Entre la colosal estructura del Estado dedicada al mantenimiento de veredas y un festival de contrataciones de consultoras para el mismo fin, el espacio público en la Ciudad de Buenos Aires es más bien un espacio público-privado, y uno sumamente oneroso.

Así se desprende de la revisión del Boletín Oficial concerniente al gasto de las veredas públicas ("vías peatonales" en lenguaje urbanista PRO) y la propia estructura ministerial del gobierno porteño dedicada al espacio público.

Una subdirección, cuatro direcciones generales, cinco gerencias y nueve subgerencias forman parte del "aparato" a nivel municipal que se ocupan del mantenimiento de las veredas en la Ciudad. Pero además de esta superestructura, las contrataciones a consultoras privadas -abocadas a la misma tarea- están a la orden del día. ¿Dinero bien gastado?