La abogada argentina Agostina Páez continúa a la espera de esclarecer su situación luego de hacer gestos racistas a un grupo de hombres que trabajan en un bar de la zona de Ipanema, en la ciudad brasileña de Río de Janeiro.
La mujer de 29 años fue retenida en los últimos días después de protagonizar un episodio de racismo. Las imágenes rápidamente se viralizaron en las redes sociales y los miembros del bar radicaron la denuncia en la Comisaría 11 de Rocinha, lo que permitió a las autoridades cariocas avanzar en las medidas judiciales.
PUBLICIDAD
En ese sentido, según informó el diario O Globo, la mujer todavía no se colocó la tobillera electrónica y tiene un lapso de cinco días para cumplir con lo dispuesto por la Justicia de este país. La decisión tiene que ver con que viajó al país vecino sin el pasaporte y únicamente con el Documento Nacional de Identidad, por lo que el juzgado solicitó a la Policía Federal que se tomen medidas para impedir que la joven abandone el territorio brasileño utilizando su documento de identidad.
De acuerdo con el detective Diego Salarini, jefe de la Comisaría 11, Páez dispone de cinco días hábiles para someterse a la colocación del grillete electrónico. El investigador detalló al medio brasileño que la pesquisa debería concluirse y remitirse al Ministerio Público a mitad de semana. Además, el funcionario indicó que este lunes se prevé una nueva ronda de declaraciones, tanto a la víctima como a testigos directos del episodio, incluyendo al encargado del establecimiento, que estuvo presente durante el incidente.
PUBLICIDAD

A todo esto, el abogado defensor de la joven adelantó esta mañana que la joven iba a tener una reunión en el consulado argentino en territorio carioca. “Ahí va a tener una charla para defensa técnica en Brasil. Estamos en comunicación con defensas privadas, pero esperamos hablar con alguien del consulado”, expresó el letrado a Infobae al referirse a la representación ante el juez Orlando Eliazaro Feitosa del Tribunal de Justicia de Comarca da capital Río de Janeiro. El dispositivo electrónico, según su explicación, podría ser colocado tras esa reunión, una vez que se defina si la defensa será asumida por un abogado privado o uno público.
En tanto, el defensor consideró que la resolución que restringe la circulación de la ciudadana argentina es rigurosa. “Con la familia nos parece muy severa la medida. La idea es que ella pueda asistir hoy o mañana al juzgado para que pueda declarar y esa medida se morigere, que pueda regresar y realizar las audiencias de forma virtual. Ella tiene arraigo en Argentina, tiene una profesión. Ella tiene su DNI por eso es que le quieren poner la tobillera electrónica”, argumentó el abogado durante el contacto con los medios. La posibilidad de que la joven pueda regresar a su país y enfrentar el proceso en modalidad remota será evaluada por el magistrado a cargo.
PUBLICIDAD

La abogada permanece actualmente en territorio brasileño, imposibilitada de salir del país por las restricciones judiciales. Según se supo, se aloja junto a un grupo de amigas en el departamento alquilado para sus vacaciones, aunque el plazo de estadía en ese inmueble finaliza el martes. A partir de ese momento, la joven podría dirigirse a un hotel de Río de Janeiro para esperar la resolución de su situación.
El caso
Todo comenzó durante una salida nocturna en la zona sur de Río de Janeiro. Páez, oriunda de Santiago del Estero, se encontraba junto a un grupo de amigas en un boliche cuando, según su propio relato, surgió una discusión al momento de retirarse del lugar. “Pagamos la entrada y todo lo que consumimos. Cuando estábamos por salir, nos retienen y nos dicen que con la pulsera había cosas que no habíamos pagado. Nosotras habíamos pagado todo en el momento. Tengo los comprobantes, con los horarios y todo”, aseguró la joven en diálogo con el diario El Liberal.
PUBLICIDAD
De acuerdo con su versión, la situación se tornó tensa cuando ella y sus amigas comenzaron a reclamar lo que consideraban un cobro indebido. “Empezamos a decirles que nos estaban robando, que eran unos ladrones. Ellos se nos reían en la cara. Pagamos de todos modos”, relató.
Sin embargo, el conflicto no terminó allí. Páez sostuvo que, al salir del local, empleados del bar comenzaron a seguirlas por las escaleras y a realizar gestos obscenos. “Se agarraban los genitales, nos señalaban y se reían. Ahí es cuando yo hago ese gesto. No los llegaba a ver bien. Los gestos eran más para mis amigas”, explicó.
PUBLICIDAD

“Estoy muerta de miedo”
Páez reconoció el impacto que esta exposición tuvo en su vida cotidiana. “Ahora estoy encerrada en un departamento porque sé que en todos los medios brasileros está mi cara, mi nombre”, confesó.
La abogada también aseguró estar atravesando una situación de extrema angustia. “Estoy recibiendo muchísimas amenazas. Cerré mis cuentas. Estoy muerta de miedo, literal”, afirmó.
PUBLICIDAD
Más allá de su defensa de los hechos previos al incidente, Páez expresó arrepentimiento. “Obviamente, ha sido la peor reacción. Estoy muy arrepentida de esa reacción”, admitió. No obstante, insistió en que no tuvo la intención de dirigir los gestos al personal del bar. “No debería haber reaccionado así. No quise hacerles las señas a ellos directamente. Era por la euforia, por el momento vivido, y era para mis amigas”, remarcó.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Detuvieron a una mujer acusada de vender drogas desde su casa en Córdoba
La Fuerza Policial Antinarcotráfico realizó dos allanamientos en domicilios del barrio Villa El Libertador y secuestró elementos de interés para la causa

Imputaron al joven por la muerte de un hombre tras chocar y caer desde un puente en Mendoza
La Justicia provincial acusó a F.I.S. de 19 años por homicidio culposo y lesiones graves tras el choque que mató a Claudio Assenza y dejó a su familia internada. La víctima fatal trabajaba en la bodega Zuccardi

Robo millonario en un barrio privado de Santiago del Estero: violentaron una caja fuerte y huyeron con una gran suma
El hecho ocurrió el sábado, cuando la propietaria se encontraba en su trabajo. Los delincuentes accedieron cortando el cerco y aún no han sido identificados

Quién era Cristian Maximiliano Díaz y cómo fue la noche en la que Pity Álvarez lo mató: “Si vas a tirar, tirá, gato”
El “Gringo” tenía 36 años y conocía al músico del barrio Samoré, aunque no eran amigos. Un viejo conflicto por una mochila y los testimonios de quienes presenciaron el ataque que terminó con su vida

Video: un futbolista fue expulsado y golpeó a un árbitro durante un partido de fútbol amateur en Santa Fe
La víctima resultó herida en el pómulo derecho y fue trasladada a un centro médico de la zona. El aprehendido se encuentra a disposición de la Justicia. Las autoridades de la Liga Regional Sanlorencina no se manifestaron al respecto



