Las vacaciones de Jimena Barón y su familia en Alemania: sitios históricos, desafíos y humor

La artista compartió con sus seguidores sus movimientos por Frankfurt y Heidelberg junto a Matías Palleiro y su hijo Arturo

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Este video documenta el viaje de Jimena Barón y su familia por Alemania. Se observan escenas que incluyen un pie con una ampolla, su pareja desayunando en un restaurante y el anuncio del cumpleaños de once meses de Arturo

Las primeras imágenes que compartió Jimena Barón desde Alemania muestran una combinación de paisajes urbanos, tradiciones viajeras y momentos íntimos en familia. En esta escapada europea, la artista eligió mostrar a sus seguidores no solo los lugares emblemáticos recorridos, sino también las particularidades cotidianas que atravesó junto a Matías Palleiro y su hijo menor, Arturo.

Desde el inicio, la espontaneidad y la naturalidad fueron el sello de su relato digital. Las instantáneas y videos evidencian su paso por calles de Frankfurt, entre arquitectura gótica, puentes históricos y plazas centrales, con la ciudad de fondo y el clima europeo marcando el ritmo del recorrido. En Römerberg, el corazón medieval de la metrópoli, Barón capturó un video panorámico de 360°, mostrando el contraste entre las edificaciones antiguas y el movimiento cotidiano.

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Vista parcial de una iglesia gótica de ladrillo rojo con torre verde y ventanas arqueadas, junto a una casa tradicional de entramado de madera bajo cielo nublado
Jimena Barón y su familia exploran la histórica plaza Römerberg en Frankfurt, Alemania, admirando la arquitectura gótica de la iglesia y las casas tradicionales.

La experiencia de caminar por el Puente de Hierro, repleto de candados que simbolizan promesas de amor, también forma parte de la crónica visual del viaje. Allí, la artista registró un “panorámico de 180”, con la cámara deslizándose sobre el río y las fachadas típicas de la ciudad. Cada postal, acompañada de comentarios que reflejan tanto el asombro como la complicidad familiar, invita a los seguidores a sumergirse en las sensaciones del recorrido.

El jet lag no pasó inadvertido en las primeras jornadas. “Es fatal pero por suerte hay luz 9 pm”, compartió, al aludir a la extrañeza que produce la diferencia horaria y la prolongada claridad vespertina en Europa. Las imágenes nocturnas de la ciudad vacía, aun iluminada a altas horas, refuerzan esta vivencia de adaptación.

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Vista de un puente metálico gris cubierto de candados en su barandilla, con personas caminando, un río con barcos y edificios en el fondo, bajo un cielo nublado
El icónico puente Eiserner Steg en Fráncfort, adornado con miles de candados de amor, fue uno de los pintorescos escenarios explorados durante el viaje familiar de Jimena Barón por Alemania.

El viaje estuvo marcado también por una dificultad física inesperada. Durante las grabaciones de Este es mi sueño, el uso prolongado de tacos altos provocó la aparición de un callo doloroso en uno de sus dedos del pie. “Esto comenzó por los tacos, no saben lo que es esto”, expresó la artista mientras mostraba un primer plano de la lesión en sus historias de Instagram.

La incomodidad se acentuó durante el trayecto en avión y los días posteriores en Alemania. “En el avión se desmadró el asunto, yo ahora no me puedo poner ni una zapatilla. Estuve recorriendo todo Frankfurt en sandalias. Me duele muchísimo”, relató, al evidenciar el impacto real que tuvo el problema en su movilidad diaria.

Vista de una calle urbana en Alemania al anochecer, con edificios modernos, farolas encendidas, señales de tráfico y un coche negro estacionado, bajo un cielo nublado
Jimena Barón compartió una imagen de una calle alemana al atardecer, destacando el persistente jet lag de su familia y la particular luz que aún hay a las 9 PM durante sus vacaciones.

La situación alcanzó su punto más visible cuando, a través de una fotografía, exhibió el estado de su pie: “No saben lo que duele esto”. En la misma imagen, una leyenda humorística acompaña la escena: “Matías en pantuflas me destruye”, dejando en claro que, pese a la molestia, el tono del relato se mantuvo descontracturado y cercano.

A lo largo de sus publicaciones, Barón mostró cómo debió adaptar sus looks y rutinas a la incomodidad. “Mientras tanto verán todos mis looks de viaje arruinados por un par de chancletas”, ironizó al aceptar que la salud del pie condicionó el estilo pero no las ganas de recorrer.

Un niño pequeño, visto de espaldas, se mantiene de pie sobre un asiento de avión, vestido con un conjunto de punto azul claro. La cabina es visible
Arturo, el hijo de Jimena Barón, se mantiene de pie en el asiento de un avión durante el viaje familiar a Alemania, mostrando su energía a bordo.

La respuesta de sus seguidores no tardó en llegar. Cientos de mensajes con “diagnósticos virtuales” y consejos caseros inundaron su bandeja, generando una interacción activa. “Gracias seguidores por el diagnóstico virtual. Veré un médico cuando vuelva a mi país, por supuesto”, respondió con ironía, mostrando su habitual humor frente a situaciones adversas.

El diario visual de Jimena en Alemania está compuesto por escenas que alternan la cotidianeidad familiar y el descubrimiento turístico. Una de las primeras postales del viaje la muestra en la cabina del avión junto a su hijo Arturo, quien protagonizó varias anécdotas durante el trayecto. “Imágenes de anoche: Arturo barrabrava”, escribió en tono divertido, mostrando al pequeño inquieto y activo mientras el resto de los pasajeros intentaba dormir.

Primer plano de una mesa de desayuno en un café alemán, mostrando una mano colocando jamón sobre un panecillo, junto a otros alimentos y una taza de café
En su viaje por Alemania, la familia de Jimena Barón comparte un desayuno típico con panecillos, jamón y queso en un ambiente acogedor.

Otra imagen revela el desafío de conciliar el sueño durante el vuelo: “Arturo ilusionándonos con que iba a dormir”, narra con humor la artista, reflejando el vaivén de expectativas y realidad propio de viajar con un niño pequeño. La llegada a Alemania trajo consigo otra sorpresa positiva: “Arturo durmió 12 horas de corrido y está cumpliendo 11 meses”, compartió en la mañana siguiente, celebrando el descanso logrado después del ajetreo del viaje.

La rutina de la familia incluyó desayunos en típicos cafés alemanes, donde los detalles de la gastronomía local se mezclan con las costumbres argentinas, como el mate y la elección de alimentos sencillos. El entorno, con mobiliario de madera y luz natural, aporta calidez a las escenas matutinas.

Jimena Barón en el asiento del copiloto de un coche bebiendo mate. Un hombre conduce. La pantalla superpuesta dice 'Próximo destino: Heidelberg'
Jimena Barón disfruta de un mate mientras viaja en coche con su familia por las pintorescas rutas de Alemania, con destino a Heidelberg.

El ejercicio también formó parte del itinerario. “La ansiedad. Este señor ya se levantó y fue a atención ENTRENAR a un gym de Frankfurt 7 am”, relató Jimena sobre Matías Palleiro, quien, ajeno al cansancio, mantuvo su hábito de entrenamiento desde temprano.

El viaje avanzó hacia nuevos destinos, como Heidelberg, y Barón acompañó la transición con datos curiosos: “El 70% de las autopistas alemanas no tienen límite de velocidad. Colapinto está chocho”, escribió en referencia a la emoción que genera esta particularidad en los amantes de los autos.

Jimena Barón, de pie, en un espejo, dentro de un hotel, con gafas de sol, bufanda blanca, chaqueta verde, leggins negros y sandalias, haciendo un signo de paz
Jimena Barón se toma una selfie en un hotel de Alemania, compartiendo con humor las realidades y desafíos de sus vacaciones familiares.

Las imágenes finales la muestran posando en el lobby de un hotel, con sandalias y medias, ilustrando la adaptación a las circunstancias y reafirmando el tono distendido del relato: “Así estamos”.

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