Comer mirando el celular: 8 motivos para evitarlo, según la ciencia

Expertos examinan cómo las distracciones digitales afectan desde la digestión hasta las relaciones interpersonales en la rutina diaria

Comer mirando el teléfono celular, dieta (freepik)
Comer frente a pantallas puede provocar sobrepeso y aumentar el riesgo de problemas digestivos (freepik)
Guardar

Comer mientras se utiliza el teléfono móvil o se mira una pantalla dejó de ser una excepción para convertirse en un hábito cotidiano, algo que, según profesionales de la salud y diversos estudios citados por múltiples medios, tiene impactos negativos tanto en la salud física como en las interacciones sociales. Desde problemas digestivos hasta un aumento en el riesgo de desarrollar obesidad, el tiempo dedicado a las pantallas durante las comidas podría verse afectado más de lo que parece.

1. Aumenta la posibilidad de engordar

Cuando se presta atención al celular, las señales de saciedad que envía el cuerpo pueden pasar desapercibidas, lo que lleva a comer en exceso. Según la Unidad de Nutrición y Comportamiento de la Universidad de Bristol, esto ocurre porque “la falta de atención plena a lo que se está haciendo, que en este caso sería comer, hace que no se sea consciente de la cantidad de alimentos que se están tomando”. Esta distracción conduce a un aumento en el tamaño de las raciones y en la frecuencia del consumo de alimentos durante el día.

“Al no prestar atención a la comida, obviamos esos avisos, que son más débiles que los del hambre, y es probable que comamos más”, explicó la nutricionista Juana María González a La Vanguardia.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El uso del celular en la mesa afecta la atención plena e interfiere con las señales de saciedad natural (Imagen Ilustrativa Infobae)

2. Provoca digestiones pesadas

“Los alimentos llegan al estómago menos triturados de lo que deberían”, advirtió Cristina Ríos, nutricionista de la Dirección de Redes Integradas de Salud (Diris) de Lima Este del Ministerio de Salud del Perú (Minsa).

Esto repercute directamente en la eficiencia del aparato digestivo y genera sensaciones de pesadez estomacal.

3. Produce hinchazón abdominal y gases

La tendencia a comer más rápido cuando se está distraído por una pantalla lleva a tragar más aire, lo que genera hinchazón y flatulencias.

“Esto suele llevar acarreado que se tragará más aire”, se explicó en un análisis de El Comercio. “Cuando se traga mucho aire al comer lo habitual es que se padezca de hinchazón abdominal y gases”.

Este fenómeno también fue confirmado por el Minsa: “lo cual produce una excesiva ingesta de aire que ocurre cuando no masticamos de manera adecuada”.

comida, comida y celular, comer, nutrición
La calidad del tiempo compartido con otros disminuye con las interrupciones del teléfono móvil (Crédito: Freepik)

4. Afecta negativamente las relaciones sociales

El celular no solo interfiere con la comida, sino también con la calidad del tiempo compartido con otras personas.

“El uso del teléfono durante la comida provocó una disminución modesta pero notable del disfrute de los comensales”, concluyeron investigadores de la Universidad de Columbia Británica, en un estudio publicado en la Revista de Psicología Social Experimental.

Además, Cristina Ríos del Minsa alertó que “pones en un segundo plano el momento con esas personas y disfrutas menos dicha ocasión”.

5. Incrementa el estrés

Utilizar el celular en la mesa impide que el momento de comer se convierta en una pausa mental. Por el contrario, puede activar el estrés laboral o emocional si se revisan mensajes, correos o redes sociales.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Utilizar pantallas mientras viene evita que el momento sirva como una pausa mental reparadora (Imagen Ilustrativa Infobae)

“No separar los momentos y utilizar el teléfono durante la comida hará que esta sensación aumente y, por lo tanto, también crezca la sensación de estrés”, explicó El Comercio.

El impacto va más allá de lo emocional. Según Lyfas Life Care, el uso de pantallas durante las comidas “provoca fatiga y confusión mental debido a la deficiencia de energía en el cerebro”.

6. Eleva el riesgo de atragantamiento

Cuando no se mastica correctamente por estar distraído, el riesgo de atragantarse aumenta, aunque se trate de adultos.

“La mayoría de accidentes que ocurren durante acciones de la vida cotidiana es, precisamente, por una falta de atención”, se indicó en El Comercio, que también señaló que “al comer, el riesgo de atragantamiento es algo que está ahí”.

7. Interfiere con el sistema nervioso y el metabolismo

Mirar pantallas mientras se come altera el equilibrio del sistema nervioso autónomo, lo que reduce la eficiencia digestiva y la absorción de micronutrientes. Esto ocurre porque la luz azul de las pantallas activa la rama parasimpática en un momento inadecuado.

“Mirar pantallas digitales durante, antes y después de comer mantiene la grelina activa durante más tiempo […] y el cuerpo permanece bajo estrés”, advierte Lyfas Life Care.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Las luces de las pantallas interfieren con el sistema nervioso autónomo y alteran el metabolismo (Imagen Ilustrativa Infobae)

El resultado es un metabolismo más lento, mayor tendencia a comer en exceso y una reducción del rendimiento energético corporal.

8. Genera fatiga visual y malestar ocular

El uso prolongado de celulares durante las comidas también afecta a la salud ocular. Las pantallas provocan fatiga visual digital, una condición que incluye síntomas como ojos secos, visión borrosa, dolor de cabeza y sensibilidad a la luz.

“La prevalencia general de la fatiga visual digital es de casi el 49 %”, informa Lyfas Life Care, con base en un metaanálisis de síntomas asociados al uso de pantallas.

Estos ocho motivos muestran con claridad que el uso del celular durante las comidas no es un hábito inocente. Comer con atención plena, sin pantallas, mejora la salud digestiva, social y mental.

Últimas Noticias

Más de 11 millones de personas en América Latina tienen diabetes y no lo saben

La falta de diagnóstico afecta a casi un tercio de quienes conviven con esta enfermedad en América Central y del Sur. Se prevé que el número de casos en ambos subcontinentes crecerá 46% hacia 2050, hasta superar los 51 millones

Más de 11 millones de personas en América Latina tienen diabetes y no lo saben

Descubren patrones de actividad cerebral que podrían anticipar el riesgo de Alzheimer hasta 12 años antes de los fallos de memoria

Un estudio de la Universidad de Stanford comparó pacientes diagnosticados con la enfermedad y a los llamados “super ancianos”, mayores de 75 años con una longevidad excepcional. Buscan predecir la probabilidad de deterioro cognitivo o neurodegeneración

Descubren patrones de actividad cerebral que podrían anticipar el riesgo de Alzheimer hasta 12 años antes de los fallos de memoria

Chernóbil, 40 años después: los perros que sobrevivieron al desastre nuclear son genéticamente distintos, según un estudio

La investigación analizó los genomas de 63 animales y halló variaciones en más de 100 zonas del ADN vinculadas con el cáncer, la reparación celular y la respuesta inmunitaria del organismo

Chernóbil, 40 años después: los perros que sobrevivieron al desastre nuclear son genéticamente distintos, según un estudio

Dientes de un cementerio inglés sugieren que el clima contribuyó a enfermar a los niños durante la Revolución Industrial

Un estudio liderado por la Universidad de Durham analizó piezas dentales de Coach Lane y halló que los choques climáticos naturales pudieron agravar la deficiencia de vitamina D en la infancia durante los siglos XVIII y XIX

Dientes de un cementerio inglés sugieren que el clima contribuyó a enfermar a los niños durante la Revolución Industrial

Cáncer de mama temprano: una terapia combinada reduce casi 20% el riesgo de muerte

Los resultados a seis años del estudio NATALEE, presentados en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica 2026, mostraron que ribociclib junto al tratamiento endócrino, disminuyó un 19,1 % la mortalidad relativa frente a la estrategia hormonal sola en pacientes con tumores RH+/HER2- de alto riesgo de recaída

Cáncer de mama temprano: una terapia combinada reduce casi 20% el riesgo de muerte