"A las sororas, esta multipartidaria de mujeres que llegó para quedarse en la política argentina, unidas en nuestra diferencia pero siempre a favor de las mujeres. A las mujeres en sus casas, a nuestras madres y a nuestras hijas".

Al borde de las lágrimas, sus últimas palabras pidieron que el aborto sea legal, seguro y gratuito. Que sea ley. Previo a ello, la diputada nacional por del PRO, Silvia Lospennatoprotagonizó el discurso más emotivo de una jornada que duró casi 24 horas y culminó con la media sanción que llevará el proyecto al Senado.

"Me emociona que haya trascendido cualquier tipo de prejuicio. Tenía mucho miedo porque mi discurso tenía un gran contenido feminista, era una reivindicación a las mujeres que habían luchado para que llegáramos a ese momento. A quienes también les debo mi banca. La repercusión que más me asombró fue la que ocurrió en los hombres, cuántos se sintieron conmovido e interpelados. Algo que no imaginé y me llenó de alegría", dijo a Infobae.

Lospennato protagonizó el discurso más emotivo en la votación de Diputados
Lospennato protagonizó el discurso más emotivo en la votación de Diputados

Lospennato arribó a Infobae con dos mujeres, que no alcanzan los 30 años y trabajan junto a ella en el día a día. Aldana, una de ellas, aclara: "No soy su prensa, Silvia no tiene a nadie que le maneje la prensa porque no está acostumbrada a la exposición". Tal definición describe el antes y el después con el que convive la diputada luego de su discurso.

-¿Quién es Silvia Lospennato?

-Silvia Lospenatto es una legisladora del PRO, diputada nacional, que tiene la responsabilidad de ser la secretaria parlamentaria del interbloque oficialista. Eso implica trabajar mucho, entre mis compañeros y con los otros bloques. También soy mamá de dos nenas, de 6 y 11 años. Politóloga de profesión, que durante toda la vida se definió como un técnico. Me gusta trabajar en el backstage del debate público y no ser tan protagonista. Pero a veces las cosas suceden, y tuve la suerte de que me honraran mis compañeros, permitiéndome hacer el cierre de una votación histórica.

-¿En qué o quiénes se inspiró a la hora de escribir el discurso?

-En las históricas y en las actuales. Sentí una enorme responsabilidad cuando mis compañeros de interbloque me pidieron que lo escribiera. Pensé que no iba a estar a la altura porque era un debate muy importante; lo habíamos esperado muchísimo. Esperaba no defraudar. Tantas mujeres que estuvieron durante muchas horas, afuera, cantando. En un momento, cerca de las 20 del miércoles, bajamos con el grupo de las diputadas interpartidarias con quienes trabajamos y no lo podíamos creer. Desde la ventana de mi despacho también se escuchaba el ruido, el acompañamiento. Eso fue central. Las mujeres, los hombres, las hijas, todos tuvieron dos tipos de influencias: ayudar a los legisladores que veían la calle y se convencían y para que nosotras nunca bajáramos los brazos. Era imposible resignarse a buscar un voto más cuando había miles de personas pasando tanto frío afuera.

“Lo que las mujeres quieren las mujeres consiguen”

-¿Cómo vivió la noche en el Congreso? Por momentos el poroteo indicaba que la media sanción salía, en otros se hablaba de empate técnico e incluso de que el proyecto no se aprobaba…

-Veíamos que algunos diputados repensaban la decisión y estuvimos toda la noche hablando con todos. Ninguna durmió. En un momento paré un poco y me desconecté. Toda la noche nos pellizcamos con un grupo de diputadas para ver si era cierto que estábamos a punto de votar algo que en 100 años no había llegado al recinto. Otras leyes llegaron, estuvieron cerca, o se debatieron en comisión, pero esta no llegaba. Se le puso toda la garra y finalmente logramos transmitir que este logro no es de nadie, sino de todos. De todas las mujeres, de una larga lucha que culminó con este primer paso,  pero que ahora tenemos otro más difícil, que es el Senado. La sociedad tiene que hacer todo un proceso. En algunas provincias todos los diputados votaron en contra de la ley. Pero yo en Salta, por ejemplo, tengo esperanzas después de escuchar al gobernador Juan Manuel Urtubey decir que estaba a favor de la despenalización y que no creía en la criminalización de la mujer. No hay que bajar los brazos: el movimiento de mujeres, las periodistas y artistas, los varones que entendieron nuestra necesidad… Este debate no puede finalizar sin actualizar la legislación; tenemos que seguir pidiendo para que los senadores escuchen lo mismo que los diputados.

-¿Temen en Cambiemos que el hecho de que los diputados de los interbloques no unifiquen sus votos genere internas?

-Creo que las diferencias entre diputados del mismo bloque no va a generar internas. El mismo presidente Macri, luego de la votación, me dijo que es importante que charlemos, que volvamos a tener la misma fortaleza interna en donde convivimos con diferencias pero nos mostramos con una unidad monolítica. Con disciplina de bloque. Le garanticé que sí y me comuniqué con compañeros que votaron diferente. En relación a los que pudimos convencer, me sentí feliz. Con los que no lo conseguimos, respetamos sus decisiones y seguiremos trabajando en conjunto.

-Pero la diputada Carrió dijo en el Congreso que no habló para preservar la unidad de Cambiemos…

-Hablé con la doctora Carrió y me dijo que tenía una cuestión dilemática irresuelta sobre este tema. Una posición filosófica, ni siquiera vinculada a la religión, sobre lo que significa la disposición del propio cuerpo. Y que no lo tenía resuelto y por eso no iba a votar a favor. Me advirtió que creía que la criminalización en ningún caso era la respuesta tampoco. La respeto.

Silvia Lospennato es diputada nacional por el PRO
Silvia Lospennato es diputada nacional por el PRO

-Senadores de su partido, como Federico Pinedo o Esteban Bullrich, se mostraron en contra de este proyecto. ¿No teme que haya presión para que no se de la media sanción?

-Si nos basamos en nombres fuertes, también me parece maravilloso que el senador Miguel Ángel Pichetto se haya manifestado a favor. El presidente de mi partido, Humberto Schiavoni, el jefe del interbloque Cambiemos, Luis Naidenoff, también lo hicieron. Suponemos que también Cristina Fernández de Kirchner. Hay nombres muy fuertes que están a favor. Pero todos los votos valen lo mismo. Habrá que hacer bien ese poroteo. Si los senadores tienen dudas sobre la ley, ojalá que hagan el proceso de consulta necesario.

-Menciona a Cristina Fernández de Kirchner y la posibilidad de que vote a favor. ¿No le parece una contradicción teniendo en cuenta que durante su presidencia nunca tuvo lugar?

-Sacaron una declaración muy inteligente en donde el bloque al que la ex presidenta pertenece sostiene que votará a favor de la ley. Entendemos que ella va a acompañar. A su vez creo que la gente puede reconsiderar este tema y sentir que quizá hace algunos años no tenía tanta información. Es de una gran madurez democrática decir "yo pensaba de esta manera, pero nunca lo revisé en serio ni tomé noción de la magnitud del problema". Yo mismo me enteré de tal magnitud cuando el ministro de Salud (Adolfo) Rubinstein sostuvo que, cada año, 50 mil mujeres son hospitalizadas a causa de abortos clandestinos. Uno tenía el número de 350 mil y 500 mil como estimación científica y seria. Que de ese número, 50 mil terminen hospitalizadas, con sepsis, perdiendo sus úteros o muriendo, nos entrega un escenario en donde ya no podemos mirar para otro lado.

-¿Qué espera en el futuro respecto a la ley?

-Que sea aprobada lo antes posible. Es amplia, tiene un abanico de derechos consagrados pero a su vez no es la más ambiciosa. No tiene un sistema de despenalización total ni mucho menos, al contrario. Un sistema de despenalización hasta la semana 14 y a partir de allí recoge el fallo FAL. Por otro lado no es verdad que se esté habilitando el aborto hasta los 9 meses. Ningún médico cuando hay viabilidad del feto practicaría un aborto. Tampoco se está realizando ningún tipo de descarte de personas por discapacidad. Esto es falso. La ley no lo habilita en ningún caso. Solamente señala cuando hay una malformación genética (anencefalia) que hace incompatible la vida extrauterina. Hay que desmentir lo del aborto hasta los 9 meses, ningún médico lo haría, sería una locura. Es importante leer muy bien lo que se votó en Diputados: tiene objeción de conciencia, tratamiento para menores que es el mismo que el del Código Civil, refuerzo de educación, consejerías. Incluye todo lo que se pidió.

-¿Pudo hablar con sus hijas sobre el aborto?

-Mi hija de 6 es muy chiquita… Sí me pasó con la de 11, que me pidió el pañuelo verde porque sus compañeras de secundaria lo tenían en la mochila. Primero me alegré que todas lo lleven, pero no quería que lo pidiera por una moda. Le dije que representaba una ley que mamá peleaba en el Congreso y le pregunté si entendía de qué se trataba. Me dijo que era re fácil, que cuando una mujer no quiere ser madre no la pueden obligar. Me pareció una respuesta muy bien pensada, no necesitaba decir más. Sintetizaba a la perfección lo que dice la ley. Que las mujeres tenemos derecho a decidir nuestros proyectos de vida y que el Estado nos acompañe.

-¿Qué es lo que más la emocionó durante estos días?

-Que las mujeres encontramos en la unidad mucha fortaleza. Y no debemos desperdiciar ese capital político. La emoción que me invadió en el final fue por la necesidad de traer, durante ese momento histórico, a las mujeres que nos llevaron hacia ese lugar. Hice una lista mucho más larga, pero no podía nombrar 60 personas (que lo hubieran merecido). Me quebré mucho cuando fue la construcción en la propia cámara, porque trabajamos mucho y siempre muy unidas. No nos juntábamos para hablar de política económica, sino para que esta ley salga. Me emocioné con los hijos, porque esta es una ley para mis hijas. Y creo que lo que aprendimos en este tiempo es la demanda, el pañuelo verde en la mochila que ya no podemos sacar y las mujeres quieren. Y lo que las mujeres quieren las mujeres consiguen.

ENTREVISTA COMPLETA

SEGUÍ LEYENDO: