Maní vs. Pochoclo: qué snack tiene menor impacto sobre la glucosa

La elección de alimentos entre comidas requiere atender a su composición nutricional, la forma de elaboración, cantidades e indicaciones de profesionales de salud

Ilustración dividida con la inscripción VS entre un frasco con cacahuates y un cuenco con palomitas de maíz sobre una superficie.
Ambos alimentos pueden incluirse entre comidas, con cantidades acordes a las necesidades y al plan alimentario individual. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Dentro de las opciones habituales para picar entre comidas, es muy común pensar en maní o pocholos. El maní puede provocar un aumento más gradual de la glucosa en sangre que el pochoclo por su menor aporte de carbohidratos y por combinar proteínas, fibra y grasas insaturadas. Sin embargo, ambos alimentos pueden formar parte de una alimentación compatible con el control glucémico.

La decisión varía según la cantidad, método de preparación y necesidades de cada persona. Quienes utilizan insulina u otros fármacos que pueden causar hipoglucemia deben definir con su equipo de salud los horarios de las colaciones y la cantidad de carbohidratos adecuada.

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Infografía con ilustraciones de maní, pochoclo, datos nutricionales, recomendaciones de consumo y el logotipo de Infobae.
Elegir versiones sin exceso de sal, manteca ni azúcar añadida ayuda a conservar un perfil nutricional más equilibrado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El maní aporta menos carbohidratos por porción

Una porción de alrededor de 35 gramos de maní tostado seco contiene aproximadamente 176 calorías, 7 gramos de proteínas, 8 gramos de carbohidratos, 2,5 gramos de fibra y 13 gramos de grasa, según el sitio especializado en alimentación, EatingWell.

Por esa combinación, el consumo solo tiene menos probabilidad de elevar la glucosa de forma marcada que una colación con mayor carga de carbohidratos.

Un cuenco blanco con cacahuates pelados sobre una superficie de madera, junto a cacahuates enteros con cáscara y restos de cáscaras
El maní aporta proteínas, fibra y grasas insaturadas, con una menor cantidad de carbohidratos por porción. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La dietista y educadora en diabetes Caroline Thomason señaló en ese medio que la combinación de proteína vegetal, fibra y grasas insaturadas también favorece la saciedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda priorizar grasas insaturadas, presentes entre otros alimentos en los frutos secos, frente a las saturadas.

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El punto a considerar es la densidad calórica. Un puñado puede resultar suficiente para algunas personas, pero comer directamente de un envase dificulta registrar la cantidad. Para sumar volumen y fibra, el maní puede acompañarse con fruta, verduras cortadas o galletas integrales, dentro de las pautas individuales de alimentación.

Manos adultas sostienen un puñado de frutos secos variados, incluyendo pistachos, almendras, nuez pecana, nuez de castilla, anacardos y cacahuates.
Una porción de maní puede contribuir a una respuesta más gradual de la glucosa por su combinación de nutrientes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El pochoclo es un grano integral, pero suma más carbohidratos

Tres tazas de pochoclo hecho al aire aportan cerca de 110 calorías, 3,5 gramos de proteínas, 22 gramos de carbohidratos, 4 gramos de fibra y 1 gramo de grasa. Por ello, esa porción tiene más del doble de carbohidratos que la referencia utilizada para el maní.

Los carbohidratos se descomponen en glucosa durante la digestión y pasan al torrente sanguíneo. Su fibra puede atenuar ese efecto, aunque no modifica la cantidad de carbohidratos de la porción. A su vez, el volumen de tres tazas permite una porción amplia con un contenido energético relativamente bajo.

El pochoclo conserva las partes propias de un cereal integral. La OMS indica que los carbohidratos deberían provenir principalmente de granos integrales, verduras, frutas y legumbres. La American Diabetes Association aconseja que las colaciones combinen proteínas, grasas saludables y fibra, con o sin carbohidratos, según el plan de alimentación de cada paciente.

Primer plano de manos tomando pochoclos dulces de un bol grande sobre una manta, con una televisión reproduciendo una película de fondo.
El pochoclo hecho con aire caliente es un cereal integral que aporta fibra y permite servir una porción de mayor volumen. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La preparación puede cambiar el perfil nutricional

La nutricionista Theresa Link advirtió a EatingWell que la preparación del pochoclo modifica de forma importante su relación con el control de la glucosa. Las versiones con manteca, mucha sal o coberturas azucaradas pueden elevar las grasas saturadas, el sodio o los azúcares añadidos.

La misma precaución se aplica al maní condimentado o endulzado. La OMS establece para los adultos un límite de menos de 2 gramos de sodio al día, equivalente a menos de 5 gramos de sal. Elegir maní sin sal añadida o bajo en sodio y pochoclo preparado al aire permite evitar que esos ingredientes adicionales definan la calidad de la colación.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La cantidad de manteca, sal o azúcar añadida puede cambiar el perfil nutricional de este snack. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Combinar y medir las porciones ayuda a organizar la colación

La dietista Lainey Younkin sostuvo que el maní tendría una ligera ventaja como opción aislada, porque su equilibrio de fibra, proteínas y grasas se asocia con una respuesta más lenta de la glucosa frente al pochoclo.

Aun así, propuso combinar el pochoclo con una fuente proteica o mezclar ambos alimentos. Entre las pautas prácticas señaladas se encuentran:

  • Servir el pochoclo en un recipiente, en vez de comer desde la bolsa, para reconocer la porción.
  • Elegir preparaciones con menos manteca, sal y azúcar añadida.
  • Combinar alimentos con carbohidratos y opciones que aporten proteínas, fibra o grasas insaturadas.
  • Si se controla la glucosa, observar patrones tras distintas colaciones y no extraer conclusiones de una sola medición.
Manos con guantes protectores sacan una bolsa de papel con vapor de un microondas abierto. Un tazón con pochoclos acaramelados en primer plano.
Combinar el pochoclo con una fuente de proteínas puede ayudar a conformar una colación más equilibrada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La decisión debe contemplar las preferencias, cantidades y el tratamiento de cada persona. La American Diabetes Association recomienda trabajar con un nutricionista matriculado o con un especialista certificado en educación y cuidado de la diabetes para adaptar la alimentación a cada caso.

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