Los pacientes “fantasmas” de la pandemia: tienen cánceres, diabetes, problemas cardíacos y VIH, y enfrentan demoras en consultas, medicamentos y cirugías

Asociaciones de pacientes de Argentina reclaman que obras sociales y el sector público los atiendan y faciliten las entregas oportunas y con continuidad. Hay cirugías que no se hacen porque las camas en los hospitales están ocupadas con los pacientes con COVID-19. Advierten que las demoras pueden tener riesgos para la salud

Néstor Loreto espera que el sistema de salud tenga más en cuenta a los pacientes que sufren otras enfermedades. Tiene diabetes, hipertensión, el sobrepeso, y trastorno bipolar. Los especialistas en diabetes no lo atienden desde antes de la pandemia, y los profesionales de la salud de su obra social solo lo atienden por teléfono. "Es muy angustiante todo", dijo a Infobae. Trata de salir a caminar para estar mejor /
Néstor Loreto espera que el sistema de salud tenga más en cuenta a los pacientes que sufren otras enfermedades. Tiene diabetes, hipertensión, el sobrepeso, y trastorno bipolar. Los especialistas en diabetes no lo atienden desde antes de la pandemia, y los profesionales de la salud de su obra social solo lo atienden por teléfono. "Es muy angustiante todo", dijo a Infobae. Trata de salir a caminar para estar mejor /

Néstor Loreto vive con diabetes tipo 1 desde hace 40 años y ha sido un activista por los derechos de las personas con esa enfermedad. Con el paso del tiempo, se le sumó una arritmia del corazón, el sobrepeso, la hipertensión, y el trastorno bipolar. “La pandemia es una realidad muy triste para el mundo entero por las muertes que produce. Pero detrás de esa gran tragedia, estamos los pacientes como yo, que nos sentimos como fantasmas, dijo a Infobae Loreto, quien tiene 56 años y tuvo que volver a vivir a la casa de sus padres en la ciudad de Buenos Aires.

Hoy Loreto necesita que le hagan controles para conocer cuál es el estado de su diabetes, pero no consigue que su obra social le dé turno para una consulta presencial con especialista médico. Para el trastorno bipolar, también requiere atención por un profesional de la salud mental, pero le resulta difícil. “Por mi obra social, el PAMI, solo me hacen llamadas y no se los puede ver a los profesionales ni presencial ni virtualmente. La psiquiatra sólo te escucha cinco minutos y la subestimación por la palabra de uno es terrible”, comenta.

Durante algunos meses del año pasado, Loreto fue a una consulta particular con un psiquiatra. El profesional le negaba el riesgo de los espacios cerrados y la importancia de usar barbijos para prevenir la infección por el coronavirus, y terminó contagiándose. Se murió por el COVID-19. Y su ausencia fue uno de los frecuentes momentos en los que Loreto se ha sentido abandonado durante la pandemia.

En Argentina, ya se superaron las 80.400 muertes por COVID-19. Durante la segunda ola a partir de marzo, los hospitales se desbordaron de pacientes con el coronavirus. Los pacientes con otras enfermedades enfrentan dificultades para conseguir desde camas para el post-operatorio como acceso a medicamentos/ GETTY
En Argentina, ya se superaron las 80.400 muertes por COVID-19. Durante la segunda ola a partir de marzo, los hospitales se desbordaron de pacientes con el coronavirus. Los pacientes con otras enfermedades enfrentan dificultades para conseguir desde camas para el post-operatorio como acceso a medicamentos/ GETTY

Ya hubo más de 3,9 millones de personas en la Argentina que confirmaron su diagnóstico de COVID-19 positivo. Con la segunda ola de la pandemia -con más casos a partir de marzo pasado-, el número de muertes ya superó las 80.400, y las unidades de terapia intensivas en hospitales públicos y privados registraron récords de ocupación durante el último mes.

La atención por la crisis con los pacientes con COVID-19 sobreexigió al sistema de salud de la Argentina, y puso en segundo plano a las personas con enfermedades crónicas que requieren seguimiento, estudios de control, medicamentos, y cirugías en diferentes ciudades del país. Todo se recargó en un sistema de salud (con los subsectores de prepagas, obras sociales y público) que como ya había advertido la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en 2011 es “fragmentado y desigual”.

Pacientes cardiovasculares

“Durante 2020, las consultas cardiológicas cayeron un 60%. La gente con infartos dejó de consultar. Personas con dolor de pecho dejaron de consultar. Mucha gente dejó de tomar la medicación porque se le terminó y no podía salir a buscar la receta”, dijo con respecto a la primera ola el presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología, el doctor Alejandro Hershson. Durante los tres meses pasados, volvieron a surgir problemas.

“La atención principal de la pandemia está en el coronavirus, sus complicaciones y la prevención a través de la vacunación. Hoy estamos viendo más pacientes que no se atendieron el año pasado y han sufrido las consecuencias por no hacerse los controles o por falta de adherencia a la medicación. Algunos han perdido el empleo y la cobertura médica, y eso hace que tengan problemas para comprar los medicamentos, entre otras barreras de acceso a la atención”, dijo Hershson a Infobae.

Los chequeos periódicos son necesarios para hacer un seguimiento de los pacientes con diabetes, hipertensión o que han sufrido infartos o ataques cerebrovasculares. Pero durante la pandemia pacientes del sector público encuentran obstáculos para hacer consultas presenciales en las que los profesionales de la salud puedan examinarlos/ Getty
Los chequeos periódicos son necesarios para hacer un seguimiento de los pacientes con diabetes, hipertensión o que han sufrido infartos o ataques cerebrovasculares. Pero durante la pandemia pacientes del sector público encuentran obstáculos para hacer consultas presenciales en las que los profesionales de la salud puedan examinarlos/ Getty

“Los pacientes con enfermedades crónicas, con diabetes, hipertensión o aquellos que hayan tenido un infarto o un ataque cerebrovascular (ACV), necesitan seguimiento y controles periódicos. Actualmente, no se están dando turnos de seguimiento de manera presencial en la mayoría de los hospitales públicos, salvo algunas excepciones. Esto ocurre porque el foco principal está puesto en la respuesta a la emergencia de salud pública dada por la pandemia”, contó Judith Zilberman, médica cardióloga y coordinadora del área de hipertensión del Hospital Argerich de la ciudad de Buenos Aires.

“En este momento, se utiliza la consulta por telemedicina. Si bien es una herramienta importante, los pacientes necesitan asistir a la consulta y hacerse estudios, y esto se encuentra demorado. También hay situaciones en las que los pacientes tienen miedo de asistir por el riesgo de contagiarse el coronavirus. Pero si se retrasa el control, los pacientes están en mayor riesgo de complicaciones”, señala Zilberman, ex presidenta de la Sociedad Argentina de Hipertensión.

La epidemia del VIH durante la pandemia por el coronavirus

En tanto, las personas viviendo con el VIH también enfrentan barreras en la atención. En la Argentina, hay 136.000 personas con ese virus, y se estima que hay un 17% de la población afectada que aún no sabe su diagnóstico porque no se ha realizado el test. El 70% de las personas que sí conocen su diagnóstico se atienden en el sector público. José María Di Bello, de Fundación Grupo Efecto Positivo (GEP), contó a Infobae que durante la primera ola hubo suspensión en los servicios para hacer testeos y problemas con el acceso a medicamentos. Esa organización no gubernamental monitoreó la provisión de 38 fármacos antirretrovirales para VIH y 2 esquemas de antivirales de acción directa para terapias de Hepatitis C. Se detectó que 13 medicamentos estuvieron en situación deficitaria o de riesgo el año pasado.

Durante la pandemia, las personas con VIH encuentran demoras en el acceso a los medicamentos para infecciones oportunistas. Desde la Fundación GEP, sugieren que la entrega de los medicamentos para las personas viviendo con el VIH debería ser cada 3 meses sin intermitencias /CDC
Durante la pandemia, las personas con VIH encuentran demoras en el acceso a los medicamentos para infecciones oportunistas. Desde la Fundación GEP, sugieren que la entrega de los medicamentos para las personas viviendo con el VIH debería ser cada 3 meses sin intermitencias /CDC

“Hoy las personas con VIH tienen problemas en el acceso a los estudios de carga viral. Hubo faltantes de reactivos para hacer esos estudios entre 2018 y 2019. El año pasado, se compraron recién a fin de año”, comentó Di Bello. Entonces, se han demorado esos estudios que permite saber cómo están funcionando los medicamentos contra el VIH y vigilar cualquier cambio en la infección. También Di Bello añadió que hay demoras en el acceso a los medicamentos para tratar las infecciones oportunistas que pueden desarrollarse en personas con VIH. “Durante el confinamiento de la primera ola, se había dispuesto una entrega de los medicamentos cada tres meses, pero esa medida aún no se implementó en todo el país. Sería clave que se implemente realmente para reducir las barreras que las personas con VIH todavía encuentran”, opinó.

Demoras en medicamentos y cirugías para tratar los cánceres

En abril del año pasado, Maximiliano Jerez, de 49 años, sintió que la vida le daba una trompada. Le diagnosticaron mieloma múltiple, que es un cáncer que afecta a las células plasmáticas que se encuentran principalmente en la médula ósea. Se vio obligado a dejar su trabajo en una carpintería en la ciudad de Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires. Recién le mandaron uno de los medicamentos que le indicaron como tratamiento, el bortezomib, en diciembre pasado. Desde marzo de este año hasta la semana pasada, estuvo esperando que el Banco de Drogas del Instituto Provincial del Cáncer de la provincia de Buenos Aires le entregue otro fármaco, la lenadomida, para continuar con su tratamiento. Finalmente, el viernes pasado le avisaron que ya la droga estaba disponible.

Maximiliano Jerez, de Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires, Argentina, fue diagnosticado con mieloma múltiple en abril del año pasado. Le hicieron en diciembre un trasplante de médula ósea. Los medicamentos que le tienen que entregar el Banco de Drogas provincial se demoraron tanto el año pasado como este año. Recibirlos a tiempo es clave para controlar el cáncer.
Maximiliano Jerez, de Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires, Argentina, fue diagnosticado con mieloma múltiple en abril del año pasado. Le hicieron en diciembre un trasplante de médula ósea. Los medicamentos que le tienen que entregar el Banco de Drogas provincial se demoraron tanto el año pasado como este año. Recibirlos a tiempo es clave para controlar el cáncer.

“Además de los medicamentos, necesité un trasplante de médula. Conté con el apoyo del CUCAIBA y todo salió bien. Pero con respecto a los medicamentos, necesitamos que la entrega sea continua. El cáncer no hace cuarentenas. Puede avanzar”, expresó Jerez en diálogo telefónico con Infobae.

Desde el Instituto de Previsión Social de la provincia de Buenos Aires, respondieron a Infobae que la demora en las entregas de la medicación es menor a un mes en promedio. Pero reconocieron que cuando hay falta de stock o medicamentos que no se encuentran en su vademecum, “el tiempo de entrega es un poco mayor, ya se requieren algunos procesos administrativos adicionales”.

También ese organismo público bonaerense informó que “actualmente se encuentra trabajando en nuevos mecanismos de adquisición de medicamentos, y de eslabonamiento con el Banco Nacional de Drogas, como así también en la coordinación logística con el Correo Argentino, para que los medicamentos sean dispensados en forma continua y entregados en menor tiempo en todo el territorio de la provincia de Buenos Aires”.

Desde la Sociedad Argentina de Cancerología, el presidente Jorge Puyol señaló que “ya había retrasos en la entrega de drogas para pacientes con cánceres en diferentes lugares del país, y la pandemia empeoró la situación. La entrega a tiempo es importante para la sobrevida y la calidad de vida de los pacientes. Algunos de los medicamentos se indican para evitar que la enfermedad reaparezca”.

El especialista en oncología contó a Infobae que durante la primera ola de la pandemia y por el confinamiento masivo, muchos de los pacientes no podían asistir a las consultas y los controles. “Llevó a retrasos en el inicio y la continuación de los tratamientos. Con la segunda ola, los pacientes sí asisten a la consulta y casi todo el personal de salud ya está vacunado. Pero hay muchas cirugías que hoy no se hacen porque no hay camas disponibles porque están ocupadas por los pacientes con el COVID-19″, enfatizó Puyol. También hay dificultades en conseguir medicamentos que se usan durante la anestesia en endoscopias y cirugías de urgencia.

Por la crisis sanitaria, muchos de los hospitales completaron la ocupación de camas durante la segunda ola del COVID-19. Se han postergado cirugías para tratamiento de los cánceres. En cirugías de urgencia por enfermedades oncológicas surgen faltantes de medicamentos para la anestesia / EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo
Por la crisis sanitaria, muchos de los hospitales completaron la ocupación de camas durante la segunda ola del COVID-19. Se han postergado cirugías para tratamiento de los cánceres. En cirugías de urgencia por enfermedades oncológicas surgen faltantes de medicamentos para la anestesia / EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo

“Hay otros enfermos. No todo es COVID. La pandemia no puede justificar la discontinuidad de los tratamientos para los cánceres”, sostuvo Edith Grynszpancholc, presidenta de la Fundación Natalí Dafne Flexer, que ayuda a niños con enfermedades oncológicas. “Se consiguen algunas drogas, pero a veces no completa el esquema indicado. También algunas familias tienen dificultades para conseguir la medicación de soporte, y esto ocurre con diferentes obras sociales”, agregó al ser consultada por Infobae. A fines de mayo, esa fundación se reunió con otras 8 organizaciones para hacer un diagnóstico de la situación de las personas con cánceres y el acceso al tratamiento.

Hicieron un relevamiento desde 2020 hasta el mes pasado, y se encontró que más de 140 personas con cáncer han tenido que esperar más de cinco meses para que les entreguen los medicamentos en el Banco de Drogas de la provincia de Buenos Aires, el de la Ciudad de Buenos Aires, el Banco Nacional de Drogas Oncológicas y la Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales (DADSE), que depende del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. “En otros casos, se han cambiado las dosis prescriptas al entregarse dosis menores o tratamientos incompletos”, señalaron a Infobae.

Según una encuesta de la OPS/OMS sobre enfermedades no transmisibles (ENT), incluido el cáncer, en siete países de la Región, las alteraciones en los servicios contra el cáncer relacionadas con la pandemia surgieron por múltiples causas. Esto resultó en la cancelación de procedimientos médicos electivos, la interrupción de servicios, la disminución de la demanda debido al confinamiento y la necesidad de canalizar recursos para la COVID-19 /OPS
Según una encuesta de la OPS/OMS sobre enfermedades no transmisibles (ENT), incluido el cáncer, en siete países de la Región, las alteraciones en los servicios contra el cáncer relacionadas con la pandemia surgieron por múltiples causas. Esto resultó en la cancelación de procedimientos médicos electivos, la interrupción de servicios, la disminución de la demanda debido al confinamiento y la necesidad de canalizar recursos para la COVID-19 /OPS

“Las personas con cáncer pasan a pelear contra la burocracia en lugar de ocuparse de su enfermedad. Hay palos en las ruedas tanto en prepagas, obras sociales como en el sector público. En algunos, con más frecuencia. Es necesario que las entregas de medicamentos se regularicen para todos los pacientes porque la intermitencias generan interrupciones en los tratamientos”, dijo a Infobae Mariana Auad, vicepresidenta de la Fundación Argentina de Mieloma, que reclama junto con la Asociación Linfomas Argentina, la Asociación de Leucemia Mieloide Argentina (ALMA), MACMA, ACIAPO, entre otras organizaciones civiles.

Las demoras en la atención y en los tratamientos para los cánceres también están ocurriendo en otros países del continente americano en el contexto de la pandemia, y es preocupante. Anselm Hennis, director del Departamento de Enfermedades no Transmisibles y Salud Mental de la Organización Panamericana de la Salud, alertó recientemente: “El cáncer no tiene que ser nunca una sentencia de muerte, tampoco durante la pandemia de COVID-19″.

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