Desde efectos antiinflamatorios hasta beneficios en la salud intestinal: los beneficios de un té poco conocido

Esta infusión, proveniente de una planta sudafricana, se volvió tendencia por sus mejoras en la función cardiovascular y sus aportes nutritivos

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Una taza de té rooibos en un plato blanco, junto a un bol de cerámica rústica lleno de hojas de rooibos, flores y hierbas, sobre una mesa de madera.
Una taza de té rooibos recién hecho se acompaña de un cuenco con sus ingredientes naturales, incluyendo flores y hierbas, listo para la infusión en un ambiente sereno (Imagen Ilustrativa Infobae)

El rooibos es una infusión sin cafeína obtenida de las hojas de un arbusto llamado Aspalathus linearis, nativo de la región montañosa de Cederberg, en la provincia del Cabo Occidental de Sudáfrica. Esta planta ha ocupado un papel central en la cultura sudafricana y forma parte de su patrimonio, consumida desde hace siglos por comunidades como el pueblo khoisan, quienes tradicionalmente la recolectan y preparan en forma de bebida caliente.

La elaboración implica secar las hojas del arbusto y, dependiendo del proceso, pueden someterse a fermentación o no. El resultado es un sabor dulce y suave, conocido también como “té rojo” o “red bush tea”, que se puede disfrutar solo o acompañado de leche y azúcar. En la actualidad, se consume tanto caliente como frío, y su uso se ha extendido a preparaciones como espressos, lattes y cappuccinos de rooibos.

El cultivo comercial del rooibos comenzó a principios del siglo XX, aunque su uso tradicional precede a esta etapa por generaciones. La bebida ha ganado popularidad fuera de Sudáfrica, convirtiéndose en una alternativa sabrosa y saludable a los tés negro y verde, especialmente apreciada por quienes buscan evitar la cafeína.

Actualmente, se expandió y se convirtió en una de las infusiones más solicitadas por su impacto en el cuerpo y sus beneficios en cuanto a la inflamación y salud intestinal.

Composición y valor nutricional

Actualmente, existen dos variedades principales que se distinguen por su procesamiento: el rooibos sin fermentar, conocido como rooibos verde, y el rooibos fermentado, popularmente llamado rooibos rojo. Esta diferenciación no solo afecta el color y sabor de la infusión, sino que también modifica la composición química de la bebida.

El verde está menos procesado, lo que le permite retener una mayor cantidad de antioxidantes, en particular un polifenol exclusivo llamado aspalatina. Este compuesto, junto con otros polifenoles como la notofagina, ha sido vinculado a efectos antiinflamatorios.

Por su parte, el roolbos rojo adquiere su característico tono tras un proceso de oxidación que altera la proporción y el tipo de polifenoles presentes, destacando la aparición de glucósidos de eriodictiol, que también contribuyen a las propiedades saludables del té.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Las variedades de rooibos incluyen el rooibos verde, sin fermentar, y el rooibos rojo, resultado de un proceso de fermentación controlada (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ambas variedades tienen en común que no contienen cafeína y presentan niveles bajos de taninos, compuestos que pueden interferir con la absorción de ciertos nutrientes.

Además, su sabor difiere: la opción verde tiene un gusto más herbal y fresco, mientras que el rojo es más dulce y suave, lo que ha facilitado su uso en diferentes preparaciones y su aceptación internacional.

En una porción de 237 ml (aproximadamente una taza), contiene 0 calorías, 0 gramos de grasa total, 0 gramos de grasas saturadas y 0 gramos de grasas trans. No aporta colesterol ni proteínas y su cantidad total de carbohidratos es de 1 gramo, sin presencia de fibra ni azúcares añadidos. El contenido de sodio es bajo, con solo 10 miligramos por taza, lo que lo convierte en una opción adecuada para quienes buscan controlar la ingesta de sal.

En cuanto a micronutrientes, el análisis nutricional muestra que no tiene cantidades detectables de calcio, hierro, potasio, vitamina C, vitamina A ni otros nutrientes esenciales en la porción indicada. El rooibos está compuesto en un 99% por agua, lo que refuerza su perfil como una bebida ligera, sin aporte calórico ni estimulantes, apta para personas con distintas necesidades dietéticas.

Beneficios para la salud del te rooibos

El té rooibos ha captado la atención científica por sus posibles efectos benéficos sobre la salud, especialmente gracias a su riqueza en antioxidantes como la aspalatina y la quercetina. Estos compuestos ayudan a proteger las células del organismo frente al daño provocado por moléculas nocivas, un proceso que ha sido documentado en investigaciones desde la década de 1960. Un estudio de 2023 respalda los beneficios y también destaca que tiene un potencial terapéutico.

Ilustración 3D de colon y recto dentro de un torso transparente. Los órganos son rojizos, con zonas moradas y puntos blancos indicando anomalías.
Esta imagen conceptual ilustra el colon y el recto humanos, resaltando la importancia de la detección temprana en la prevención del cáncer colorrectal (Imagen Ilustrativa Infobae)

La misma investigación destaca sus efectos específicos en la salud intestinal. En pruebas de laboratorio con células epiteliales intestinales porcinas, consideradas un modelo similar al humano, los extractos acuosos mostraron capacidad para fortalecer la barrera mucosa intestinal y reducir la inflamación.

El rooibos fermentado (rojo) demostró ser especialmente eficaz para combatir la inflamación, llegando a igualar o superar el efecto de la dexametasona, un esteroide empleado en el tratamiento de inflamaciones.

Además de su acción sobre el intestino, diversos trabajos científicos han sugerido que puede tener un impacto positivo en la salud cardiovascular, en la regulación del azúcar en sangre y en la protección del hígado.

También se ha relacionado su consumo con una posible reducción en el riesgo de cáncer y con beneficios para quienes padecen diabetes tipo 2, aunque las investigaciones en humanos aún son limitadas y se requieren más estudios para confirmar estos efectos, indica una revisión.