La NASA inicia una misión para estudiar el quinto estado de la materia

El proyecto instaló un laboratorio en la Estación Espacial Internacional para observar el condensado de Bose-Einstein en condiciones de microgravedad y abrir la puerta a nuevas tecnologías cuánticas

Guardar
Google icon
Ilustración de la Estación Espacial Internacional con paneles solares y el logo de la NASA en un módulo. Dos astronautas manipulan un dispositivo con luz azul en su interior, con la Tierra al fondo.
La NASA inició una misión en la Estación Espacial Internacional para estudiar el quinto estado de la materia en condiciones de microgravedad (Imagen Ilustrativa Infobae)

La NASA, la agencia espacial de Estados Unidos, inicia una misión para estudiar el quinto estado de la materia. Según National Geographic, el proyecto involucra a especialistas del Jet Propulsion Laboratory (JPL), como el científico adjunto Ethan Elliott, quien sitúa esta investigación en la continuidad de los grandes avances cuánticos del último siglo. El objetivo es ampliar el conocimiento sobre la materia y abrir nuevas oportunidades tecnológicas.

Elliott sostiene que esta línea de investigación se apoya en la revolución cuántica que, en el siglo pasado, permitió el desarrollo de los láseres, la telefonía móvil y las resonancias magnéticas para imágenes médicas.

PUBLICIDAD

El equipo aspira a que el estudio del quinto estado de la materia en microgravedad desencadene innovaciones comparables en su alcance a las de la primera revolución cuántica.

Desde el JPL se indica que el envío del laboratorio al espacio requirió una coordinación precisa con la Estación Espacial Internacional. El equipo supervisó el transporte y la instalación del dispositivo en un entorno aislado, minimizando vibraciones e interferencias que pudieran afectar los experimentos. Cada componente fue diseñado para soportar tanto el lanzamiento como las condiciones extremas del espacio.

PUBLICIDAD

La NASA busca que el estudio del quinto estado de la materia en microgravedad impulse innovaciones comparables a las que surgieron con los láseres y las resonancias magnéticas (Roscosmos via AP)
La NASA busca que el estudio del quinto estado de la materia en microgravedad impulse innovaciones comparables a las que surgieron con los láseres y las resonancias magnéticas (Roscosmos via AP)

Cómo es el laboratorio enviado al espacio

El laboratorio, conocido como la “heladera” espacial, puede alcanzar temperaturas próximas al cero absoluto. Esta infraestructura permite enfriar átomos a niveles tan bajos que su comportamiento pasa a estar regido por las leyes cuánticas.

El dispositivo incorpora sistemas de enfriamiento magnético y óptico, capaces de reducir la temperatura de los átomos a una fracción de microkelvin, y una estructura modular que posibilita el ajuste remoto de los parámetros experimentales desde la Tierra.

El equipo del JPL destaca la integración de sensores ultrasensibles y trampas magnéticas como elementos clave para detectar y controlar el comportamiento cuántico de las partículas.

Este desarrollo tecnológico representa la culminación de años de investigación en refrigeración y manipulación cuántica a distancia. La “heladera” espacial incluye sistemas de control que mantienen la estabilidad de las condiciones experimentales durante largos periodos.

El laboratorio enviado al espacio, conocido como la nevera espacial, enfría átomos hasta temperaturas cercanas al cero absoluto para observar su comportamiento cuántico 
(SOCIEDAD INVESTIGACIÓN Y TECNOLOGÍA
NASA)
El laboratorio enviado al espacio, conocido como la nevera espacial, enfría átomos hasta temperaturas cercanas al cero absoluto para observar su comportamiento cuántico (SOCIEDAD INVESTIGACIÓN Y TECNOLOGÍA NASA)

Por qué la microgravedad es clave

La microgravedad a bordo de la estación espacial permite crear y observar el quinto estado de la materia durante más tiempo, ya que las partículas no caen rápidamente fuera de la trampa magnética. Así, los átomos pueden mantenerse en suspensión durante varios segundos, o incluso minutos, frente a las fracciones de segundo posibles en la Tierra antes de que la gravedad los disperse.

Esto habilita experimentos de observación mucho más detallados y el análisis de interacciones cuánticas complejas que no pueden estudiarse en presencia de la gravedad terrestre. El entorno orbital, según el equipo, facilita la exploración de propiedades cuánticas inéditas y el acceso a mediciones imposibles en laboratorios convencionales.

Qué es el condensado de Bose-Einstein

El condensado de Bose-Einstein es un estado de la materia que se produce al enfriar un grupo de átomos hasta temperaturas cercanas al cero absoluto. Bajo estas condiciones, las partículas dejan de comportarse como individuos y actúan como una única entidad cuántica.

Dos astronautas con trajes espaciales ligeros, cascos y guantes manipulan un dispositivo experimental metálico con el logo de la NASA, rodeado de cables, pantallas y módulos.
La microgravedad permite mantener durante más tiempo el condensado de Bose-Einstein, ya que los átomos no caen ni se dispersan tan rápido como en la Tierra (Imagen Ilustrativa Infobae)

Propuesto teóricamente por Satyendra Nath Bose y Albert Einstein en la década de 1920, este condensado solo ha podido reproducirse en condiciones experimentales extremadamente controladas y permite observar efectos cuánticos a escala macroscópica.

Entre sus propiedades inusuales está la superfluidez, donde la materia fluye sin fricción. El equipo remarca que, al lograr que las funciones de onda de los átomos se solapen, se observa un comportamiento colectivo que desafía la física clásica.

Estos experimentos permiten poner a prueba teorías sobre las fases cuánticas de la materia y ampliar el alcance de la física fundamental. El estudio de este estado abre nuevas vías para comprender el comportamiento de la materia en el universo.

Qué aplicaciones podría tener

“En el siglo pasado, se produjo una revolución cuántica que dio lugar a los láseres, los teléfonos móviles y las resonancias magnéticas para la obtención de imágenes médicas”, afirma Ethan Elliott, científico adjunto del proyecto en el JPL.

Kamal Oudrhiri afirmó que la misión de la NASA puede abrir aplicaciones en navegación, sensores de gravedad y sistemas precisos de medición del tiempo (NASA via AP)
Kamal Oudrhiri afirmó que la misión de la NASA puede abrir aplicaciones en navegación, sensores de gravedad y sistemas precisos de medición del tiempo (NASA via AP)

El experto añade sobre el futuro de la misión espacial: “Estamos realizando cuántica 2.0 (manipulación directa de grandes estados cuánticos) y esperamos obtener avances similares al impulsar esta ciencia en órbita.” Estos estudios pueden sentar la base para el desarrollo de nuevos instrumentos de navegación, sensores de gravedad de alta sensibilidad y sistemas de medición del tiempo ultraprecisos.

“Es lo más parecido que tenemos a controlar el límite del mundo cuántico”, asevera el director del proyecto Kamal Oudrhiri al evaluar el alcance de las mejoras técnicas.

El directivo subraya que el éxito del laboratorio demuestra la capacidad tecnológica para desarrollar y consolidar el liderazgo en tecnologías cuánticas espaciales.

El estudio continuado de la superfluidez y la superconductividad en entornos orbitales extremos proporcionará el conocimiento necesario para diseñar materiales avanzados que revolucionarán la informática y las misiones de exploración hacia la Luna

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD