azafata. Según ella, uno de los pasajeros pidió un vaso de whisky, la azafata le dijo que no podía llevárselo porque había turbulencia y ese pasajero le respondió de mala manera. Entonces, un tercero le dijo que era un maleducado. Fue un momento de incomodidad, nada más”, resumió a Infobae.

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Cómo pudo desencadenar esa escena su detención por exhibiciones obscenas es un misterio. Además, Resegue asegura que en el expediente, que tramita en una unidad fiscal especializada de delitos sexuales del MPA de Rosario, no se detalla la presencia de un menor en la presunta escena de sexo, tal como trascendió. “No hay testigos porque no se llamó a nadie y no hay imputaciones", remarcó.

“Y hay algo más: el sector de primera clase tiene un poza brazo intermedio ancho, que no se levanta para mantener la privacidad. ¿Cómo pudieron hacer lo que describieron con las mantas?“, se preguntó.

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El letrado indicó que la mujer que representa “está muy mal, angustiada. Difundieron su foto y su nombre por todos lados. Es una falsedad que tomó una repercusión extraordinaria. Obviamente, este suceso la afectó en su vida personal y laboral”, subrayó.

En ese punto, adelantó que estudia una demanda civil por la filtración de los datos y la foto de S.O.. “Estamos recolectando los elementos para presentarla; aún no sabemos contra quiénes será la acción civil”, finalizó.

Fuentes de la causa indicaron que ambas personas tienen formación de causa por exhibiciones obscenas dispuesto por el fiscal Cicerchia de la Unidad de Flagrancia, quien tuvo la primera intervención. En el transcurso de la semana la causa pasó a la Unidad de delitos contra la integridad sexual.

“Las exhibiciones obscenas es un delito que no provee pena de prisión por lo tanto los tiempos de tratamiento son otros a los que si. Se solicitaron las actuaciones policiales para analizar los datos y medidas investigativas”, explicaron.

La versión de la frazada

La periodista Analía Bocassi, quien viajó en el mismo vuelo, explicó que la tripulación pidió a todos los pasajeros permanecer sentados tras el aterrizaje, mientras agentes subían al avión para detener a un hombre casado y una mujer divorciada, ambos residentes de Rosario.

Según sus palabras, “el avión salió retrasado de Panamá, porque había muchos aviones. Cuarenta minutos tarde salimos, entonces, veníamos con el tiempo contado”.

“Cuando nos vamos a bajar, vimos que las azafatas salieron rápido. Se fueron todas las azafatas, se fueron y empezaron a decir ‘se quedan sentados’. Es que viste que la azafata, si tiene algo, es que te recibe con una sonrisa y te echa después del avión con la peor de las ondas”, agregó.

En ese sentido, explicó que en ese momento dijeron: “Tenemos un caso de seguridad nacional, todos sentados”. A continuación, subió la Policía de Seguridad Aeroportuaria y comenzó con el operativo que terminó con la detención de un hombre y una mujer.

Según informaron fuentes aeroportuarias, varios pasajeros alertaron a la tripulación al advertir que un hombre y una mujer se encontraban semidesnudos en sus asientos mientras el avión se aproximaba a destino.

Sin embargo, en un principio, según su relato, a los pasajeros le comentaron que “se pelearon dos pasajeros y están esperando que el juez decida”. Y la locutora sumó: “Me pareció un montón, salvo que uno haya querido acuchillar al otro. Cuando empezamos a bajar, algún contacto que tenemos nosotros nos contó que era algo más”.

“Después bajó la gente de primera y venía espantada, porque primero la mujer dijo que ella no tenía nada que ver y que era el hombre; lo mandó al frente como el degenerado. Él venía con los pantalones bajos y tapado con la frazada”, añadió la comunicadora en su programa de radio.

Mauricio C. es arquitecto y jefe de obra ferroviaria, mientras que Sandra O. se dedica al cuidado de adultos mayores y administra un centro de rehabilitación.

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