
Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en muchas regiones occidentales, pese a décadas de investigación y prevención.
La proteína C reactiva de alta sensibilidad se consolidó como un marcador de riesgo para la enfermedad cardíaca, junto al colesterol, según las últimas directrices del Colegio Estadounidense de Cardiología. La medición recomendada en las guías internacionales es la proteína C reactiva de alta sensibilidad (PCR-us o hsCRP), que permite detectar niveles bajos de inflamación sistémica y aporta mayor valor pronóstico en la evaluación del riesgo cardiovascular.
PUBLICIDAD
De acuerdo con la declaración científica del ACC publicada en 2025, se recomienda el cribado de PCR-us en adultos con riesgo intermedio o factores de riesgo no claros, junto con la medición de colesterol LDL y lipoproteína(a), para obtener una valoración integral del riesgo.

La PCR-us se ha validado como el biomarcador inflamatorio robusto en estudios prospectivos y ensayos clínicos. Investigaciones como JUPITER y CANTOS demostraron que la reducción de PCR-us mediante estatinas o antiinflamatorios disminuye significativamente los eventos cardiovasculares, incluso en personas con colesterol LDL normal. Además, la PCR-us predice riesgo de infarto, accidente cerebrovascular y muerte cardiovascular en poblaciones generales y en pacientes con enfermedad establecida, y supera al colesterol LDL en la predicción de eventos recurrentes
PUBLICIDAD
Esta proteína, producida por el hígado ante infecciones, daño tisular, enfermedades autoinmunes, obesidad o diabetes, indica una activación del sistema inmune.
El análisis de la proteína C reactiva es sencillo y se realiza con una muestra de sangre en consulta médica. La interpretación clínica de la PCR-us establece tres categorías: valores inferiores a 1 mg/L se asocian a bajo riesgo cardiovascular, entre 1 y 3 mg/L a riesgo intermedio y superiores a 3 mg/L a riesgo alto.
Niveles persistentemente por encima de 2 mg/L ya constituyen un factor agravante según el ACC. Si la PCR-us supera los 10 mg/L, se recomienda repetir la medición tras descartar infecciones o procesos agudos.
PUBLICIDAD
La inflamación: el gran protagonista
El diagnóstico de riesgo cardíaco ya no se limita al colesterol LDL, también conocido como “colesterol malo”, que fue central en la práctica clínica desde los años 50.
Los expertos explican que la PCR-us es un marcador adicional y, en algunos escenarios, predice mejor eventos recurrentes. Sin embargo, no reemplaza al colesterol LDL como objetivo principal en prevención cardiovascular, sino que lo complementa.

La inflamación se posiciona como un factor clave en este enfoque. Cuando un vaso sanguíneo sufre daños —por niveles altos de glucosa o consumo de tabaco—, las células inmunitarias se acumulan en la zona y rodean partículas de colesterol, formando placas que se adhieren a las paredes arteriales.
PUBLICIDAD
Este proceso, que puede extenderse durante décadas, termina cuando mediadores inmunitarios rompen la capa superficial de la placa, provocando coágulos que bloquean el flujo sanguíneo y pueden causar infarto o accidente cerebrovascular.
Así, el sistema inmune actúa como motor en cada fase fundamental de la patología cardiovascular, mientras que el colesterol representa solo una parte del proceso.
Hábitos diarios y genética: claves para el control del riesgo
El nivel de proteína C reactiva está determinado tanto por la herencia genética como por los hábitos cotidianos.
Diversos estudios, citados por The Conversation, confirman que la alimentación influye de manera directa: la fibra presente en legumbres, verduras, frutos secos y semillas, así como alimentos como frutos rojos, aceite de oliva, té verde, semillas de chía y lino, contribuyen a reducir la inflamación. Además, la actividad física y la pérdida de peso ayudan a disminuir los niveles de este biomarcador.
PUBLICIDAD

Estos mismos hábitos afectan la apolipoproteína B, que indica la cantidad de partículas de colesterol en sangre. Un mayor número de partículas implica más riesgo, al margen de la cantidad total de colesterol LDL. La fibra, los frutos secos y los ácidos grasos omega-3 reducen estos valores, mientras que un consumo elevado de azúcar los incrementa.
Por otro lado, la lipoproteína(a), encargada de rodear las partículas de colesterol y facilitar su acumulación en placas arteriales, constituye otro factor de riesgo importante, aunque su concentración depende exclusivamente de la genética y no puede modificarse mediante el estilo de vida.
PUBLICIDAD
Por esta razón, basta con una medición a lo largo de la vida para integrarla en el análisis global del riesgo cardíaco.
En septiembre de 2025, el Colegio Estadounidense de Cardiología recomendó incorporar la evaluación universal de la proteína C reactiva, junto con el colesterol y otros marcadores, en los chequeos periódicos de adultos. Esta orientación tiene como objetivo aportar a los equipos médicos un perfil de riesgo más completo y permitir intervenciones preventivas personalizadas.

Aunque estas recomendaciones se han implementado en Estados Unidos, su adopción podría extenderse a otras regiones, dada la alta prevalencia de factores de riesgo y el impacto de la enfermedad cardiovascular en Europa y Latinoamérica.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
No solo importa qué comen: compartir la mesa también forma los hábitos alimentarios de niños y adolescentes
Durante su columna semanal en Infobae al Mediodía, la directora editorial de Infobae, Daniela Blanco, explicó el concepto de comensalidad y la importancia de construir rutinas alimentarias saludables desde la infancia

Avance en fertilidad masculina: trasplantan a un joven tejido testicular preservado antes de la quimioterapia
Un procedimiento experimental realizado en Reino Unido busca comprobar si células conservadas durante tres años pueden reactivar la producción de espermatozoides. Los médicos evaluarán los resultados dentro de ocho meses

Qué es el divorcio del sueño y cómo afecta la salud de una pareja
Dormir separados no siempre daña la relación, pero ignorar el impacto del descanso compartido sí puede hacerlo, según investigaciones recientes

¿Miedo a las agujas? Pide que pongan tu música favorita, sugiere un estudio
Healthday Spanish

No confíes en la IA para recomendaciones de monitores de presión arterial, advierte estudio
Healthday Spanish



