La nena que se negó a ir al viaje de egresados y visitar un acuario conoció a las ballenas de la Península de Valdés

Después de contar su historia fue invitada a visitar la fauna marina de la Patagonia en su hábitat natural y compartió su experiencia

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Chula y su familia visitaron Chubut y pudieron ver de cerca a las ballenas y pingüinos. (Rita Quero)
Chula y su familia visitaron Chubut y pudieron ver de cerca a las ballenas y pingüinos. (Rita Quero)

Hace unas semanas, Chula —como Virginia prefiere que la llamen— había contado a Infobae que se negó a ser parte del viaje de egresados junto a sus compañeros de toda la vida porque el destino que habían elegido era el acuario de San Clemente del Tuyú. Su negativa se debió a que no quiso ver animales en cautiverio y ser parte de algo que la entristece. Soñaba con ver a las ballenas que tanto ama en libertad.

Luego de que trascendiera su historia la propuesta para hacer realidad sus sueños llegó: Chula fue invitada por una empresa particular a visitar la Península de Valdés, el paraíso de las ballenas en la Patagonia. Allí fue junto a su familia y contó la experiencia que vivieron.

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“¡Ver las ballenas de cerca fue hermoso!”.
“¡Ver las ballenas de cerca fue hermoso!”.

"El paisaje era muy lindo, ¡todo fue muy lindo!", dijo sin saber por dónde empezar a contar el viaje que ayudó a decidir su futuro. Chula conoció a las ballenas, viajó en submarino y vio a los pingüinos de cerca, en su hábitat natural.

Chula conoció a las ballenas en Chubut.
Chula conoció a las ballenas en Chubut.

"¡Las ballenas bebés son más grandes de lo que imaginé!", contó sorprendida sobre el momento en que estaba a bordo de una embarcación y vio a una familia de cetáceos. "Estaban la mamá y el hijito, los pude filmar", relató agradecida porque su historia trascendió y ella pudo lograr su sueño.

 

—¿Cuál fue tu sensación al verlas ahí?

—¡Fue hermoso! ¡Emocionante! Sentí que era hermoso que estén ahí y qué lástima que las demás estén en cautiverio. Me dio tristeza pensar en las que están en cautiverio. Pero todo lo que vi fue muy emocionante.

Además de ver a las ballenas, la niña tuvo la posibilidad de conocer una colonia de pingüinos de Magallanes a 70 kilómetros de Puerto Madryn. Ese día la excursión llevó a la pequeña proteccionista y su familia al Faro de Punta Ninfas para observar a los elefantes marinos desde unos acantilados.

Luego siguieron hasta la reserva de pingüinos de El Pedral donde tuvieron una visita guiada entre más de 5000 pingüinos de Magallanes.

"Los pingüinos son hermosos también. Hay de diferentes tamaños y me contaron muchas cosas de ellos", reveló la niña y contó que esta fue la primera vez que la familia oriunda de Castelar, al oeste de Buenos Aires, llega a la Patagonia.

El futuro de Chula

Emoción. Chula conoció a las ballenas y ya piensa en estudiar para ser bióloga marina.
Emoción. Chula conoció a las ballenas y ya piensa en estudiar para ser bióloga marina.

Si bien la niña estaba convencida de que lo que estudiaría tendría relación con los animales, la experiencia del viaje despejó sus dudas. "Quiero ser bióloga marina para trabajar de esto", anticipó.

"Ya sé un poco sobre la vida de los elefantes marinos y sé más de las ballenas así que cuando estudie podré aprender más para trabajar allá", aseguró entusiasmada.

Además contó todo lo que aprendió sobre las costumbres ballenas, de la anatomía de los magníficos mamíferos y lamentó que nada de eso enseñen en las escuelas: "Ahora que lo pienso no nos enseñan nada sobre los animales".

Semanas atrás Chula se había negado a visitar un acuario durante su viajes de egresados porque allí viven desde hace decenas de años animales en cautiverio que son obligados a realizar espectáculos y dan distintos shows. Según relató, la niña los prefiere libres, con la misma libertad que ella tiene porque en sus jóvenes años entiende que nadie merece ser apartado de su familia ni de su lugar.

"¡No sé cuál es la gracia de ver animales así! A las personas que van les digo: Si tienen ganas de ver animales de cerca ¿por qué no adoptan un perrito o un gatito que esté en la calle? Esos animales, las orcas, los delfines, o los leones, ¡ninguno de todos ellos tiene que estar ahí! Los animales tienen que estar libres", había dicho a Infobae.

La historia de la niña tocó los corazones indicados y, finalmente, pudo ver a las ballenas de cerca y con las personas que más quiere a su lado.

 

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