Sogas, el uniforme escolar y huesos: detalles del hallazgo de los restos del chico trans salteño desaparecido hace 4 años

Se trata de Santiago Cancinos, el adolescente de 14 que salió de su casa para ir a una clase de gimnasia y nunca regresó. Cómo es la zona en la que encontraron huesos y prendas que le pertenecían, qué sabe hasta ahora la justicia y cómo tomó la noticia la familia. Falta establecer la causa de la muerte

Los restos de Santiago fueron encontrado el jueves
Los restos de Santiago fueron encontrado el jueves

La tarde del 16 de mayo de 2017 Santiago Cancinos, un chico trans de la ciudad de Salta que por entonces tenía 14 años, decidió ir solo hasta el Parque Bicentenario, un enorme predio usado mayormente por jóvenes para pasear y hacer deporte en el norte de la capital provincial. Allí, de casualidad se encontró con una tía, la saludó brevemente y luego siguió su camino. Desde entonces, desapareció misteriosamente y no se supo nada más de él hasta que el jueves pasado, cuatro años después, sus restos óseos fueron encontrados ocultos entre malezas, a no más siete kilómetros del lugar donde había saludado a su tía. Un resultado tan fatal y macabro como fortuito.

El hallazgo se produjo exactamente en una zona de amplia vegetación ubicada cerca de la Ruta 9, a la altura del kilómetro 12.5, cerca del río La Caldera, en la localidad de Vaqueros. Fue gracias a un trabajador rural que se encontraba cortando maleza y limpiando el lugar, que vio una prenda y pequeños huesos mientras cumplía con su labor. De inmediato dio aviso a la Policía, que poco después montó un operativo en el lugar, cercó el área y, luego de una búsqueda, encontró más restos óseos de mayor tamaño que, por sus características, hacían suponer que se trataba de un adolescente. Además, se hallaron más prendas que también indicaban que se trataba de una persona muy joven.

Las sospechas apuntaron al caso de Santiago Cancinos, el chico trans que había desaparecido hacía cuatro años y cuyo paradero, pese a la incontable cantidad de rastrillajes que se hicieron, no se pudo establecer. Por eso, el hallazgo de sus restos conmocionó a toda la sociedad salteña, a la que el caso tuvo en vilo cuatro años atrás. El propio gobernador, Gustavo Sáenz, se hizo eco de la trágica noticia.

Finalmente la ciencia habló y gracias a que la pericia odontológica determinó una coincidencia del 100% con los registros dentales de Santiago se pudo confirmar que los huesos encontrados eran los suyos. No fue la única ayuda que recibieron los investigadores. La familia del adolescente identificó la ropa y las pertenencias que se encontraron en el lugar.

Santiago tenía 14 años al momento de su desaparición. Ahora resta saber cuándo murió
Santiago tenía 14 años al momento de su desaparición. Ahora resta saber cuándo murió

Ahora la tarea de los fiscales penales Mónica Poma y Santiago López Soto es saber cómo y por qué el chico caminó los casi siete kilómetros desde el parque hasta el lugar donde apareció muerto cuatro años después. Pero lo más importante, deberán determinar cómo murió: si lo mataron o se quitó la vida.

En el comunicado inicial, los fiscales se refirieron al menor con su nombre de nacimiento, Constanza Gala Cancinos. Así figuraba en el sitio de la organización Missing Children y también en la página oficial de personas desaparecidas del gobierno nacional, que llegó a ofrecer una recompensa de un millón y medio de pesos para quien aportara datos sobre el paradero del adolescente. Los fiscales aclararon que se lo mencionó de acuerdo al nombre legal al momento de la desaparición, sin desconocer la vigencia de la Ley de Identidad de Género, en relación a su autopercepción. Para Javier Cancino, el papá de Santiago, el nombre era indiferente: solo quería encontrar a su hijo, tal como lo dijo hace menos de dos semanas en una entrevista concedida a Infobae.

Si bien se reanudó la investigación con el hallazgo del cuerpo y todavía falta conocer más datos, en la misma escena se encontraron otros elementos que podrían servir como indicios para desentrañar el misterio. El más llamativo es la aparición de varias sogas en la zona, alrededor de los huesos. Elemento que fue secuestrado por los investigadores y que será sometido a pericias.

“Se secuestraron sogas, no puedo precisar la cantidad. Las sogas pueden ser un indicio. Hay que analizarlo obviamente. Se secuestraron pertenencias del menor que fueron identificadas por la familia. Esto último, además de la identificación con las piezas dentales que se hizo luego, es lo que nos permitió tener una identificación temprana y avanzar en la investigación”, dijo a Infobae el fiscal López Soto.

Según reveló el fiscal, varias de las prendas halladas correspondían al uniforme del colegio Belgrano, la escuela a la que concurría el chico antes de desaparecer. Este dato coincide también con los dichos de su padre a este medio, quien contó que cuando lo saludó aquella tarde del 16 de mayo por última vez, su hijo lucía la indumentaria de educación física de la escuela. Las imágenes de las cámaras de seguridad del Parque mostraron que cuando estuvo allí durante 12 minutos ya no tenía puesto el uniforme, sino que lucía jeans, un buzo negro y una de las gorras que acostumbraba usar. En algún momento se cambió y guardó el uniforme en la mochila.

“Había prendas características del colegio al que él asistía y algunos elementos particulares que pertenecían a Santiago. Algo reciente claramente no fue. Esto en base al estado de los restos. Obviamente la data de muerte deberá ser estimada en base a diversas pericias”, dijo el fiscal.

El hallazgo se produjo en una zona de muy difícil acceso, ya que se trata de una pendiente de más de 80 grados y cubierta por malezas. “No habían sendas o caminos principales o ni siquiera alternativos. No había vestigios de que personas o animales transiten por el lugar. Son características que hicieron imposible que el hallazgo se produjera anteriormente. De hecho, el hallazgo de ciertos restos óseos fue casual. Estaban en la parte baja de ese cerro, evidentemente por algún arrastre de la naturaleza o algún elemento externo, y eso posibilitó que una prenda y un resto óseo fuera identificado por una persona que estaba haciendo trabajos en esa zona”, reveló el funcionario judicial a Infobae.

Por el estado de los huesos y la zona casi inaccesible, el investigador cree casi con certeza que los restos llevan allí mucho tiempo. Está prácticamente descartado que alguien los haya llevado hasta allí recientemente. “En virtud de trabajos preliminares que estamos haciendo y por la vegetación, por el estado de los elementos hallados y de los restos, es muy probable que hayan estado ahí por mucho tiempo”, agregó López Soto.

La recompensa que se ofrecía por su paradero
La recompensa que se ofrecía por su paradero

Durante los cuatro años que estuvo desaparecido Santiago, se tejieron varias hipótesis. Desde la teoría del suicidio hasta un crimen por odio, en virtud de la percepción que el joven tenía de sí mismo. Con el cuerpo encontrado, ahora la fiscalía se muestra cauta y prefiere por el momento no aventurarse en ninguna opción.

“Se siguieron todas las hipótesis que se fueron planteando a partir del momento de su desaparición. No había mayores rastros desde el día que denunciaron la desaparición y no se descartó ninguna hipótesis. Se siguieron todas las líneas de investigación. En este momento, cuando ya tenemos un cuerpo identificado, me parece que sería apresurado decir si hay alguna hipótesis o una conclusión. Ahora necesitamos tiempo para que los médicos puedan establecer la causa de muerte y peritar todos los elementos hallados. Así, a partir de eso y con toda la información que se fue recolectando durante todo este tiempo, llegar a una conclusión”, sentenció.

Los dientes, la cantidad de huesos y la “valentía de la familia”

El fiscal comentó también que gracias al primer hallazgo de restos óseos hecho por el trabajador rural se pudo avanzar en otros sectores de la zona y así hallar más huesos. Todos serán sometidos a pericias para aportar más datos a la investigación. Sin embargo, debido a la necesidad de saber quién era la persona encontrada, se enfocaron en los dientes.

“Lo principal a lo que nos abocamos nosotros y que nos da certeza es la parte de la pieza dental. Es lo que nos permitió, en base a los registros dentales de un tratamiento de ortodoncia que Santiago se había hecho, realizar un cotejo urgente y tener la certeza de que se trataba del menor. En ese contexto nos parece que fueron los restos más importantes. Se hallaron otros que durante el fin de semana y la semana que viene serán peritados. Pero nos centramos en primer lugar en las piezas dentales para saber quién era y dar una noticia a la familia. Después vendrán otras pericias”, señaló.

El fiscal López Soto no dejó de mencionar la ayuda de la familia, que aun en medio de dolor por la trágica noticia, se mostró dispuesta siempre a colaborar con la fiscalía. Además relató cómo fue el momento y qué datos aportaron que fueron claves para avanzar en la identificación.

“Obviamente fue una situación muy dolorosa cuando se le comunicó a la familia. Se mostraron muy colaborativos. En la mañana de ayer tuvieron una actitud muy valiente que fue el mirar las fotos, reconocer las prendas que el adolescente llevaba al momento de su desaparición. Reconocer además algunos elementos característicos de su hijo y aportar la información respecto de los registros odontológicos. Eso facilitó mucho el trabajo. Si no hubiera habido una participación tan activa de la familia quizá la identificación hubiera sido más lenta”, sostuvo López Soto.

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