La víctima llegó muerta al hospital (Facebook)
La víctima llegó muerta al hospital (Facebook)

Otra familia destrozada en una sangría que no se detiene y que no parece conmover ni atraer suficientemente la atención de las autoridades.

Daniel Raúl Paz, un zapatero de 49 años y padre de cinco hijos, fue asesinado por motochorros que pretendían robarle cuando estaba de camino a su casa en el barrio conocido como "Kilómetro 24", de la localidad de Gregorio de Laferrere. Después de asesinarlo, los ladrones escaparon sin llevarse ninguna de las pertenencias de la víctima.

Todo ocurrió anoche sobre la calle Santa Rosa al 3600. Daniel, que trabajaba en el barrio porteño de Liniers, bajó del colectivo y, por ser viernes, decidió desviar su camino un par de cuadras para saludar a unos amigos. El plan era estar un rato con ellos y después regresar a su hogar.

Fue en ese trayecto, poco después de las 21:30, que dos delincuentes montados en una moto robada abordaron al zapatero y le exigieron a punta de pistola que les diera la mochila. Daniel no dijo una sola palabra y sólo atinó a salir corriendo, pero apenas pudo avanzar unos metros: uno de los motochorros le disparó en la espalda y lo dejó gravemente herido.

Daniel y su hermana Mónica (Facebook)
Daniel y su hermana Mónica (Facebook)

Segundos después, los asesinos escaparon sin llevarse nada y Paz quedó tendido en el pavimento mientras era asistido por los vecinos. La ambulancia, según denunció Mónica, su hermana, tardó más de 40 minutos en llegar y el patrullero que llegó al lugar se negó a trasladar a la víctima. Casi una hora después, cuando finalmente pudieron llevarlo a un hospital de la zona, ya era tarde y Daniel falleció.

"Mi hermano venía de trabajar, se cruzó a saludar a unos amigos y siguió su trayecto. Se le cruza una moto, le pide la mochila y después le dan un tiro por la espalda. Él siempre decía 'que no me toque a mí porque van a tener que matarme para que me saquen las cosas'. Lo mataron como a un perro", dijo la hermana. "La mochila estaba con él. Está todo, su ropa de trabajo. No se llevaron nada. Pedimos que se haga justicia. Yo veía por la tele la gente que perdía a sus seres queridos y ahora nos tocó a nosotros", lamentó Mónica.

Según contó la mujer, la moto -que fue abandonada a las tres cuadras- había sido robada en Ciudad Evita. Ana Laura, una vecina, dijo que los ladrones estuvieron dando vueltas por el barrio varias horas y denunció que la zona "está completamente liberada". Que a pesar de pedir presencia policial, ninguna autoridad hace algo por ellos.

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