Durante la tarde de este martes, voceros del personal docente de la Institución naval que funciona en Av. Antártida Argentina 1535, confirmaron a Infobae que asumiendo la libertad de acción que desde el Ministerio de Defensa se le dio a los distintos jefes de las fuerzas, el contraalmirante Julio Guardia -Jefe del Estado Mayor General de la Armada- dio el visto bueno para que la Escuela Nacional de Náutica (ESNN) sea transitoriamente desafectada de su función académica y se sume a la lista de locaciones que las fuerzas están desplegando para hacer frente al pico de la pandemia originada por el COVID-19.
“Esta escuela al igual que la veintena de institutos de formación o capacitación que integran la Dirección General de Educación Naval, se encuentra de momento con sus puertas cerradas dado que se han interrumpido las actividades curriculares presenciales. Su posición estratégica en pleno barrio de Retiro, la torna ideal para los fines a los que se destinarán sus aulas”, detalló a Infobae una fuente de la Armada.
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Según pudo conocer este medio, en el edificio escolar inaugurado por Juan Domingo Perón en 1950 (la escuela tuvo varias ubicaciones a lo largo del tiempo) será destinado al alojamiento de personal militar que deba cumplir aislamiento social por integrar algún grupo de cercanía estrecha con camaradas navales que hubieran dado positivo por coronavirus.
En un primer momento, surgió la posibilidad de que la escuela fuera utilizada para albergar enfermos de COVID-19 procedentes del barrio 31. Al respecto, Infobae pudo saber que para la atención y alojamiento de los vecinos del barrio 31 se ha afectado por un lado la terminal de cruceros Benito Quinquela Martín, ubicada en la terminal 3 del puerto metropolitano, y el centro de aislamiento reubicable que la propia Armada está montando en la parte posterior del Apostadero Naval Buenos Aires en la Dársena A del puerto local.
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Si bien la Escuela Nacional de Náutica “Manuel Belgrano” funciona bajo la órbita de la Armada, forma oficiales civiles destinados a servir en buques mercantes del país o del extranjero. Estos profesionales integran además la Reserva Naval Principal de la marina de guerra habiendo sido requeridos sus servicios durante la guerra de Malvinas en 1982. En esa ocasión, 23 cadetes masculinos y 6 femeninos intervinieron en las operaciones.

Al igual de lo que ocurre en casi todos los estamentos públicos y privados del país, y en especial los ubicados dentro del AMBA, dentro de las filas castrenses se han comenzado a detectar casos positivos (sintomáticos o asintomáticos). De conformidad a los protocolos previstos, el personal infectado es trasladado a la unidad sanitaria que corresponda y su entorno laboral cercano es aislado en su domicilio o en sectores de confinamiento ubicados en bases, cuarteles o buques. Tal el caso por estas horas de una unidad naval amarrada en el apostadero militar de Buenos Aires, con toda su tripulación cumpliendo cuarenta luego de detectarse a bordo a una suboficial de la fuerza con test positivo.
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Desde el área de comunicación institucional de la Armada Argentina se informó que “ante las medidas preventivas que se deben tomar para enfrentar la pandemia, la Armada dispuso realizar un estudio en cada zona naval de aquellos predios que no se están utilizando de manera activa y presencial; sobre todo aquellos pertenecientes a los institutos y escuelas, los cuales no tienen civiles, profesionales ni alumnos a bordo. El estudio contempla la posibilidad de poder ser usados eventualmente para alojamiento alternativo de dotaciones de buques, no como lugares de internación, para evitar o mitigar el hacinamiento que se produciría a bordo en estas circunstancias. Esto no guarda relación con el aislamiento obligatorio y preventivo que debe realizar toda persona que se encuentre enmarcada como un caso sospechoso o positivo de COVID-19”.
Situación en el puerto

En relación a la situación en la terminal portuaria número 5 (BACTSSA), luego de detectarse al menos a dos trabajadores contagiados, desde la propia empresa portuaria se confirmó la situación al tiempo que se informó que todo el grupo de proximidad de los pacientes había sido aislado preventivamente. “Resulta de suma importancia extremar los esfuerzos para mantener al puerto libre de contagios ya que si la situación se saliera de cauce y fuera necesario cerrar el principal puerto del país, el daño que se causaría al comercio exterior del país tendría consecuencias impredecibles”, dicen los expertos consultados.
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