
Restaurar la microbiota intestinal a un estado más juvenil podría proteger el hígado del daño asociado al envejecimiento y prevenir el desarrollo de cáncer hepático. Una nueva investigación presentada en el congreso científico internacional Semana de las Enfermedades Digestivas (DDW) 2026 en Chicago, Illinois, Estados Unidos, por científicos de la Universidad de Texas, una de las principales instituciones de investigación biomédica, descubrió que ratones de edad avanzada que recibieron su propia microbiota intestinal juvenil preservada no desarrollaron cáncer de hígado, mientras que dos de cada ocho ratones del grupo de control sí lo hicieron.
La investigación reveló una conexión nueva entre el microbioma intestinal, el envejecimiento y el cáncer de hígado. Los resultados sugieren que el microbioma envejecido no es simplemente un reflejo del proceso de envejecimiento, sino un factor activo que contribuye a la disfunción hepática y al riesgo de desarrollar tumores.
PUBLICIDAD
La doctora y profesora asociada de la División de Gastroenterología y Hepatología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Texas e investigadora principal del estudio, Qingjie Li, afirmó que “el microbioma envejecido contribuye activamente a la disfunción hepática y al riesgo de cáncer, en lugar de ser simplemente un reflejo del proceso de envejecimiento. El microbioma tiene una influencia más amplia en las defensas del organismo contra el cáncer de lo que se creía anteriormente”.
Resultados y mecanismo molecular

Según indicó la universidad estadounidense, el equipo utilizó el trasplante de microbiota fecal (TMF) para restaurar el microbioma intestinal de los ratones de edad avanzada. Se recolectaron muestras fecales de ocho ratones jóvenes y se conservaron para su uso posterior; cuando los animales envejecieron, las muestras almacenadas fueron reintroducidas en los mismos ratones mediante el trasplante.
PUBLICIDAD
Un segundo grupo de ocho ratones de edad avanzada sirvió como grupo de control y recibió material fecal esterilizado, sin bacterias activas. Un tercer grupo de ratones jóvenes fue incluido para establecer comparaciones de referencia. El uso del microbioma preservado de cada ratón, en lugar de muestras de donantes externos, buscó reducir las probabilidades de complicaciones inmunológicas o infecciones y ofrecer una prueba de concepto más clara para posibles estudios futuros en humanos.
Al finalizar el estudio, ninguno de los ratones que recuperaron su microbioma juvenil desarrolló cáncer de hígado. En contraste, dos de los ocho ratones del grupo de control desarrollaron la enfermedad. Además, los ratones tratados mostraron menores niveles de inflamación, una reducción del daño hepático y una mejoría en múltiples indicadores del envejecimiento a nivel molecular. Restaurar un microbioma más juvenil puede revertir varias características fundamentales del envejecimiento tanto a nivel molecular como funcional, incluyendo la inflamación, la fibrosis, el deterioro mitocondrial, el acortamiento de los telómeros y el daño al ADN, subrayó la Dra. Li.
PUBLICIDAD

Posteriormente, el equipo examinó el tejido hepático de los ratones e identificó diferencias importantes relacionadas con el gen MDM2, ya vinculado al desarrollo del cáncer de hígado. Los ratones jóvenes exhibieron niveles bajos de la proteína MDM2, mientras que los ratones mayores no tratados presentaron niveles significativamente más elevados. Los ratones de edad avanzada que recibieron el microbioma restaurado presentaron niveles reducidos de MDM2, similares a los observados en los animales más jóvenes.
Precedentes en investigación cardíaca y proyecciones clínicas
Estos hallazgos surgieron durante investigaciones previas que analizaban los efectos del microbioma en la salud cardíaca. En el estudio anterior, los científicos observaron que la modificación de las bacterias intestinales mejoraba la función cardíaca, pero al analizar las muestras de tejido detectaron efectos en el hígado, lo que llevó al equipo a profundizar en esa dirección.
PUBLICIDAD
La Dra. Li aclaró que estos resultados no pueden aplicarse directamente a personas por el momento, pues derivan de investigación con animales. No obstante, el equipo planea iniciar ensayos clínicos en humanos para determinar si la restauración del microbioma juvenil puede replicar en personas los efectos protectores observados en ratones.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
VIH en Argentina: la campaña para reducir el diagnóstico tardío, que ya llega al 49% de los nuevos casos
En medio del Mundial 2026, una iniciativa de la Fundación Huésped apela al fútbol para impulsar el test a tiempo con el lema “Ya testeaste tu pasión, ahora testeá tu salud”, en un contexto en el que casi uno de cada dos casos se detecta cuando la infección ya está avanzada

Un gel experimental permitió que cerdos volvieran a caminar tras una lesión medular completa: qué descubrió un estudio
La fórmula, descrita en PLOS One, rellenó el espacio entre los extremos separados y soldó membranas dañadas para evitar la cicatriz densa que bloquea señales, con indicios de recuperación funcional en animales

La fibra dietética adaptada, una nueva opción para tratar problemas de comunicación entre intestino y cerebro
Un estudio muestra que ajustar el tipo y la cantidad de este nutriente en la dieta, según sus propiedades, puede aliviar síntomas digestivos si la intervención es personalizada y supervisada

Las pausas activas de cinco minutos por hora reducen los riesgos del sedentarismo
Pequeños cambios en la rutina de la jornada laboral resultan útiles para quienes permanecen sentados muchas horas

La diferencia invisible entre dos grasas que aparece en el riesgo de diabetes tipo 2
Investigadores de la Universidad de Barcelona y del CIBERDEM reunieron evidencia experimental, clínica y epidemiológica sobre ácido palmítico y ácido oleico, y plantean que la elección de fuentes alimentarias puede pesar más



