
Escuchar música elegida personalmente antes y durante el ejercicio de alta intensidad puede aumentar la resistencia hasta en un 20%, según un estudio reciente de la Universidad de Jyväskylä (Finlandia), publicado en la revista Psychology of Sport and Exercise y recogido por Fox News Digital.
Los investigadores comprobaron que los participantes lograron entrenar durante más tiempo en sesiones de ciclismo estacionario cuando pudieron seleccionar sus propias canciones.
Seleccionar la música antes y durante el ejercicio favorece una mayor duración de la actividad. Quienes entrenan con sus canciones preferidas pueden resistir cerca de seis minutos más, alcanzando sesiones de hasta 36 minutos en promedio, mientras que quienes se ejercitan en silencio completan aproximadamente 30 minutos.
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Este efecto se atribuye a la motivación psicológica y no implica variaciones en la fatiga física o en los parámetros fisiológicos.
El estudio incluyó a 29 adultos físicamente activos. Cada participante realizó dos pruebas de ciclismo estacionario al 80% de su esfuerzo máximo: una en silencio y otra con música autoelegida.
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Los resultados mostraron que, al escuchar música personal, los voluntarios extendieron sus entrenamientos unos seis minutos adicionales en comparación con la sesión sin acompañamiento musical.

No se detectaron diferencias relevantes en la frecuencia cardíaca ni en otros marcadores fisiológicos entre las dos condiciones. Según explicó Andrew Danso, líder del equipo de investigación, citado por Fox News Digital, el beneficio principal radica en la percepción del esfuerzo: “Escuchar música propia no mejora tu capacidad física, pero ayuda a mantener el esfuerzo sostenido durante más tiempo”.
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El análisis de la literatura científica reciente respalda la idea de que la música actúa como una herramienta ergogénica efectiva en el deporte, con especial énfasis en la reducción del esfuerzo percibido y el aumento del disfrute durante la actividad física.
Investigaciones revisadas en la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF) de la Universidad Politécnica de Madrid destacan que la música elegida de forma independiente y motivadora puede incrementar la resistencia entre un 2 y un 6% y disminuir la percepción de la fatiga hasta en un 10%.
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Los expertos coinciden en que la coordinación del ritmo musical con el movimiento y la preferencia personal son elementos clave para potenciar estos efectos positivos, aunque subrayan la necesidad de más estudios para definir directrices prácticas según el perfil de cada deportista y actividad física.
El rol de la motivación musical en el rendimiento físico
La selección personal de música influye de manera psicológica en la actitud hacia el ejercicio. Danso y su equipo remarcaron que las canciones conocidas y motivadoras contribuyen a desviar la atención de la incomodidad y hacen que la actividad sostenida resulte más tolerable.
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Danso señaló que permitir a las personas escoger música que les motive puede sumar más tiempo de entrenamiento efectivo, lo que favorece una mejor adherencia al ejercicio y potenciales mejoras en la condición física.
Otros expertos consultados por el medio citado coincidieron en ese enfoque. La psiquiatra Carole Lieberman afirmó: “Las personas que practican ejercicio con música que disfrutan logran entrenar más tiempo porque su mentalidad cambia”.
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Subrayó también que la música transforma el ejercicio en una elección personal y agradable: “En vez de verlo como una obligación, lo sienten como una actividad que eligen y que, por lo tanto, se vuelve divertida”.

Limitaciones y consideraciones para aplicar estos hallazgos
Pese a los resultados positivos, los propios investigadores advierten que el estudio tiene limitaciones. La muestra se redujo a 29 participantes y estuvo compuesta exclusivamente por adultos físicamente activos, lo que restringe la generalización a poblaciones más amplias o diferentes.
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Además, las sesiones evaluadas se limitaron al ciclismo estacionario de alta intensidad, y los efectos pueden no replicarse igual en otros tipos de ejercicio.

La extrapolación de estos hallazgos debe hacerse con cuidado. Variables como la edad, el nivel de condición física o el tipo de entrenamiento pueden influir en los resultados.
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Diversos especialistas citados por Fox News Digital insisten en que, aunque la música puede incentivar la motivación y extender el tiempo de actividad, serán necesarias nuevas investigaciones para confirmar su impacto en otros contextos.
El grupo de la Universidad de Jyväskylä destacó que opciones tan simples como elegir la música favorita antes del entrenamiento podrían ayudar a sumar minutos de actividad y motivar a más personas a mantener rutinas físicas saludables en el tiempo.
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