Precauciones esenciales para proteger la piel durante los días de frío y prevenir irritaciones, según especialistas

Los cambios de temperatura, el aire seco y ciertos hábitos cotidianos pueden alterar la barrera cutánea y favorecer molestias que se intensifican durante el invierno

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Ilustración de una mujer mayor con gorro y bufanda verdes aplicando bálsamo labial. Su aliento se ve en el aire frío de un parque invernal y ventoso
Durante el invierno, la piel se enfrenta a riesgos como sequedad, fisuras, sangrado y enrojecimiento por el aire seco y los cambios de temperatura (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando el cuidado de la piel en épocas de frío se descuida, es habitual que aparezcan sequedad, irritación y molestias cutáneas. Especialistas de la Sociedad Brasileña de Dermatología (SBD) advierten que estos problemas tienden a agravarse cuando la baja humedad ambiental se combina con temperaturas reducidas. La Academia Americana de Dermatología (AAD), entidad de referencia internacional, coincide en que el invierno incrementa los riesgos de descamación y brotes de enfermedades cutáneas como la dermatitis atópica y la psoriasis.

La baja humedad y las temperaturas frías reducen la transpiración y la producción natural de sebo, lo que deja la piel seca y más propensa a irritaciones. La SBD advierte que duchas calientes frecuentes, ropa almacenada por largo tiempo y la exposición directa a fuentes de calefacción incrementan el riesgo de alergias y eccemas, ya que estos factores alteran la barrera cutánea y pueden provocar grietas, descamación y molestias, según informó O Globo.

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Por su parte, la AAD añade que el uso excesivo de jabones abrasivos y la falta de hidratación adecuada favorecen la aparición de infecciones secundarias.

La Clínica Mayo, referente internacional en salud, recomienda una rutina preventiva que incluya hidratar la piel varias veces al día con productos emolientes, evitar duchas muy calientes y secar la piel suavemente. Tanto la SBD como la AAD sugieren elegir cremas con ceramidas, glicerina o ácido hialurónico y limitar el uso de cosméticos con fragancias o alcohol, sobre todo en casos de piel sensible.

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Cuáles son los principales riesgos para la piel en invierno

Primer plano de una persona aplicando crema blanca en un brazo y mano con piel visiblemente enrojecida y descamada, especialmente en nudillos y codo
Afecciones crónicas como dermatitis atópica, psoriasis y rosácea pueden agravarse en invierno debido a la deteriorada función barrera de la piel (Freepik )

Durante los meses fríos, la piel se expone a urticaria, picazón, enrojecimiento y, en casos extremos, fisuras o sangrado, sobre todo en áreas expuestas como rostro, manos y labios.

La SBD y la AAD coinciden en que la combinación de aire seco, viento y cambios bruscos de temperatura deteriora la función de barrera y puede desencadenar o agravar patologías crónicas como la dermatitis atópica, la psoriasis y la rosácea. La Clínica Mayo advierte que los niños, adultos mayores y personas con antecedentes de afecciones dermatológicas constituyen los grupos más vulnerables.

Para reducir estos riesgos, los especialistas subrayan la importancia de mantener la piel limpia y seca, utilizar prendas de algodón o fibras naturales, y cambiar la ropa húmeda inmediatamente tras la exposición a la nieve o la lluvia. Es recomendable limitar el uso de exfoliantes y optar por limpiadores suaves sin sulfatos ni perfumes.

Recomendaciones internacionales para el cuidado cutáneo

La alimentación también juega un papel esencial en la salud de la piel durante el invierno. Según la SBD, conviene consumir frutas ricas en vitamina C, como frutillas, naranjas, mandarinas, limones y cerezas, y verduras como brócoli, repollo y zanahorias, para fortalecer la síntesis de colágeno y la función inmunológica.

La AAD agrega que mantenerse bien hidratado, al menos 1,5 a 2 litros de agua diarios, contribuye a conservar la elasticidad cutánea y prevenir la resequedad.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El uso de protector solar de factor 30 o más, renovado cada dos horas, sigue siendo esencial incluso durante días nublados en invierno (Imagen Ilustrativa Infobae)

El uso de protector solar sigue siendo imprescindible, incluso en días nublados y durante todo el invierno. Los expertos de la AAD y la SBD insisten en aplicar un factor de protección solar igual o superior a 30, renovándolo cada dos horas, y evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 y las 16:00, aunque la sensación térmica sea baja.

Asimismo, recomiendan proteger los labios con bálsamos específicos y utilizar guantes y bufandas para cubrir las zonas más expuestas.

Cuándo consultar a un especialista en dermatología

Ante síntomas como picazón persistente, urticaria, inflamaciones, grietas o heridas que no cicatrizan, los dermatólogos advierten que la automedicación puede agravar el cuadro.

O Globo y la AAD recalcan que buscar atención médica especializada es fundamental cuando las molestias no mejoran tras las medidas básicas de cuidado. Solo un diagnóstico profesional permite identificar el origen del problema y definir el tratamiento adecuado, evitando complicaciones como infecciones secundarias o brotes crónicos.

Una dermatóloga examina con lupa una zona de piel rojiza y con erupción en el antebrazo de un paciente.
Ante síntomas persistentes de irritación, urticaria o heridas, los dermatólogos instan a evitar la automedicación y consultar a un especialista para un diagnóstico seguro (Imagen Ilustrativa Infobae)

Prescindir de remedios caseros y de productos sin prescripción médica no solo acelera la recuperación, sino que protege la integridad de la piel. La observación periódica y la consulta oportuna con el dermatólogo ante cualquier alteración son acciones decisivas para enfrentar el frío y mantener la salud cutánea.

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