Cuando la higiene bucal no es suficiente: cuáles son los errores que aumentan el riesgo de caries

Diversos factores biológicos y hábitos cotidianos pueden modificar la manera en que los dientes enfrentan amenazas invisibles. Claves de una experta para cuidar su estructura y resistencia

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Ilustración en tres paneles que muestra la progresión de la caries dental: un diente sano, uno con daño por azúcar y bacterias, y uno severamente cariado y encías inflamadas.
Las caries dentales se producen cuando bacterias orales metabolizan azúcar y generan ácidos que erosionan el esmalte (Imagen Ilustrativa Infobae)

El vínculo entre el consumo de azúcar, las caries dentales, las bacterias orales y la producción de ácidos no radica en que el azúcar ataque directamente el esmalte, sino en que alimenta bacterias orales que, al metabolizarlo, generan ácidos capaces de dañar los dientes.

Según la doctora Diana Nguyen, la frecuencia con la que se consumen azúcares es aún más relevante que la cantidad total, ya que una exposición prolongada a estos ácidos aumenta el riesgo de lesiones cariosas, especialmente con alimentos pegajosos o bebidas azucaradas, como detalla la revista de divulgación científica Popular Science.

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Cómo se desarrollan las caries

Dentro de la boca existen cientos de tipos de bacterias, aunque los principales responsables de la formación de caries son los Streptococcus mutans y algunas variedades de Lactobacillus.

Vista cercana de un dentista con guantes azules y mascarilla azul examinando la boca abierta de un paciente con un separador bucal y herramientas.
Las caries dentales se producen cuando bacterias orales metabolizan azúcar y generan ácidos que erosionan el esmalte (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estas bacterias utilizan los carbohidratos, incluidos los azúcares, como fuente de energía. Al ingerir alimentos ricos en azúcar o almidón, dichos microorganismos se activan y descomponen estos carbohidratos, produciendo ácido láctico como subproducto, que erosiona el esmalte dental.

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El proceso ocurre de la siguiente manera: los ácidos bacterianos erosionan el esmalte y crean microlesiones que, si no se intervienen, pueden evolucionar hasta convertirse en cavidades visibles y dolorosas.

Así, no es el azúcar en sí el que perfora el diente, sino el efecto acumulativo de los ácidos bacterianos sobre la estructura dental. La formación de caries resulta de una cadena de eventos biológicos donde la dieta y la higiene influyen de manera decisiva.

Retrato lateral de un niño o niña de 6-8 años sentado en un sillón dental azul, con un odontólogo usando instrumental para revisar su boca, mostrando caries.
Streptococcus mutans y Lactobacillus son las bacterias clave responsables de transformar carbohidratos en ácido láctico, dañando los dientes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Rol de la saliva en la protección dental

La saliva cumple una función clave en la defensa natural contra las caries. Al ingerir alimentos, especialmente dulces o ricos en carbohidratos, aumenta la producción de saliva, lo que ayuda a neutralizar los ácidos y a restablecer el pH bucal a niveles seguros.

De acuerdo con la doctora Nguyen, este efecto regulador suele producirse en aproximadamente 30 minutos después de comer, lo que permite que la boca recupere su equilibrio y disminuya el tiempo de exposición de los dientes a los ácidos.

La saliva favorece la eliminación de restos alimenticios y bacterias y colabora en la remineralización del esmalte dental. Cuando la producción de saliva es insuficiente, el riesgo de sufrir caries aumenta considerablemente, ya que los dientes quedan expuestos por más tiempo a la acción de los ácidos.

Un niño con una camiseta azul se cepilla los dientes en un baño, mirándose al espejo. Su reflejo muestra una sonrisa y espuma dental
La saliva neutraliza los ácidos tras comer, ayudando a restablecer el pH oral y a proteger la salud dental (Freepik)

Factores que aumentan el riesgo de caries

El riesgo de desarrollar caries no solo depende de la cantidad de azúcar consumida, sino también de la frecuencia y el tiempo de exposición. Las personas que ingieren tentempiés o beben líquidos azucarados constantemente mantienen su boca en un estado ácido por períodos prolongados. La doctora Nguyen recalca que quienes sostienen estos hábitos dificultan que la saliva pueda restaurar el pH oral, permitiendo que los ácidos sigan desmineralizando el esmalte.

La textura de los alimentos también influye: los productos pegajosos o que se adhieren a los dientes prolongan la permanencia del azúcar en la boca, facilitando el trabajo de las bacterias acidogénicas. La ausencia de una correcta higiene bucal y de flúor en la rutina diaria contribuye al aumento del riesgo, ya que permite que bacterias y ácidos permanezcan más tiempo en contacto con los dientes.

La relación entre la salud bucal y las enfermedades inflamatorias intestinales
Consumir snacks y bebidas azucaradas de manera constante mantiene la boca en un estado ácido y eleva el riesgo de caries (Freepik)

Recomendaciones para prevenir caries, incluyendo hábitos de higiene y alimentación

Para reducir la incidencia de caries, Nguyen recomienda limitar el consumo frecuente de azúcares y bebidas ácidas, así como mantener una rutina constante de higiene bucal.

El cepillado y el uso de hilo dental ayudan a remover la placa bacteriana y los restos de alimentos, mientras que los enjuagues con flúor contribuyen a la remineralización del esmalte. Las visitas regulares al dentista para limpiezas profesionales son otra medida importante.

Cuando no es posible cepillarse los dientes tras una comida, la doctora Nguyen sugiere beber agua para ayudar a diluir los ácidos y residuos. Adaptar la dieta para incluir alimentos que no favorezcan el crecimiento bacteriano, como frutas y verduras frescas, también puede resultar beneficioso. La combinación de buenos hábitos alimenticios y una higiene adecuada es clave para mantener la salud dental.

Primer plano de la boca abierta de un niño, con dientes blancos ligeramente torcidos, siendo examinada por dos espejos dentales sostenidos por manos enguantadas.
Esperar entre 20 y 30 minutos después de ingerir azúcar o bebidas ácidas antes de cepillarse previene el desgaste del esmalte dental (Imagen Ilustrativa Infobae)

Momento adecuado para cepillarse los dientes tras consumir azúcar o bebidas ácidas

Cepillarse los dientes inmediatamente después de consumir azúcar, café o bebidas ácidas puede ser contraproducente. Nguyen advierte que, durante el periodo en que el pH bucal está bajo y el esmalte reblandecido por los ácidos, el cepillado puede acelerar el desgaste.

Por ello, lo recomendable es esperar entre 20 y 30 minutos antes de cepillarse para que la saliva tenga tiempo de restablecer el equilibrio y proteger el esmalte.

Si no es posible esperar, un enjuague con agua puede ser suficiente para reducir el riesgo de daño, ayudando a eliminar restos de azúcar y a disminuir la acidez en la boca. La revista de divulgación científica Popular Science, en su portal popsci.com, subraya la importancia de comprender la dinámica entre dieta, tiempo y cuidado dental para evitar la formación de caries.

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