Maxi López sorprendió a su nutricionista con su particular dieta y reveló cuánto pesa hoy

El exfutbolista comenzó una nueva etapa en su vida junto a una profesional de la salud y contó las negociaciones que llevaron a cabo para mejorar su alimentación

Guardar
Google icon
El exfutbolista estrenó el primer capítulo de su serie y compartió con sus seguidores su cita con una nutricionista (Video: El Anti 9-YouTube)

Maxi López estrenó el reality que documenta su nueva vida en Argentina y uno de los primeros momentos que eligió mostrarle a sus seguidores fue la visita a su nutricionista, Delfina. Sentado frente a ella, el exfutbolista repasó sus hábitos, confesó sus excesos y cerró acuerdos que, según prometió, va a respetar.

La consulta arrancó por el desayuno. Maxi contó que hace tres comidas al día y que la primera siempre fue proteica. Cuando Delfina le preguntó cuántos huevos comía, la respuesta lo delató: “Mi desayuno era siempre más o menos diez, doce huevitos para arrancar bien con energía”. La nutricionista no ocultó la reacción: “Cuando me dijo doce huevos casi me muero”. Negociaron y llegaron a un número más razonable: tres o cuatro.

PUBLICIDAD

El inventario de debilidades continuó. Maxi admitió que la mayonesa “le cuesta mucho dejarla” y que entre el almuerzo y la cena suele aparecer “una facturita, unos mates con unos bizcochitos o un alfajorcito”. Delfina, que ya había visto evidencia de sus hábitos en redes sociales, le señaló: “Vi que los domingos meten churros, medialunas, le están haciendo honor a la cultura argentina”. Maxi no dudó en reclamar su parte: “El bizcochito es mío también”.

Cuando Delfina le preguntó cuál era su comida favorita salada, la respuesta fue inmediata: la milanesa. Y frita, no al horno. “Está más buena frita”, dijo sin rodeos. La nutricionista abrió la negociación y Maxi describió el proceso con su propio lenguaje: “Me la bajó a hondazos. ¿Puedo comer milanesas sí o no? Negocio un poquitito, ella cede al horno. Es un buen compromiso”, admitió.

PUBLICIDAD

Delfina confirmó el acuerdo desde su lugar: “La gente no sabe, y fue una buena noticia para él, que las milanesas al horno pueden ser parte del plan y ahí hicimos una negociación, cambiar fritas al horno y si me respeta la cantidad, vamos a ir bien”. Porque la cantidad también fue tema: cuando le preguntaron cuántas comería si la dejaran elegir libremente, Maxi respondió: “Si me das un liberado, me como seis o siete”.

La Sueca, como llama el exfutbolista a su esposa, es parte de la producción que muestra el día a día de la familia (Video: El Anti 9/ Vestuario Stream)

La otra negociación pasó por los hidratos de carbono nocturnos. Delfina fue directa: “A la noche vamos a bajar el hidrato de carbono. Pastas no, idealmente arroz no, fideos no, porque vos ya ahí no hacés más actividad. ¿Por qué le darías a tu cuerpo energía para irse a dormir? Te va a sobrar”. Maxi escuchó y asintió, aunque reconoció que siempre le costó comer mucho a la mañana porque antes de entrenar prefería sentirse liviano.

En cuanto al entrenamiento, el propio Maxi resumió su estado actual en una sola palabra: “Nulo”. El exfutbolista dejó en claro que el objetivo de la consulta era precisamente ese: “Necesito que me ayudes a volver al hábito de comer bien, al hábito del entrenamiento, de la rutina buena. Me quiero sentir mejor”, concluyó.

La nutricionista marcó ese punto como el principal obstáculo: “Me preocupa el tema de que sea sedentario, siento que eso puede dificultar las cosas”. Y agregó que ajustar la alimentación junto con un buen entrenamiento debería generar mejoras más allá de la composición corporal: “De natural y base ya te va a dar más energía. Pensá que con nosotros no solo es lo que comés de más, sino que es lo que quizás te está faltando, algunos nutrientes que eso te va a ayudar también a mejorar tu rendimiento”, explicó.

Para tener un punto de partida concreto, Delfina realizó un estudio de composición corporal. Maxi se subió a la balanza con actitud: “Llegó la hora de la verdad. Balanza, no te tengo miedo. Encaro derecho”. El resultado marcó 110 kilos, cifra a partir de la cual Delfina calculó el requerimiento proteico diario: entre 160 y 190 gramos de proteína.

Maxi tradujo ese número a su propio idioma: “Eso te quiere decir, me puedo comer mucho bife de chorizo. Mucho pollito”. Delfina intentó sumar opciones y mencionó la quinoa. La reacción de Maxi fue elocuente: “Te reís porque no me ves. Yo tampoco me veo”. Aunque aclaró que no tiene problemas con el pollo y que conoce cómo cocinar todos los ingredientes del plan, ya que en su casa él se ocupa de la cocina, con ayuda ocasional de su pareja Daniela, quien, según destacó, “cocina supersano”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD