
Más de 4 de cada 10 personas presentan algún tipo de problema venoso, desde arañas vasculares hasta várices, siendo que estas últimas son venas dilatadas y tortuosas que se desarrollan cuando las válvulas venosas, encargadas de evitar el retorno de la sangre, no cierran correctamente.
Este fallo permite que la sangre fluya hacia atrás, se acumule y aumente la presión en el interior de la vena, lo que termina por dilatarla y deformarla. Según explica Sportlife, este proceso ocurre con mayor frecuencia al estar de pie durante mucho tiempo, ya que la gravedad dificulta el retorno venoso al corazón.
PUBLICIDAD
De acuerdo con un estudio publicado en Journal of Vascular Surgery: Venous and Lymphatic Disorders; las várices se definen como venas subcutáneas dilatadas y tortuosas de 3 milímetros o más, que suelen involucrar las venas safenas y sus ramas. Su formación se relaciona directamente con la incompetencia de las válvulas venosas y la hipertensión venosa crónica.
Las várices resultan de la combinación de mecanismos anatómicos y funcionales: válvulas defectuosas y aumento sostenido de la presión venosa. Esta alteración impide el flujo eficiente de la sangre y favorece la aparición de estos vasos visibles y sinuosos, mayormente en las extremidades inferiores. La prevalencia es alta y afecta tanto a mujeres como a hombres, aunque existen diferencias según edad, factores hereditarios y hábitos de vida.
PUBLICIDAD

Síntomas, riesgos y clasificación de las várices
El desarrollo de varices va acompañado de síntomas como dolor, pesadez, sensación de cansancio y, en ocasiones, hinchazón o edema en las piernas. Según el medio, cuando el dolor es intenso, puede indicar complicaciones graves, como la trombosis. La evolución natural de las varices puede desencadenar daños progresivos en la piel, aparición de úlceras crónicas y un grado de incapacidad comparable al de una insuficiencia cardiaca congestiva.
La clasificación médica de las varices contempla seis grados, desde las pequeñas arañas vasculares (grado 1), pasando por varices grandes (grado 2), presencia de hinchazón (grado 3), oscurecimiento de la piel en tobillos (grado 4), úlceras cerradas tras tratamiento (grado 5) y úlceras activas (grado 6). Las complicaciones más graves incluyen el riesgo de trombosis y úlceras venosas persistentes.
PUBLICIDAD
De acuerdo con el estudio citado, la sintomatología y gravedad de las varices pueden variar desde molestias localizadas hasta problemas más graves como la hinchazón y las úlceras que no cicatrizan, y su diagnóstico suele requerir evaluación clínica y estudios por imagen como la ecografía Doppler.
Factores de riesgo y causas de aparición

Las varices pueden aparecer a cualquier edad, pero su frecuencia aumenta entre los 30 y 70 años. El estudio señala que la enfermedad es crónica y tiende a empeorar con el tiempo. Las mujeres presentan mayor riesgo, sobre todo por los cambios hormonales durante el embarazo. La herencia genética es clave: quienes tienen familiares directos con varices son más propensos a desarrollarlas.
PUBLICIDAD
Otros factores destacados son la obesidad, el sedentarismo y la permanencia prolongada de pie o sentado, ya que estas situaciones dificultan el trabajo de la musculatura de la pantorrilla, esencial para el retorno venoso. El estudio también enfatiza la influencia de la genética, el peso corporal, la edad, el sexo y determinadas condiciones médicas, como antecedentes de trombosis venosa profunda.
El riesgo se incrementa además por hábitos de vida, como el tabaquismo, y actividades laborales que exigen estar mucho tiempo inmóvil. La suma de estos elementos explica por qué la prevalencia de varices es tan elevada en la población general.
PUBLICIDAD
Presencia de varices en deportistas

Aunque la práctica deportiva suele recomendarse para prevenir problemas venosos, incluso los deportistas pueden padecer varices. Esto es más frecuente en disciplinas de alto nivel o cuando existen factores genéticos asociados. En estos casos, la aparición de varices no se debe exclusivamente al ejercicio, sino a una predisposición heredada que se manifiesta bajo condiciones de esfuerzo intenso.
El respaldo científico coincide en que, aun en personas activas físicamente, la combinación de predisposición genética y factores anatómicos puede favorecer el desarrollo de varices, especialmente si se añade el componente de presión venosa sostenida por actividades específicas.
PUBLICIDAD
Tratamientos, novedades y consejos de prevención
El abordaje de las várices depende de su tipo y gravedad. Las arañas vasculares suelen tratarse con escleroterapia, que consiste en inyectar sustancias esclerosantes en las venas afectadas, o mediante láser como método complementario. Para las várices de mayor calibre, los tratamientos actuales son mínimamente invasivos: láser, radiofrecuencia, espuma o sellado con pegamento. También se menciona el uso de ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU), que destruyen la variz sin necesidad de intervención quirúrgica convencional.

La evidencia médica internacional respalda la utilización de técnicas como la escleroterapia, la compresión graduada (medias elásticas) y, en casos severos, la intervención quirúrgica o los procedimientos endovasculares. No existe una cura definitiva, pero el manejo adecuado puede aliviar los síntomas y prevenir complicaciones.
PUBLICIDAD
Prevenir las várices implica mantener una vida activa, evitar el sobrepeso, reducir la exposición al calor y no permanecer mucho tiempo de pie o sentado sin moverse. El uso de medias de compresión es recomendable en personas con riesgo elevado o profesiones que exigen inmovilidad prolongada.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Científicos revelan que las princesas egipcias de hace 3.700 años usaron arcos y armas en combate
Investigadores examinaron restos olvidados en un museo. Las claves del hallazgo

El riesgo oculto detrás del uso excesivo del celular: cambios simples en la rutina pueden ayudar a prevenir dolencias crónicas
El aumento de molestias y lesiones en las manos preocupa a médicos, que recomiendan adoptar hábitos sencillos para reducir el dolor

El detalle que define si un refrigerio nocturno ayuda o interrumpe el sueño
Expertos piden mirar el contexto completo antes de adoptar rutinas de alimentación nocturna, porque no todas las personas responden igual y pequeños cambios pueden marcar la experiencia al dormir

Cuatro hábitos nocturnos que pueden ayudar a controlar el colesterol alto, según especialistas
Expertos señalan que lo que se hace después de la jornada laboral puede influir en el metabolismo y en la salud del corazón, con actitudes cotidianas fáciles de incorporar y con efectos acumulativos a mediano plazo

¿Se puede cubrir la proteína diaria solo con alimentos sin recurrir a suplementos?
Especialistas en nutrición explican cómo alcanzar el objetivo diario a través de opciones habituales, con recomendaciones de organización, distribución entre comidas y criterios para decidir si hace falta un apoyo extra


