Colágeno y vitamina C: qué dice la ciencia sobre esta combinación para el cuidado de la piel

Especialistas en dermatología y nutrición analizaron la evidencia científica disponible sobre este suplemento y advirtieron la importancia de mantener una alimentación equilibrada

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Una mujer rubia en una cocina vierte polvo de un tarro de colágeno en un vaso con bebida roja. Sobre la encimera hay un frasco de vitamina C, un cuenco y flores.
La evidencia científica muestra mejoras moderadas con péptidos de colágeno tras varias semanas de uso constante. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El colágeno y la vitamina C suelen aparecer juntos en suplementos para la piel, pero esa combinación no siempre aporta un beneficio adicional. Los suplementos de colágeno pueden ofrecer mejoras moderadas en hidratación, elasticidad y arrugas, mientras que la vitamina C ayuda a producir colágeno, aunque la mayoría de las personas obtiene suficiente a través de la alimentación.

Las empresas han empezado a añadir vitamina C a fórmulas de colágeno con la promesa de reforzar el envejecimiento saludable de la piel. El análisis de EatingWell, revista dedicada a la alimentación saludable y nutrición, contrasta esas promesas con lo que respaldan los estudios citados y con la opinión de especialistas en salud de la piel y suplementos.

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Colágeno y vitamina C en suplementos: lo que muestran los estudios

Infografía de Infobae sobre colágeno y vitamina C con gráficos de la piel, suplementos, frutas, calendario, reloj, lupa, balanza, sol, protector solar y comida.
La producción natural de colágeno disminuye con la edad y la radiación ultravioleta acelera su degradación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El colágeno es la proteína más abundante de la piel y actúa como una especie de armazón que ayuda a mantener su estructura, resistencia y firmeza. Blair Murphy-Rose, médica dermatóloga, explicó que con la edad la producción natural de colágeno disminuye y su degradación se acelera, un proceso que también impulsa la exposición a la radiación ultravioleta.

Esa pérdida gradual contribuye al adelgazamiento de la piel, líneas finas, arrugas y menor elasticidad. Aunque no puede evitarse por completo, los suplementos de péptidos de colágeno podrían ayudar a atenuar parte de esos cambios visibles.

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Josie Burridge, investigadora en este campo, señaló que la evidencia actual sugiere mejoras moderadas en la hidratación, elasticidad y apariencia de las arrugas tras 8 a 12 semanas de uso diario constante. También citó un metaanálisis de 26 ensayos clínicos aleatorizados que encontró mejoras en elasticidad e hidratación.

Frasco gotero transparente con etiqueta "Vitamina C" sobre un plato blanco, junto a rodajas de naranja, pomelo y limón, sobre una superficie blanca.
La vitamina C actúa como cofactor clave en las enzimas que forman y estabilizan el colágeno. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según Burridge, esos efectos podrían explicarse porque los péptidos de colágeno resisten la digestión, pasan a la circulación y estimulan a los fibroblastos para aumentar la producción de colágeno. Aun así, advirtió que la investigación tiene límites y no ofrece una respuesta uniforme en todos los casos.

En ese sentido, Burridge matizó que los ensayos independientes suelen ser más pequeños, por lo que la falta de significación estadística no implica necesariamente ausencia de efecto.

También señaló que muchos ensayos duran poco y que los productos evaluados cambian en origen, dosis y tamaño de los péptidos. Con esas reservas, los péptidos de colágeno aún pueden considerarse una opción de bajo riesgo para apoyar la salud de la piel.

El consumo de suplementos forma parte de la rutina diaria de millones de personas. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los metaanálisis citados señalan diferencias entre resultados financiados por la industria y estudios independientes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué dice la investigación médica sobre la eficacia y la seguridad

De acuerdo con la dermatóloga Farah Moustafa, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Tufts, los suplementos de colágeno oral no cuentan con suficiente respaldo para recomendarse como tratamiento principal frente al envejecimiento cutáneo.

La American Academy of Dermatology también advierte que la mayoría de estos productos carece de verificación y control de calidad antes de salir al mercado, lo que implica un riesgo adicional para las personas consumidoras.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La mayoría de las personas cubre la vitamina C con una alimentación habitual rica en frutas y verduras. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La vitamina C suele asociarse con la inmunidad, pero también cumple una función central en la piel. Keri Glassman, dietista nutricionista, indicó que este nutriente es esencial para la síntesis de colágeno porque actúa como cofactor de las enzimas que lo forman y estabilizan.

Glassman añadió que la vitamina C también funciona como antioxidante, protege a las células cutáneas frente al estrés oxidativo y favorece una cicatrización adecuada. Aun así, los estudios citados apuntan a que la aplicación tópica beneficia más a la piel que la ingesta oral.

Un estudio comparativo no encuentra beneficios adicionales al sumar 500 miligramos de vitamina C al colágeno. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Un estudio comparativo no encuentra beneficios adicionales al sumar 500 miligramos de vitamina C al colágeno. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por ese motivo, un suplemento de vitamina C podría resultar útil, sobre todo para personas con una ingesta habitualmente baja o con dietas muy restrictivas. Glassman recordó que la mayoría de quienes consumen frutas y verduras con regularidad puede cubrir sus necesidades con alimentos.

Un estudio de la Universidad de Otago, publicado en el Journal of Investigative Dermatology, demostró que aumentar la ingesta diaria de alimentos ricos en vitamina C eleva de forma medible el nivel de este nutriente en la piel y favorece la producción de colágeno.

El ensayo mostró que personas que consumieron dos kiwis ricos en vitamina C al día lograron una piel más gruesa y una mayor renovación de la capa externa cutánea. El equipo recomienda mantener un consumo regular de alimentos con vitamina C, ya que el organismo no almacena este nutriente a largo plazo.

Vista de perfil de una dermatóloga y una paciente conversando en un consultorio. La doctora muestra imágenes de piel en una tableta, la paciente sostiene un espejo de mano.
La aplicación tópica de vitamina C muestra más respaldo en piel que la ingesta oral en suplementos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Burridge explicó que la vitamina C ayuda a que las enzimas encargadas de formar y estabilizar el colágeno funcionen bien, pero solo hasta cubrir lo que esas enzimas necesitan. Una vez que el organismo tiene un estado adecuado de vitamina C, tomar más no implica que la síntesis de colágeno siga en aumento.

Murphy-Rose sostuvo que, si la dieta ya aporta suficiente vitamina C, no hay pruebas sólidas de que añadir más junto con colágeno genere beneficios extra para la piel. Añadió que muchos suplementos de colágeno incluyen vitamina C, pero resulta difícil saber si ese nutriente explica los resultados observados.

Una mujer con bata blanca se mira al espejo mientras aplica crema en su cuello. En el tocador hay varios envases de productos de belleza y una planta.
Una rutina con hidratación, retinoides y antioxidantes, más dieta equilibrada, sostiene mejor la salud de la piel. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Burridge subrayó que la evidencia clínica es limitada porque la mayoría de los estudios evalúa productos combinados, en lugar de comparar colágeno con y sin vitamina C. Citó además un pequeño estudio de 2014 que sí hizo esa comparación y no encontró mejoras adicionales en hidratación ni elasticidad al añadir 500 miligramos de vitamina C al colágeno.

La combinación puede tener sentido en personas con baja ingesta de vitamina C. Para quienes ya cubren sus necesidades diarias, sumar más vitamina C al colágeno difícilmente reforzará su efecto de apoyo sobre la piel.

Recomendaciones profesionales para el cuidado de la piel

Primer plano del rostro de una persona con los ojos cerrados, aplicando una crema blanca (protector solar) en la mejilla, con la mano extendiendo el producto.
La protección solar es la medida más consistente para frenar el envejecimiento cutáneo asociado a la radiación ultravioleta. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Glassman calificó la protección solar como la estrategia más eficaz frente al envejecimiento cutáneo, porque ayuda a limitar el daño por radiación ultravioleta, uno de los principales factores externos en la degradación del colágeno, arrugas y pigmentación irregular.

Murphy-Rose recomendó además una rutina constante de cuidado con protector solar, hidratante e ingredientes como retinoides y antioxidantes cuando correspondan. A eso se suma una alimentación nutritiva con suficiente proteína, frutas y verduras coloridas, junto con grasas saludables como aceite de oliva, aguacate, frutos secos, semillas y pescado graso.

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