El desesperado pedido de ayuda de un santuario de animales que alberga más de 850 especies: cómo colaborar

Se trata de “El Paraíso de los Animales”, primer santuario interespecie de la Argentina. Fue creado hace más de 30 años por Gabriela Bezeric

Guardar
Google icon

Creada hace más de 30 años, cuida y protege animales víctimas del maltrato y del consumo humano

Gabriela Bezeric volvió a pedir ayuda para sostener El Paraíso de los Animales, el primer santuario interespecie del país, donde viven más de 850 animales rescatados del maltrato y del consumo humano. La urgencia pasa por garantizar la continuidad del predio y evitar que la falta de recursos obligue a cerrar sus puertas incluso de manera temporal.

El santuario fue creado hace más de 30 años por Bezeric y Armando Scoppa con el objetivo de “rescatar, cuidar y proteger animales víctimas del maltrato y del consumo humano”. El predio está ubicado en General Rodríguez.

PUBLICIDAD

Allí conviven caballos, burros, toros, vacas, ovejas, cabras, perros, gatos, carpinchos y aves, según explicaron desde el santuario a Infobae. “Todos ellos conviven en un entorno preparado para que puedan vivir libres, recibiendo los cuidados y la alimentación adecuados según sus necesidades”, señalaron.

El santuario depende solo de donaciones y trabajo voluntario

La principal dificultad es económica. “En Argentina, los santuarios y refugios no cuentan con apoyo gubernamental, por lo que el sostenimiento de este espacio depende exclusivamente de la ayuda de personas comprometidas con la causa”, destacaron desde El Paraíso de los Animales.

PUBLICIDAD

Bezeric explicó que necesita “nuevas manos solidarias” para “garantizar que, pase lo que pase, siempre exista una red de contención que pueda sostener a los animales”. También remarcó que “es fundamental contar con padrinos, madrinas, fundaciones nacionales e internacionales, empresas que quieran acompañar y ser aval y sostén de este proyecto a futuro para garantizar que puedan cubrirse los costos que implica el cuidado diario de cada vida que habita el santuario”.

Gabriela Bezeric (REUTERS)
Gabriela Bezeric (REUTERS)

La mujer advirtió que la falta de recursos tiene un efecto directo sobre la capacidad de rescate. “Cada rescate que no puede concretarse por falta de recursos o infraestructura representa una gran tristeza”, dijo y agregó: “Tener que cerrar las puertas, aunque sea momentáneamente, implica dejar animales sin la oportunidad de vivir”.

El compromiso de Bezeric y Scoppa es que el predio “permanezca para siempre al servicio de los animales, tanto de quienes hoy lo habitan como de aquellos que puedan llegar en el futuro”. Esa preocupación incluye el escenario de largo plazo.

“Estoy muy grande. Tengo poca gente alrededor que pueda ayudarme a sostener el inmenso trabajo que debe realizarse a diario. Mi gran preocupación es el futuro de mis animales cuando yo ya no esté en este plano”, afirmó Gabriela Bezeric.

Los animales rescatados llegan de la industria, la tracción a sangre y criaderos

El santuario no funciona como un refugio convencional, sino como un espacio de recuperación y sanación para animales que atravesaron situaciones de explotación extrema. Entre ellos hay vacas descartadas de la industria lechera, caballos explotados hasta el agotamiento en la tracción a sangre, cerdos rescatados de criaderos industriales y aves deformadas por las condiciones de cría.

En ese lugar encuentran por primera vez condiciones de libertad y cuidado: tierra, aire, afecto y respeto. Bezeric conoce a cada uno por su nombre, recuerda sus historias e identifica sus gestos, según describió el medio.

El sostenimiento diario incluye grandes erogaciones en alimentos, además de gastos veterinarios, de mantenimiento, de infraestructura y del personal que trabaja en el predio. Desde su creación, ese esquema se sostuvo con donaciones y con el trabajo de voluntarios.

Bezeric resumió así el papel que cumplen estos espacios: “Siempre esperanzada de que exista alguien que quiera seguir ayudando a salvar vidas... Los santuarios o refugios somos la única esperanza para los rescatados. Si realmente querés ayudar a los animales de granja, hay que apostar a los santuarios, ya que es el único lugar donde podemos ponerlos a salvo”, dijo.

Para hacer donaciones desde Argentina, se pueden realizar depósitos en la cuenta corriente del BBVA en pesos o dólares número 191-007531/9, con CBU 0170191920000000753199 y alias DONA.PARAISO.ANIMAL. También se pueden hacer transferencias a la cuenta de Mercado Pago con CVU 0000003100057971797194 y alias elparaiso.org.

Para colaborar desde el exterior está habilitada la cuenta de PayPal del santuario en https://www.paypal.com/paypalme/elparaisoanimal.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD