
Un descanso temporal de las redes sociales, como bloquear el acceso desde el teléfono durante 14 días, puede mejorar la atención sostenida y revertir el equivalente a 10 años de deterioro cognitivo atribuido al uso intensivo de plataformas digitales, según una investigación liderada por la Universidad de Alberta, Canadá, y publicada en la revista científica PNAS Nexus.
Como publicó Infobae, el estudio aporta evidencia contundente sobre los beneficios de la desintoxicación digital.
Según la investigación, la restricción total del acceso a internet en el teléfono durante solo dos semanas es capaz de restaurar funciones cognitivas y reducir síntomas de ansiedad y depresión de manera comparable a la obtenida con algunos tratamientos médicos convencionales.
“Incluso una desintoxicación digital parcial, aunque solo sea por unos días, parece funcionar”, remarcó Kostadin Kushlev, profesor de la Universidad de Georgetown y coautor del estudio, en diálogo con el diario The Washington Post.

La investigación incluyó a 467 personas de entre 18 y 74 años, quienes instalaron aplicaciones de bloqueo en sus teléfonos inteligentes. El tiempo en línea se redujo de 314 minutos diarios a 161 minutos tras dos semanas de restricción.
Durante el lapso del estudio sí pudieron realizar llamadas y enviar mensajes de texto básicos, pero sin utilizar redes sociales de mensajería.
La mejora en la atención sostenida fue equiparable a recuperar la pérdida propia de una década de envejecimiento cerebral, detalló Noah Castelo, profesor asociado de la Universidad de Alberta.
“Bloquear el acceso a internet móvil durante dos semanas reduce el uso de teléfonos inteligentes y mejora el bienestar subjetivo (incluida la satisfacción con la vida y el afecto positivo), la salud mental (más que los antidepresivos) y la atención sostenida (hasta el punto de sentirse 10 años más joven)”, indicaron los investigadores en el estudio.
El psicólogo Alejandro Schujman, especialista en familia y vínculos, advirtió en Infobae en Vivo sobre el impacto neuropsicológico del uso excesivo de redes sociales: “El scrolleo es la nueva cocaína. La gratificación instantánea que ofrecen estas plataformas genera una adicción comparable a la de las sustancias”.
Además, Schujman subrayó la importancia de establecer límites concretos en el uso de dispositivos: “La clave no es demonizar la tecnología, sino aprender a ponerle un marco saludable que no afecte la vida cotidiana ni los vínculos”.
Menos ansiedad, insomnio y menor riesgo de depresión

Otro estudio publicado en noviembre en JAMA Network Open por investigadores de la Universidad de Harvard, que incluyó a casi 400 personas, demostró que incluso un breve descanso digital puede tener efectos positivos medibles.
Tras solo una semana de uso reducido del teléfono inteligente, los participantes reportaron una disminución de la ansiedad en un 16,1 %, depresión en un 24,8 % e insomnio en un 14,5 %.
Estos resultados sugieren que cambios sencillos en los hábitos digitales pueden traducirse en mejoras significativas para la salud mental.
Otros experimentos recientes apuntan en la misma dirección: ya sea limitar el uso de redes sociales a una hora diaria, alejándose temporalmente de plataformas como Facebook e Instagram, o aplicando restricciones más amplias, la tendencia muestra beneficios consistentes en el bienestar psicológico y la calidad del sueño.
Ante la creciente preocupación por los efectos negativos de las redes sociales, varios gobiernos han comenzado a implementar medidas regulatorias. Australia, por ejemplo, ha adoptado restricciones para niños y adolescentes, y propuestas similares han surgido en regiones de Europa y Estados Unidos.
Sin embargo, la evidencia también señala que el impacto de la desconexión digital no es uniforme. John Torous, profesor asociado y psiquiatra de la Escuela de Salud Pública de Harvard y autor principal del estudio en JAMA Network Open, subrayó que uno de los grandes desafíos de la investigación es identificar quiénes son los más vulnerables y por qué.
Según Torous, la realidad es compleja y no existe una fórmula única: “Para algunas personas, su uso es excesivo o insuficiente, y para otras es el adecuado. Es muy importante identificar a quién perjudica”, afirmó a The Washington Post el especialista, quien también dirige la división de psiquiatría digital del Centro Médico Beth Israel Deaconess.
Cómo se implementó la desintoxicación digital y sus efectos

En unos de los estudios, el protocolo exigía a los participantes desactivar la conexión de datos móviles, aunque las llamadas y mensajes de texto permanecieron disponibles, convirtiendo al dispositivo en un teléfono básico.
Los beneficios no se limitaron al grupo que cumplió estrictamente el protocolo: incluso quienes solo bloquearon parcialmente ciertas aplicaciones sociales experimentaron mejoras notables, según Kushlev.
“No es necesario restringirse para siempre. Los beneficios se mantienen incluso con reducciones temporales”, puntualizó el investigador.
Uno de los hallazgos más relevantes fue que el uso del teléfono móvil resulta más compulsivo que el de la computadora. Kushlev subrayó que las interrupciones constantes del teléfono dificultan mantener la atención y reducen la satisfacción de las interacciones sociales fuera del entorno digital.
Adrian Ward, de la Universidad de Texas, destacó que la desconexión ayudó a los participantes a tomar decisiones más conscientes y a fortalecer sus relaciones personales.
Actualmente, bajo la dirección de Steven Rathje, investigador de la Universidad Carnegie Mellon, avanza un estudio internacional en 23 países con más de 8.000 participantes.
El objetivo es limitar el uso de TikTok, Instagram, X y Facebook a cinco minutos diarios por aplicación durante dos semanas, para determinar si los beneficios observados son consistentes a nivel global. Rathje adelantó en The Washington Post que “los países occidentales podrían verse más afectados por factores culturales como el individualismo competitivo”, una hipótesis que será evaluada al finalizar la recolección de datos.
En marzo, un jurado de California condenó a Meta y YouTube por daños y perjuicios en un caso relacionado con la adicción, ansiedad y depresión generadas por el uso intensivo de sus plataformas. Los tribunales argumentaron que los productos digitales fueron diseñados deliberadamente para fomentar hábitos compulsivos, acusación que ambas empresas rechazaron y apelarán.
Recomendaciones institucionales y guías para la infancia

El creciente consenso científico sobre los riesgos del uso excesivo de pantallas ha impulsado a algunos gobiernos a establecer recomendaciones específicas.
El Reino Unido, por ejemplo, publicó recientemente una guía oficial de uso de pantallas para niños menores de 5 años, en la que se aconseja limitar el tiempo de exposición a menos de una hora diaria.
Esta decisión, respaldada por el Ministerio de Salud británico y expertos en desarrollo infantil, busca prevenir efectos negativos en el sueño, la atención y el desarrollo emocional. Según la guía, el uso supervisado y la inclusión de pausas frecuentes son claves para reducir el riesgo de dependencia y alteraciones en la conducta, un criterio que los especialistas consideran extrapolable a otras edades y contextos familiares.
Las pantallas forman parte de la vida cotidiana de las familias jóvenes. “Dado que el 98 % de los niños de dos años las ven a diario, evitarlas por completo no es realista; sin embargo, gestionarlas adecuadamente puede marcar la diferencia”, planteó el documento del gobierno británico.
“La temprana exposición a las pantallas no solo impacta en el desarrollo cognitivo, sino que puede generar irritabilidad, dificultades para regular emociones y problemas en la construcción de vínculos afectivos, especialmente cuando no hay acompañamiento adulto”, explicó Sonia Almada, psicóloga y columnista de Infobae especializada en infancias.
Alternativas prácticas y recomendaciones
Solo una cuarta parte de los voluntarios logró cumplir estrictamente el bloqueo total durante las dos semanas.
Por ello, los expertos sugieren alternativas más flexibles como bloquear únicamente las aplicaciones de redes sociales o establecer horarios fijos de acceso. Ward subrayó que el verdadero desafío es la “conexión constante”, que supera la capacidad de adaptación psicológica de la mayoría de las personas.
La evidencia científica respalda la promoción de actividades fuera de línea, el fortalecimiento de la interacción social presencial y la priorización del descanso nocturno lejos de las pantallas. Herramientas tecnológicas para programar el tiempo de uso son recomendadas para alcanzar un equilibrio digital más saludable.
El debate científico sigue abierto sobre la mejor manera de implementar una desintoxicación digital: si basta con limitar solo las redes sociales, restringir el acceso total a internet móvil o combinar estrategias según el perfil de cada usuario.
Últimas Noticias
Órganos en miniatura: cómo los organoides cerebrales están transformando la ciencia y la medicina
Modelos desarrollados en laboratorio a partir de células madre permitirían investigar el origen de trastornos neurológicos, probar terapias innovadoras y abrir nuevas posibilidades para entender el cerebro humano sin recurrir a modelos animales

El faro de Alejandría revela secretos tras siglos bajo el agua
Un equipo de arqueólogos de Francia recuperó 22 bloques monumentales que pertenecieron a la legendaria torre. Cómo la tecnología permite reconstruir digitalmente el faro y descubrir detalles inéditos de su historia

Detectan un mecanismo cerebral que podría anticipar el Alzheimer: cuál es el rol del sueño
Un grupo de investigadores de la Universidad de Kentucky halló una señal temprana que podría servir para predecir el desarrollo de la enfermedad neurodegenerativa

Cómo es el estudio que busca reprogramar células para revertir el envejecimiento
Un ensayo clínico pionero realizado en 12 personas evaluará la seguridad de aplicar factores genéticos en pacientes con daño del nervio óptico, con el objetivo de recuperar funciones deterioradas y reducir complicaciones asociadas al paso del tiempo

Claves para controlar el melasma: la constancia en la fotoprotección
Especialistas recomiendan incorporar rutinas diarias de cuidado y consultar regularmente al dermatólogo para evitar la reaparición de manchas en la piel




