(Noelia Vivas – Comisión Organizadora)
(Noelia Vivas – Comisión Organizadora)

(Enviada especial a Trelew) Nunca en la historia de los encuentros se había llegado tan al sur. Poder decir que ésta es la edición "más austral" implicó un esfuerzo enorme por parte de miles de personas que llegaron a viajar más de 22 horas para poder estar y vibrar juntas, por dentro y por fuera.

La mayoría se trasladó en colectivos porque el avión estaba fuera de presupuesto (un vuelo económico costaba $ 7 mil, y la última semana se elevó a $ 14 mil); mientras que la opción de viajar en auto -aunque fuera en grupo- resultaba más costosa por los recientes aumentos en el combustible.

(An Mombe)
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Cientos y cientos de micros emprendieron el éxodo al sur varios días antes del encuentro y los últimos llegaron recién este sábado por la tarde. Algunos arribaron con éxito, otros quedaron varados, y hubo problemas con algunas agrupaciones que fueron estafadas por compañías que las dejaron a la deriva. Esto hizo que muchas no pudieran llegar, mientras que otras lograron insertarse en los pocos micros a los que les quedaban algunos asientos vacíos. Toda esta información llegó de primera mano, a través de los grupos de WhatsApp que crearon para este evento.

(An Mombe)
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En los colectivos se movilizaron mujeres cis y trans, lesbianas, bisexuales e identidades no binarias; estudiantes, trabajadoras, desocupadas, jubiladas, trabajadoras rurales, campesinas, mujeres de organizaciones sindicales, barriales, de derechos humanos y políticas. También autoconvocadas, y mujeres de pueblos originarios y afrodescendientes. La diversidad está a la orden del día en Trelew.

(Noelia Vivas – Comisión Organizadora)
(Noelia Vivas – Comisión Organizadora)

Muchas viajaron en familia, con amigas, con hijas o hijos, con compañeras de lucha y tantas otras se animaron a hacerlo solas y dejar que la sororidad y el feminismo las abrazara.

La marea se sentía en la ruta al ver tantos colectivos yendo para el mismo lugar, y también en las estaciones de servicio, donde por momentos se llenaba de pañuelos verdes y violetas; miradas cómplices y largas colas para cargar agua caliente para el mate.

(An Mombe)
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En tantas horas de viaje, y entre pasillos y asientos, se escucharon historias de todo tipo y discusiones que enriquecen el debate. De eso se trata, de las múltiples diferencias que atraviesan el discurso y profundizan la construcción colectiva.

Ante la pregunta: "¿qué hiciste para estar acá?" las respuestas fueron de las más diversas. Muchas tuvieron que pedir días en sus trabajos o hacer horas extras; otras pagan su viaje vendiendo artesanías o comidas caseras; están de las que viajan con crianza por que son madres solteras y otras a las que sus parejas o familias les fueron de contención. También existen quienes tuvieron que mentir y otras que pudieron conseguir el día libre para asistir.

(An Mombe)
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Dentro del movimiento, existe una fuerte conciencia del trueque: valorar lo que la otra tiene para ofrecer; que también sirve como ayuda en tiempos de crisis económica.

Como Trelew es una ciudad pequeña y para el sábado al mediodía estaba repleta de personas, muchos colectivos pararon en las afueras mientras que otros directamente tenían como destino Puerto Madryn, Rawson, Playa Unión y otras de las localidades dispuestas a recibir participantes de este evento.

(An Mombe)
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Al llegar, la imagen de Plaza Centenario impactaba: repleta de carpas, puestos de artesanías y miles de personas yendo y viniendo, con mochilas, mapas y celulares tratando de encontrarse con sus compañeras para seguir juntas este fin de semana de fiesta, sabiendo que durante estos días van a poder caminar por las calles sin tener miedo.

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