El gol en contra más insólito de la historia: la pelota pegó en un jugador lesionado, hizo una extraña parábola y se metió en el arco

La jugada se produjo en el duelo entre Real Sireti y el FC Oguz por los cuartos de final de los play-offs de la Liga 1 de Moldavia

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La insólita jugada se volvió viral en cuestión de segundos por el extraño efecto que realizó el balón

El fútbol de Moldavia registró este sábado un episodio insólito en la Segunda División, conocido como Divisia A, cuando el Real Sireti y el FC Oguz protagonizaron un partido que será recordado por un autogol extraordinario y difícil de explicar. La jugada, que rápidamente se difundió en redes sociales, exhibió una secuencia que superó cualquier previsión y dejó una imagen para la historia del fútbol modesto.

La acción se produjo tras un disparo de la ofensiva del FC Oguz que no parecía representar peligro alguno. El remate, excesivamente desviado, se dirigía fuera del campo, pero el destino alteró el curso del balón. En ese instante, Valentin Rebeja, defensor del Real Sireti, permanecía tendido en el césped tras sufrir una lesión previa. El esférico impactó en su cuerpo y cambió de trayectoria, dirigiéndose con precisión hacia la portería local.

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El arquero del Real Sireti, que se había desplazado fuera de su posición habitual para asistir a su compañero lesionado, observó sin capacidad de reacción cómo el balón cruzó la línea de gol. La escena, documentada por cámaras y luego viralizada, mostró el desconcierto de los presentes y el asombro por la forma en que un tiro sin peligro terminó convertido en un gol en contra.

“¿Estaba permitido? ¿No debería ser anulado?“, preguntó uno de los tantos usuarios que vio el video. ”Si no fuera IA, sería un gol bastante impresionante”, consideró otro dando a entender que la grabación podía estar alterada. “Denle el Púskas”, bromeó un tercero, haciendo referencia al premio al mejor gol del año entregado por FIFA.

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El episodio se produjo en la segunda mitad del encuentro, cuando el marcador ya era favorable para el conjunto local. A pesar del golpe anímico que supuso el autogol, el Real Sireti mantuvo el control del partido y consolidó su victoria por 5-2 sobre el FC Oguz. El resultado, abultado en el marcador, quedó relegado a un segundo plano frente a la repercusión que adquirió la jugada en redes sociales.

Cabe destacar que la instancia de cuartos de final de play-off que disputaron representan la etapa culminante y más competitiva. Tras concluir la fase regular del campeonato el pasado 9 de mayo, el torneo dio paso de inmediato a las eliminatorias de eliminación directa en formato de partido único. El gran atractivo de estos play-offs radica en que ponen en juego los cupos de ascenso directo y promoción hacia la Superliga, la máxima categoría del fútbol moldavo, reuniendo tanto a los mejores clasificados de la Fase II como a los ganadores de la primera ronda eliminatoria previa.

El FC Real Sireți llegaba en una posición favorable tras competir con regularidad en los grupos de la ronda de campeonato. El club demostró un sólido poderío ofensivo en sus últimos compromisos, reflejado en su sufrida victoria previa de 4-3 ante el FC Stauceni en el torneo regular. En el reciente cruce de cuartos de final frente al FC Oguz Comrat, el Real Sireți ratificó su etiqueta de favorito al imponerse por 5-2. El equipo demostró una gran capacidad de reacción colectiva, ya que a pesar de encajar un gol tempranero a los 18 minutos y sufrir un insólito autogol por rebote en su propio jugador lesionado, avasalló a su rival anotando cuatro goles consecutivos antes del descanso para sellar su boleto a las semifinales.

Por su parte, el FC Oguz Comrat llegaba con el cartel de equipo revelación tras superar contra todo pronóstico la primera ronda de los play-offs. El conjunto de Comrat venía de disputar la fase de descenso y debió jugar una fase previa, donde eliminó de visitante al CF Univer Comrat por un ajustado 3-2 el 6 de mayo. A pesar del desgaste físico que implicaba esa seguidilla de duelos definitivos, el FC Oguz saltó al campo del Real Sireti con agresividad, abriendo el marcador por medio de Cedirean. Sin embargo, el equipo pagó cara su debilidad defensiva al recibir ráfagas de goles seguidos (obra de Molla, Stan, Gulceac y Borovschii), despidiéndose así de su sueño de ascender.

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