El horario de verano permanente sumaría más de 2.000 millones de trayectos escolares a oscuras al año

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MARTES, 3 de noviembre de 2026 (HealthDay News) -- Si Estados Unidos adoptara el horario de verano durante todo el año, los niños y adolescentes tendrían que ir a la escuela a oscuras más de 2.000 millones de veces adicionales al año, según un nuevo estudio.

Eliminar el cambio de hora de otoño, cuando los relojes vuelven al horario estándar, supondría unos 2.140 millones de trayectos escolares adicionales a oscuras cada mañana en todo el país, calculó el equipo investigador.

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Los hallazgos se publicaron el 29 de octubre en la revista Current Biology.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley para establecer el horario de verano permanente, pero la propuesta está estancada en el Senado, señalaron los investigadores.

«Se llama Ley de Protección de la Luz Solar porque ganas una hora de luz al final del día, pero se la quitas a la mañana. También podría llamarse Ley de Destrucción de la Luz Solar», comentó Horacio de la Iglesia, autor principal sénior del estudio y profesor de biología en la Universidad de Washington, en Seattle.

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«Estas mañanas oscuras afectarán de manera desigual a los niños que tienen que llegar a la escuela a una hora determinada», señaló De la Iglesia en un comunicado. «Es algo muy concreto con lo que puede identificarse cualquier persona, viva en el estado que viva y tenga el nivel socioeconómico que tenga. Nadie quiere que sus hijos vayan a clase a oscuras».

Con el horario de verano permanente, las mañanas serían más oscuras entre noviembre y marzo, los meses en los que actualmente rige el horario estándar, explicaron los investigadores.

Para realizar el estudio, calcularon cuántos días tendría que desplazarse a clase a oscuras cada alumno, teniendo en cuenta la hora de entrada a la escuela, las cifras de matriculación y la ubicación exacta de cada comunidad.

El equipo comenzó por 14 estados que ya habían aprobado de forma condicionada el cambio al horario de verano permanente: Washington, Oregón, Idaho, Utah, Colorado, Wyoming, Oklahoma, Luisiana, Tennessee, Misisipi, Alabama, Georgia, Maine y Delaware.

En total, esos 14 estados registrarían 356 millones de trayectos matutinos adicionales a oscuras, con aumentos en todos ellos. Georgia sería el estado más afectado, con 71 millones de desplazamientos escolares adicionales antes del amanecer.

Al extrapolar las estimaciones al conjunto de Estados Unidos, el equipo calculó que el horario de verano permanente generaría 2.140 millones de trayectos escolares adicionales a oscuras.

«Para hacer el cálculo, supusimos que los estudiantes saldrían de casa alrededor de las 8 de la mañana», explicó en un comunicado la investigadora principal Guadalupe Rodriguez Ferrante, becaria posdoctoral de biología en la Universidad de Washington. «Es bastante tarde, así que probablemente estemos subestimando la cifra real».

Las comunidades situadas en el extremo occidental de sus husos horarios serían las más perjudicadas, junto con las localidades donde las clases comienzan temprano, indicaron los investigadores.

Por ejemplo, en Misisipi y Alabama, las escuelas comienzan, de media, antes de las 8 de la mañana. En ambos estados, los trayectos escolares a oscuras pasarían de unos 2 millones a más de 20 millones cada uno.

«Probablemente haya distritos escolares en los que ahora los alumnos nunca tengan que ir a clase a oscuras. Si se aprueba la medida, de pronto se encontrarán con esa nueva realidad», afirmó Rodriguez Ferrante. «Hay que recordar que utilizamos la hora de entrada real de cada escuela y que muchas ofrecen desayuno u otras actividades antes de las clases, de modo que los niños podrían llegar incluso antes».

Prepararse para ir a la escuela en plena oscuridad privaría a los alumnos del estímulo natural que la luz de la mañana aporta al cerebro y al organismo, señalaron los investigadores.

«Cuando enviamos a los niños a la escuela a oscuras, les quitamos la oportunidad de recibir esa luz matutina», dijo Rodriguez Ferrante.

Adoptar el horario de verano permanente también podría anular los beneficios de retrasar el inicio de las clases en las escuelas secundarias, una medida pensada para respetar el reloj biológico de los adolescentes, que funciona con horarios distintos a los de los niños y los adultos, según el equipo.

«He oído el argumento de que, si fijamos el horario de verano permanente, bastaría con retrasar la entrada a la escuela», dijo De la Iglesia. «Pero entonces también se entraría más tarde al trabajo. Todo se retrasaría. Saldrías del trabajo 1 hora después y perderías la oportunidad de disfrutar de esa luz al atardecer. Básicamente, lo único que haríamos sería volver a ajustar nuestros horarios a la hora solar. Y eso es, por definición, el horario estándar».

## Más información

La Facultad de Medicina de Harvard ofrece más información sobre los efectos del cambio al horario de verano en la salud.

FUENTES: Universidad de Washington, comunicado de prensa, 29 de octubre de 2026; Current Biology, 29 de octubre de 2026.

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