
El mundo del té atraviesa una revolución silenciosa: cada vez más personas eligen preparar su infusión en frío, convencidas de que este método podría potenciar sus beneficios y aportar una experiencia distinta a la tradicional taza caliente. ¿Es realmente así?
Un estudio publicado en la revista Food Chemistry por la Universidad de Pisa revela que la elección entre frío o caliente no solo responde a una cuestión de gusto, sino que influye en la cantidad y el tipo de compuestos que terminan en la bebida. La temperatura, el tiempo y el tipo de té abren un abanico de posibilidades químicas y sensoriales que transforman el ritual en una decisión con impacto en la salud y el paladar.
PUBLICIDAD
Antioxidantes y composición química: impacto del método
El contenido de antioxidantes y polifenoles en el té depende tanto del tipo de hoja como del método de infusión. El estudio de la Universidad de Pisa analizó tés verde, negro y comprobó que el té infusionados en frío presentan niveles elevados de catequinas, un tipo de antioxidante, mientras que el té verde y el negro liberan más epigalocatequina galato y teaflavinas cuando se someten a altas temperaturas.

La investigación también evidenció que el método en frío preserva mejor la vitamina C y ciertos aminoácidos, que pueden degradarse con el calor. No obstante, algunos compuestos fenólicos y cafeína se extraen en mayor cantidad con agua caliente. Por lo tanto, el perfil nutricional y antioxidante varía considerablemente según la combinación de factores como la temperatura, el tiempo de infusión y la calidad de las hojas.
PUBLICIDAD
Beneficios para la salud validados científicamente
Diversos estudios epidemiológicos y de laboratorio han asociado el consumo regular de té con efectos positivos en la salud. La revisión de la Universidad de Pisa y otras investigaciones internacionales señalan que los polifenoles y flavonoides presentes en el té contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, disminuir la presión arterial y mejorar los niveles de colesterol LDL.
Además, la ingesta habitual de dos a cuatro tazas diarias de té verde o negro se relaciona con mejoras en la función endotelial, reducción de la inflamación sistémica y menor incidencia de eventos cardiovasculares.

Otros trabajos publicados en The American Journal of Clinical Nutrition asocian el consumo de té verde con una menor probabilidad de accidente cerebrovascular y demuestran que los flavonoides presentes en la infusión pueden colaborar en la protección frente al deterioro cognitivo y enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson. Sin embargo, los especialistas recomiendan un consumo moderado para limitar la ingesta de cafeína, especialmente en personas sensibles o con trastornos del sueño.
PUBLICIDAD
Consideraciones sensoriales y de preferencias
El sabor y las características organolépticas del té pueden influir en la elección del método de preparación. El estudio de la Universidad de Pisa destaca que el té infusionado en frío suele ser menos amargo, más suave y menos ácido, lo que puede resultar más agradable para quienes buscan una experiencia diferente de la tradicional taza caliente. La infusión en frío también reduce la extracción de taninos, responsables del sabor astringente.
Asimismo, la preparación en frío permite experimentar con mezclas, infusiones con frutas o hierbas y distintas bases líquidas, ampliando la variedad de opciones para los consumidores.

La literatura científica coincide en que no existe un método de infusión superior de manera general. Los beneficios y el perfil nutricional dependen de múltiples factores, incluidos el tipo de té, la calidad de las hojas, el tiempo y la temperatura de la infusión. Lo más relevante, según concluyen los expertos, es mantener un consumo constante e integrar el té como parte de un estilo de vida saludable.
PUBLICIDAD
Finalmente, las investigaciones subrayan que la elección entre té infusionado en frío o caliente corresponde a las preferencias personales, con la seguridad de que ambos métodos pueden aportar efectos positivos a la salud, siempre que se mantenga la moderación y se acompañe de una dieta equilibrada.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cómo hacer ejercicio cuando la densidad ósea requiere cuidados
Mantenerse activo contribuye al fortalecimiento muscular, mejora la estabilidad corporal y puede disminuir la probabilidad de sufrir caídas en distintas etapas de la vida

Qué es el punto de ajuste y por qué el cuerpo tiende a recuperar el peso perdido
Una endocrinóloga explica cómo intervienen los mecanismos biológicos en el adelgazamiento y qué papel cumplen la alimentación, la actividad física y el descanso para lograr resultados sostenibles

La mala calidad del agua pone en riesgo a las salamandras gigantes
Un estudio realizado en Pensilvania y Ohio observó que las condiciones de los arroyos influyen en el cuidado que los machos brindan a huevos y larvas

La alimentación y los hábitos diarios para favorecer la longevidad y reducir el riesgo de cáncer y demencia
En una entrevista para ZOE podcast, la nutricionista Federica Amati explicó cuáles son los seis pilares del estilo de vida que pueden contribuir a prevenir enfermedades crónicas y preservar la salud a largo plazo

Qué ejercicios pueden mejorar el ánimo durante la menopausia
Los cambios hormonales, las alteraciones del sueño y el estrés cotidiano influyen en el bienestar emocional durante esta etapa de la vida



