El coronavirus golpea al corazón: el 15,3% de los pacientes con COVID-19 internados en Argentina tuvo complicaciones cardiovasculares

Lo reveló un registro de la Sociedad Argentina de Cardiología sobre 2.750 pacientes que fueron atendidos en 50 centros hospitalarios públicos y privados de Argentina. El relevamiento se hizo durante la primera ola de la pandemia en el país

La insuficiencia cardíaca fue la complicación cardiovascular más frecuente en pacientes internados por COVID-19 en Argentina durante la primera ola de la pandemia (EFE/Raúl Martínez/Archivo)
La insuficiencia cardíaca fue la complicación cardiovascular más frecuente en pacientes internados por COVID-19 en Argentina durante la primera ola de la pandemia (EFE/Raúl Martínez/Archivo)

La infección por el coronavirus también puede golpear al corazón de los seres humanos. Lo afecta más cuando las personas ya tienen problemas previos como hipertensión y diabetes tipo 2. Y las complicaciones cardiovasculares están asociadas a mayor mortalidad. Lo demuestran los resultados del Registro Argentina de Complicaciones cardiovasculares en pacientes con la enfermedad COVID-19, que realizaron de manera conjunta la Sociedad Argentina de Cardiología y la Federación Argentina de Cardiología. Se encontró que durante la primera ola de la pandemia, el 15,3% de las personas con COVID-19 que fueron hospitalizados desarrollaron complicaciones cardiovasculares.

“Al principio de la pandemia, se desconocían muchos aspectos de la enfermedad COVID-19. Organizamos de manera colaborativa el registro para identificar cuáles fueron las complicaciones más comunes en los pacientes internados y cuál fue la mortalidad”, contó a Infobae la Investigadora principal del registro, Lucía Kazelian, jefa de internación cardiológica del Hospital Argerich de la ciudad de Buenos Aires y directora de la carrera de especialista en cardiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.

El registro (que llaman por las iniciales RACCOVID-19) inclusó los datos de 2.750 pacientes que tenían COVID-19 y que fueron internados en 50 centros hospitalarios públicos y privados de 11 provincias desde mayo a octubre de 2020.

Entre los pacientes internados, hubo también casos leves dentro del registro. Porque en el inicio de la pandemia algunos pacientes leves eran internados en observación en los hospitales. Dentro del 15,3 % que tuvieron complicaciones cardiovasculares, el equipo de investigadores identificó cuáles eran las más frecuentes.

El registro de la Sociedad Argentina de Cardiología y la Federación Argentina de Cardiología incluyó a 2750 pacientes que tenían COVID-19 y que fueron internados en 50 centros hospitalarios públicos y privados de 11 provincias desde mayo a octubre de 2020 (EFE/Jorge Torres)
El registro de la Sociedad Argentina de Cardiología y la Federación Argentina de Cardiología incluyó a 2750 pacientes que tenían COVID-19 y que fueron internados en 50 centros hospitalarios públicos y privados de 11 provincias desde mayo a octubre de 2020 (EFE/Jorge Torres)

La insuficiencia cardíaca, el trastorno que se desarrolla cuando el corazón no puede bombear la sangre de manera adecuada, fue diagnosticado como complicación en los pacientes con COVID-19. Dentro del grupo de pacientes que tuvo complicaciones cardiovasculares, el 43% sufrió insuficiencia cardíaca.

El 33,5% tuvo algún tipo de arritmias, y el 31,1% sufrió injurias del miocardio del corazón, incluyendo infartos. Además, se encontró que el 11,1% de los pacientes tuvieron algún tipo de embolia, que son obstrucciones en las arterias y pueden desarrollarse en los pulmones y otros órganos. El 1,9% de los pacientes tuvieron miocarditis, que consiste en la inflamación del músculo del corazón.

Los resultados fueron difundidos en un webinar días atrás, y se publicarán pronto en la Revista Argentina de Cardiología, de la Sociedad Argentina de Cardiología. También se identificaron los problemas de salud que los pacientes con COVID-19 internados tenían previamente a la infección.

El 43% de todo el grupo de los pacientes hospitalizados tenía hipertensión. Dentro del grupo de pacientes internados y con complicaciones cardiovasculares, el 70% tenía hipertensión. En tanto, el 18% de todo el grupo ya tenía diabetes antes del COVID-19. El 30% de los que sufrieron complicaciones cardiovasculares tenían tenía diabetes. El 27,6% de los pacientes que tuvieron complicaciones eran fumadores de algún producto con tabaco.

La obesidad ya estaba presente en el 30% de los pacientes internados con COVID-19. Y no se registró una diferencia significativa con el grupo que sufrió complicaciones: el 28% tenía obesidad. En cambio, sí hubo una marcada diferencia con respecto a la mortalidad.

Falleció el 19,3% de los pacientes con el coronavirus que fueron hospitalizados y que entraron en el registro. En el grupo de los que sufrieron complicaciones cardiovasculares, la mortalidad fue mayor: la mitad se murió. El promedio de edad de las personas que tuvieron complicaciones cardiovasculares fue de 67 años.

De acuerdo con la doctora Kazelian, “los resultados del registro aportan información sobre cuáles son las variables con peor pronóstico. Tener antecedentes patológicos como asma e insuficiencia renal, desarrollar COVID-19 grave, tener hipertensión o diabetes previa, entre otros factores, pueden ser indicadores de peor pronóstico”.

El 13,8% de los pacientes que tuvieron complicaciones cardiovasculares habían sido diagnosticados con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o asma antes de adquirir la infección por el coronavirus. El 44.2% de los que sufrieron complicaciones ya tenían alguna enfermedad cardiovascular previa.

Si bien existen otros registros en el mundo, el trabajo realizado por las entidades médicas dedicadas a la cardiología se concentra en la situación de los pacientes de Argentina. “Es una contribución para comprender mejor la situación de los pacientes de nuestro país. El registro se llevó a cabo en un momento en que los tratamientos estaban menos estandarizados que ahora”, señaló Kazelian.

La mitad de los pacientes con COVID-19 y complicaciones cardiovasculares fallecieron según el registro del año pasado en la Argentina (Franco Fafasuli)
La mitad de los pacientes con COVID-19 y complicaciones cardiovasculares fallecieron según el registro del año pasado en la Argentina (Franco Fafasuli)

La situación de hoy con el COVID-19 es diferente a la del momento en que se hizo el estudio cuando se desconocían muchas de las complicaciones que el virus produce en el cuerpo humano. Incluso se sabía muy poco de las alteraciones que puede producir después de la fase aguda, que hoy le llaman “síndrome del COVID-19 prolongado” o “PosCovid”. En ese momento, tampoco se contaba con vacunas seguras y eficaces porque aún se estaban desarrollando en diferentes países. El miércoles, el Ministerio de Salud de la Nación informó que 50% de la población argentina tiene al menos una dosis de la vacuna contra el COVID-19.

Para evitar las complicaciones cardiovasculares por el COVID-19, hoy las medidas de prevención son el acceso a la vacunación completa, y adherir a los cuidados como el uso del barbijo desde la nariz al mentón al salir de la casa o al estar en lugares con no convivientes, el distanciamiento de dos metros, la ventilación cruzada y permanente de los ambientes cerrados, y el lavado frecuente de manos. El coronavirus puede estar suspendido en aerosoles en el aire a partir de que una persona ya infectada lo exhala al hablar, gritar o cantar en un lugar. Esa persona puede tener o no tener síntomas.

“Es importante que las personas con patologías como asma, EPOC, enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión, insuficiencia renal reciban el esquema completo de vacunación para reducir el riesgo de complicaciones y muertes por el Covid-19″, señaló Kazelian. Esas personas fueron incluidas en los grupos priorizados en el plan de vacunación de la Argentina, pero aún hay casos sin vacunar o que no han recibido las dos dosis.

Las dos dosis del esquema de vacunación es hoy una de las herramientas principales para protegerse contra el COVID-19 (EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo)
Las dos dosis del esquema de vacunación es hoy una de las herramientas principales para protegerse contra el COVID-19 (EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo)


El mes pasado, se realizó un llamado de atención para que los pacientes con ese tipo de patologías no dejen de hacer los controles médicos que necesitan, ya que el año pasado la pandemia y el confinamiento masivo llevó a postergar o cancelarlos.

“Además de las medidas preventivas relacionadas con la pandemia (barbijo, higiene, distancia y ventilación), que son importantísimas para la comunidad en general, es indispensable que cada persona en particular busque la atención necesaria para cuidar su salud, así como también es clave que luego adhiera y cumpla los consejos e indicaciones que les brinda el profesional de la salud. Por eso, volvimos a unificar el mensaje de diversas sociedades médicas que reúnen cada una a los especialistas de todo el país”, dijo en junio el doctor Roberto Chuit, director del Instituto de Investigaciones Epidemiológicas de la Academia Nacional de Medicina, tras una reunión entre 26 sociedades médicas, el Ministerio de Salud de la Nación, y representantes de la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEME).

“Recomendamos que las personas con enfermedades cardiovasculares no posterguen sus tratamientos, especialmente en casos de gravedad o con la posibilidad de aparición de complicaciones; el seguimiento médico y la adherencia a tratamientos y controles pueden hacer una gran diferencia en la evolución de la enfermedad y su calidad de vida en el futuro”, enfatizó el doctor Alejandro Hershson, presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología.

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