
El mango ocupa un lugar estable entre las frutas tropicales más consumidas y, al mismo tiempo, entre las que concentran mayor interés por su perfil nutricional. Su pulpa dulce, su textura suave y su disponibilidad en formatos frescos, congelados o deshidratados explican parte de esa popularidad. A eso se suma que se trata de una fruta con varios aportes para la salud.
Originario del sur y sudeste asiático, pertenece a la misma familia botánica que el anacardo, el pistacho y el zumaque. De acuerdo con la Cleveland Clinic, contiene vitaminas, minerales, fibra y compuestos antioxidantes en una proporción relevante para una porción de consumo habitual.
PUBLICIDAD
Los 7 beneficios del mango en la salud
Puede contribuir a la salud intestinal
Una taza de mango picado aporta cerca de 3 gramos de fibra, según detalló la Cleveland Clinic. Ese nutriente cumple un papel central en el tránsito intestinal porque ayuda a ablandar las heces y favorece una evacuación más regular.
La dietista Carly Sedlacek, especialista citada por la institución sanitaria, señaló que una dieta rica en fibra puede ayudar frente al estreñimiento y la hinchazón. Otra nota de nutrición precisó que incluye pectina, un tipo de fibra prebiótica que sirve de alimento para bacterias intestinales beneficiosas.
PUBLICIDAD

Puede ayudar a sostener la saciedad
También aparece asociado con una digestión más lenta y con mayor sensación de plenitud después de comer. Según explicó Sedlacek en la nota clínica, eso puede hacer menos probable la aparición rápida de hambre tras la comida.
La Asociación Americana del Corazón también retomó ese punto al indicar que esta fruta puede colaborar con el control del peso porque su fibra ayuda a sentirse satisfecho por más tiempo. Esa relación no implica un efecto automático sobre el descenso de peso, pero sí ubica al mango como una alternativa posible dentro de una dieta con alimentos enteros y sin exceso de azúcares añadidos.
PUBLICIDAD
Aporta compuestos útiles para la piel y el cabello
La pulpa contiene vitaminas A, C y E, mencionadas por la especialista de Cleveland Clinic como nutrientes vinculados con el mantenimiento de la piel y el pelo. La vitamina A participa en procesos de crecimiento celular. La vitamina C interviene en la producción de colágeno, una proteína estructural del organismo. La vitamina E actúa como antioxidante.
Esa combinación fue presentada como una ventaja de obtener nutrientes a partir de alimentos integrales y no de suplementos, ya que el alimento aporta además otros compuestos y evita consumos excesivos sin supervisión. En ese marco, el mango aparece como una fuente alimentaria de esas vitaminas.
PUBLICIDAD
Puede favorecer la salud del corazón
El potasio es otro de los nutrientes destacados. Según explicó Sedlacek, ese mineral ayuda a contrarrestar la presión arterial alta, uno de los principales factores de riesgo cardiovascular. La American Heart Association indicó además que la combinación de fibra, vitaminas y potasio puede contribuir a reducir el riesgo de enfermedad cardíaca.
El potasio participa en el equilibrio de líquidos y en funciones vinculadas con la contracción muscular y el bombeo de sangre, mientras que la fibra soluble puede colaborar con la reducción del colesterol total y del colesterol LDL.
PUBLICIDAD

Puede beneficiar la salud ocular
El mango contiene betacaroteno, luteína y zeaxantina, tres compuestos ampliamente valorados por los expertos en nutrición. El betacaroteno es un precursor de la vitamina A, lo que significa que el organismo puede transformarlo en esa vitamina esencial para la visión.
La luteína y la zeaxantina son carotenoides, pigmentos vegetales con acción antioxidante. Según los especialistas, estos compuestos se asocian con protección frente a la luz azul dañina y con apoyo a la salud macular, la parte de la retina vinculada con la visión central fina.
PUBLICIDAD
Puede colaborar con la absorción de hierro
El alto contenido de vitamina C, cercano al 70 % de la ingesta diaria recomendada en una taza de mango en rodajas, no solo se vincula con la inmunidad. También puede mejorar la absorción del hierro no hemo, que es el hierro presente en alimentos de origen vegetal.
EatingWell citó a la dietista Kirbie Daily, directora interina de Nutrición Olímpica de la Universidad de Memphis, para explicar que la vitamina C ayuda a almacenar ese hierro en una forma más fácil de absorber para el cuerpo. Ese punto resulta relevante dentro de esquemas alimentarios donde predominan las fuentes vegetales de hierro.
PUBLICIDAD

Puede aportar compuestos asociados con protección celular
Otra de las líneas señaladas por la Cleveland Clinic es la presencia de polifenoles y otros antioxidantes. Entre ellos figura la mangiferina, un compuesto del mango que fue estudiado por su posible papel frente al daño celular vinculado con algunos tipos de cáncer.
La institución aclaró, de todos modos, que ningún alimento por sí solo protege completamente frente a esa enfermedad. Esa precisión es central para interpretar el dato: el interés científico existe, pero la evidencia no habilita a presentar al mango como un recurso preventivo definitivo ni aislado del resto de los hábitos de salud.
PUBLICIDAD
Qué sucede si se come mango regularmente
Un estudio de la Universidad de California, publicado en el Journal of the American Nutrition Association, evaluó a 24 mujeres posmenopáusicas con sobrepeso u obesidad. Durante el ensayo, las participantes consumieron 330 gramos de mango por día, una cantidad equivalente a unas dos tazas, durante dos semanas. Según indicaron los autores, después de ese período se observaron cambios en ciertos marcadores cardiovasculares y metabólicos. La rigidez arterial se redujo entre 35% y 38% dos horas después de ingerir la pulpa.

La misma investigación registró una disminución en la presión arterial sistólica posprandial, una baja en la presión diastólica y una reducción en el colesterol total. También se reportó una caída en el colesterol LDL dos horas después de comer, una vez que el consumo diario ya formaba parte de la rutina alimentaria.
En el plano glucémico, la investigación indicó que la glucosa en sangre bajó dos horas después de comer tras esas dos semanas de incorporación regular. Un ensayo complementario de los investigadores con seis participantes comparó mango con pan blanco de aporte calórico y de carbohidratos similar y observó una respuesta de glucosa e insulina más favorable con la fruta.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Tormenta de Santa Rosa 2026: cuándo podría ocurrir, según el Servicio Meteorológico Nacional
Aunque la tradición vincula a las lluvias intensas con el 30 de agosto, los meteorólogos aclaran que el fenómeno no responde a un patrón estricto y que puede presentarse días antes o después

No es caminar: el hábito simple que reduce el riesgo de infarto y ACV
Un nuevo estudio realizado en el Reino Unido analizó datos de más de 480.000 personas y halló que quienes integran este esfuerzo físico en su rutina presentan una menor incidencia de eventos cardíacos y vasculares graves

Cómo es la estrella que se comporta como un agujero negro y fue captada por el Telescopio James Webb
Un equipo internacional identificó un objeto que desafía las categorías conocidas: mide lo mismo que el sistema solar y emite 100.000 millones de veces más energía que cualquier estrella

4 ejercicios recomendados por expertos para aliviar la fatiga visual por pantallas
Distintas prácticas simples pueden colaborar con el descanso ocular y hacer más llevaderas las jornadas frente a dispositivos electrónicos. Cuáles son sus alcances y límites

Identifican una proteína cerebral que regularía el apetito por las grasas y el peso corporal, según un estudio
Realizado en modelos animales, el trabajo mostró que la deficiencia de esta sustancia en neuronas del hipotálamo alteró el equilibrio energético y redujo la eficacia de un fármaco contra la obesidad




