
El Tyrannosaurus rex pudo vivir hasta 40 años y alcanzar su tamaño máximo mucho más tarde de lo que se creía, según una investigación publicada hoy en la revista especializada PeerJ.
El estudio, dirigido por la paleontóloga Holly Woodward de la Universidad Estatal de Oklahoma, revela que la especie experimentó un crecimiento lento y prolongado, en contraste con las estimaciones anteriores que situaban su longevidad en unos 20 o 30 años.
PUBLICIDAD
Durante años, se pensó que el T. rex alcanzaba su mayor tamaño en poco más de dos décadas, basándose en investigaciones con pocos ejemplares y técnicas menos precisas.
Las estimaciones clásicas sugerían que este dinosaurio llegaba a pesar cerca de 8 toneladas al cabo de ese tiempo y rara vez superaba los 30 años de vida. El nuevo estudio analizó 17 huesos fósiles de tiranosaurios de diferentes edades y procedencias.
PUBLICIDAD
Los investigadores utilizaron anillos de crecimiento en los huesos fósiles de las extremidades y emplearon luz polarizada, lo que permitió detectar anillos previamente inadvertidos. Estas técnicas innovadoras, junto con modelos estadísticos avanzados, hicieron posible reconstruir una curva de crecimiento más precisa del animal.

Woodward detalló que observar los anillos de crecimiento año por año en los huesos permitió al equipo reconstruir la historia vital de estos animales.
También se enfrentaron a la dificultad de que en los huesos más grandes, las primeras señales de crecimiento suelen perderse con el tiempo.
El matemático y paleobiólogo Nathan Myhrvold, responsable del análisis estadístico en el proyecto, explicó que la estrategia consistió en combinar registros de diferentes edades para obtener una curva compuesta más realista del crecimiento del tiranosaurio.
PUBLICIDAD
El hallazgo de nuevos anillos ocultos empleando luz polarizada resultó fundamental para completar el registro de longevidad. Según Scientific American, este método permitió registrar fases de crecimiento adicionales y revisar al alza la edad máxima estimada para muchos ejemplares.
Woodward reconoció que inicialmente subestimó la importancia de estos anillos, hasta que los encontró repetidamente entre distintas muestras.
A partir de estos datos, el equipo concluyó que el T. rex crecía durante casi cuatro décadas y podía alcanzar al menos 8 toneladas como adulto. Esta fase de crecimiento extendida refuerza la idea de que la maduración de los grandes dinosaurios era más lenta de lo asumido.
PUBLICIDAD

El paleontólogo Jack Horner, coautor del estudio y profesor de Chapman University, resaltó que este desarrollo prolongado podría haber permitido a los juveniles ocupar diversos roles ecológicos antes de convertirse en depredadores dominantes.
El análisis de los 17 ejemplares también alimenta el debate sobre la identificación de especies dentro del denominado “complejo de especies Tyrannosaurus rex”.
PUBLICIDAD
Los expertoscoinciden en que dos ejemplares conocidos, “Jane” y “Petey”, exhiben curvas de crecimiento distintas, lo que sugiere que podrían pertenecer a especies diferentes, como Nanotyrannus, o ser resultado de otros factores biológicos o ambientales.
La paleontóloga Lindsay Zanno, del Museo de Ciencias Naturales de Carolina del Norte, calificó en Scientific American los resultados como una referencia confiable para futuras investigaciones sobre el género.
PUBLICIDAD
Este trabajo abre la puerta a reexaminar otras especies de dinosaurios con los mismos protocolos innovadores. Myhrvold reconocióque existe evidencia sólida para cuestionar los métodos tradicionales usados en estudios de crecimiento de fósiles.
La ampliación en el tamaño de la muestra y la aplicación de técnicas de análisis avanzadas representan una oportunidad para revisar la edad y diversidad de otras especies extinguidas.
PUBLICIDAD
La suma de nuevos datos, herramientas estadísticas y análisis minucioso de huesos ha permitido proyectar una imagen más precisa sobre cómo el Tyrannosaurus rex, lejos de ser un caso cerrado, continúa sorprendiendo y ayudando a redefinir el entendimiento sobre el desarrollo y la evolución de los grandes dinosaurios.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Por qué el colesterol puede subir en invierno y cómo reducir el riesgo de infarto en los meses más fríos
Un análisis con 30.000 pacientes confirmó que quienes padecen diabetes, hipertensión u obesidad pueden registrar aumentos de LDL de hasta 15 mg/dL en invierno, lo que eleva de forma considerable su probabilidad de sufrir un evento cardíaco

Por qué es tan fácil confundirse con el día y cuándo es una señal de alarma
La ciencia de los ritmos circadianos explica cómo el reloj interno y el sueño influyen en la orientación temporal y distingue entre fallas atencionales esperables y signos que requieren evaluación profesional

Comer una palta al día podría reducir el colesterol en adultos con obesidad
Un estudio de Penn State observó una reducción en partículas LDL tras seis meses, sin cambios en el peso ni en la cintura. Los autores remarcan que el efecto fue modesto y no reemplaza una mejora general de la dieta

El mejor momento para comer fruta: cómo influye en la energía, el sueño y el peso
Investigaciones y profesionales de la salud revelan cómo el horario de consumo de fruta puede marcar diferencias en el bienestar físico, el descanso nocturno y la reducción del apetito. Resaltan el valor de los carbohidratos en la energía cotidiana

Cómo es la terapia experimental con células madre que podría cambiar el tratamiento de la diabetes tipo 1
Un estudio presentado en la reunión anual de la ISSCR en Montreal monitoreó a 12 adultos durante doce meses y no registró rechazo inmunológico ni efectos adversos graves en ninguno de los participantes



